<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793</id><updated>2012-01-03T02:31:56.036+01:00</updated><title type='text'>Los Tipos Duros No Escriben Blogs</title><subtitle type='html'>– You'll do as I say, and ask no questions. Do you follow my drift?&lt;br&gt;
– In technicolor, sir.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>55</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-6322278868093107988</id><published>2011-10-05T00:28:00.008+02:00</published><updated>2011-10-06T11:24:57.248+02:00</updated><title type='text'>En cama ajena</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/--hTPPBXetIw/To1zh13NQJI/AAAAAAAAAHg/mO3W9LccFDg/s1600/thief.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 142px;" src="http://4.bp.blogspot.com/--hTPPBXetIw/To1zh13NQJI/AAAAAAAAAHg/mO3W9LccFDg/s400/thief.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5660307331906093202" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con Sonny pariendo notas imposibles en el saxofón, Paul Martin soltando su cháchara habitual y las chicas buscando algún tipo a quien confiar su dignidad, la noche adelgazaba sin prisa en el Korova hasta que el contorno de Emma Walsh rozó mis ojos. Dave se puso en guardia enseguida, como si un inspector de sanidad pudiera echar abajo la excelente mala reputación de su local. Ella no hizo caso, buscó un lugar vació en la barra, encendió un cigarrillo y desató su sonrisa sin intención de hacer prisioneros.&lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;Los chicos comentaban que había pasado una temporada en Las Vegas después de un encontronazo con uno de esos tipos a los que el aliento les huele a quince años y un día. Me fijé y comprobé que había cogido varios kilos de belleza, y que seguía siendo aquella mujer de formas contundentes y peligrosa presencia. Mientras la observaba se le acercó un tipo que un minuto después estaba sentado a su lado y tres sonrisas más tarde era carne de cañón. Con seguridad aquel tipo no se habría acercado de conocer la historia de Emma y de haber sabido que aquella mujer era una jornalera que cada día labraba su presente sustrayendo la cartera a incautos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt"&gt;Desde mi lugar en la barra del club alcancé a escuchar la risa de Emma cuando el tipo le decía unas palabras al oído. Faltaban todavía unos minutos para que él propusiera buscar una habitación y algunas copas más para vencer la calculada resistencia de ella. Después saldrían del local, abrazados, y el tipo despertaría a la mañana siguiente en un hotel, satisfecho y orgulloso, hasta el momento justo en que advirtiera que su cartera, su reloj y buena parte de su orgullo habían desaparecido.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt"&gt;La noche siguiente me sorprendió que no apareciera el tipo en busca de Emma, con la vana esperanza de ajustar cuentas. Tampoco lo hizo dos noches más tarde. Él no asomó por allí, pero quien sí se dejó ver fue Emma. Aquello no era propio de ella después de desplumar a alguien. Se sentó a mi lado enredada en el humo de su cigarrillo. No tardó en preguntarme “oye Pike, el tipo con el que estuve el otro día, ¿lo has vuelto a ver?”, &lt;span&gt; &lt;/span&gt;“cariño, ese tipo todavía debe estar por la calle preguntándose cómo va a explicarle a su mujer que ha perdido la cartera”. Me dejó media sonrisa por respuesta y se quedó a mi lado en la barra, en silencio, dejando que los whiskeys fueran resbalándole dentro. Más tarde, cuando el garito languidecía volvió a hablarme: “Pike ese tipo me gustó, me ha dejado huella. ¿Sabes que no le quité ni un centavo? Me fui a la cama con él pensando que había encontrado a un hombre especial”.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Emma sabía que aquella confesión me estaba asombrando, pero continuó: “y cuando desperté a la mañana siguiente el tipo se había largado llevándose mi monedero”. Vio que me costaba digerir aquello “así fue cariño”, me dijo. Me costó unos segundos que mi mente ubicara al tipo desde la categoría de incauto a una casi desconocida. “¿Y sabes lo mejor Pike?”, me dijo Emma apurando su copa con mirada nostálgica, ”¿sabes lo realmente grave? Que le pagaría de nuevo lo que fuera para que volviera a robarme otra noche”.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Verdana, Arial, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 18px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;i&gt;- Si me pagara lo que gasta para evitar que le roben yo no le robaría.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 18px;"&gt;Butch Cassidy (Paul Newman) · Dos hombres y un destino&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-6322278868093107988?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/6322278868093107988/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=6322278868093107988' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/6322278868093107988'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/6322278868093107988'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2011/10/en-cama-ajena.html' title='En cama ajena'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/--hTPPBXetIw/To1zh13NQJI/AAAAAAAAAHg/mO3W9LccFDg/s72-c/thief.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-913648148178419422</id><published>2011-07-17T13:47:00.004+02:00</published><updated>2011-10-06T11:25:55.501+02:00</updated><title type='text'>Los mejores clientes del Korova</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-5FXs3m6ZGrc/TiLMX-cbhAI/AAAAAAAAAGk/aI5XtfK-TxA/s1600/20071010_corbijn_joydivision_400x400.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-5FXs3m6ZGrc/TiLMX-cbhAI/AAAAAAAAAGk/aI5XtfK-TxA/s320/20071010_corbijn_joydivision_400x400.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5630287196437840898" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Las noches en el Korova son tan repetidas que cualquiera podría recitarlas de carrerilla. Hoy, como cualquier otro día, puedes encontrar a Dave Manilow detrás de la barra, haciendo esperar a su chica porque en su pasión por el negocio es capaz de intentar perder el billete de lotería premiado que lo retire. Preocupado por no perder a la clientela del garito, siempre le pareció más importante mantener la mala reputación del local que la de su matrimonio. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;Esta noche encontrarás a Peter Cost apoyando en la barra la mitad de las copas de más que lleva mientras trata de embaucar con su sonrisa más golfa a una madurita con ganas de pecar. Verás a Put Defen sentado en la mesa con la copa caducada en la mano, mientras fríamente piensa en la excusa que tendrá que inventar para desaparecer cuando el reloj marque la hora de salida en el escote de la camarera. No dirá nada claro, sólo una confusa explicación antes de esfumarse. Paul Ville le escuchará y asumirá la situación sin más, porque es hombre de mundo, y tan sólo Melo Pats parecerá desconcertado, primero y luego comenzará a reír y dar palmas al comprenderlo. A su lado, a Albert Ricks, le bastará con dejar escapar únicamente media sonrisa con la previsibilidad de sus amigos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;En una esquina de la barra Paul Marriage permanecerá ajeno a todo, concentrado sólo en no pedir la sexta cerveza antes de la quinta, sin aparentar darse cuenta de que casi todas las chicas del local querrían estar casadas sólo para poder ser infieles con él. Mientras, Chemi Marriage, su hermano, estará apoyado en el piano, atento en poner banda sonora de risas a la ácida historia que Paul Martin cuenta agarrado a su gintonic y sin dejar de tocar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;En la mesa de al lado George Carrill y Di Pine no necesitan a nadie. Aunque el viejo profesor Gus Revert esté sentado a su lado callando al silencio, ellos continuarán riéndose en voz baja de la misma broma que comenzaron hace media vida y que todavía no ha terminado. Y permanecerían media vida más si no fuera porque George ha mirado ya el reloj tres veces, pendiente de no recoger tarde a Lorraine del trabajo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;De vez en cuando se incorpora gente nueva al club, de tan pésima reputación como JJ, un matón enorme que trabaja para la banda de Josh DaDa; o Tite Meka, el portero de otro local de mal nombre. A pesar de su fama, ambos se ganaron hace tiempo a toda la clientela cuando demostraron que hasta para ser un gánster hay que ser un tipo de principios.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Y en medio de todos está Jake Gittes, un periodista que observa a toda aquella fauna sin perder detalle en su bloc de notas mental, grabando cada borrón de la noche. Hoy no ha venido sólo, ha traído con él a Jou “el Chino” un tipo que trabaja en correos. Jake le ha invitado a tomar algo para saldar un agravio con él sólo porque la otra noche soñó que no le dio propina cuando le llevó un paquete.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Hace tanto que Jake pasa más tiempo en este local que en su casa que tiene allí su dirección de correo. Dentro de poco se casará y algunos piensan que posiblemente el matrimonio le alejará del Korova. Yo le pregunté a Paul Martin que llevaba años casado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué Jake no vuelva? Muchacho, lleva años viniendo aquí sin razón, ¿por qué diablos se marcharía ahora que tiene un verdadero motivo para no estar en casa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;- A veces me entristece que Andy no esté aquí y tengo que acordarme de que algunos pájaros no pueden ser enjaulados, sus plumas son demasiado hermosas. Y cuando se van volando se alegra esa parte de ti que siempre supo que era un pecado enjaularlos. Aun así el lugar donde tú sigues viviendo resulta más gris y vacío cuando ya no están. Supongo que hecho de menos a mi amigo.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;Ellis Boyd “Red” Redding (Morgan Freeman) • Cadena perpetua&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-913648148178419422?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/913648148178419422/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=913648148178419422' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/913648148178419422'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/913648148178419422'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2011/07/los-mejores-clientes-del-korova.html' title='Los mejores clientes del Korova'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-5FXs3m6ZGrc/TiLMX-cbhAI/AAAAAAAAAGk/aI5XtfK-TxA/s72-c/20071010_corbijn_joydivision_400x400.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-3535688291707907710</id><published>2011-02-09T00:12:00.005+01:00</published><updated>2011-02-09T18:32:12.638+01:00</updated><title type='text'>Actriz de reparto</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/TVJPR3tOnDI/AAAAAAAAAGY/Wl7hAY4QHT4/s1600/90504128.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 187px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/TVJPR3tOnDI/AAAAAAAAAGY/Wl7hAY4QHT4/s320/90504128.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5571602857440746546" /&gt;&lt;/a&gt;La noche que llegaron al Korova, aquellos ojos azules sin estrenar no esperaban que algún día lamentáramos su marcha. A juego con sonrisa sin maquillaje, Dave los contrató para controlar a las chicas del club y el dinero que entraba en la caja. Él, que siempre tuvo buen ojo para elegir a dulces camareras y horribles esposas, había coincidido años antes con Esther P. en otro garito y sabía que era la persona indicada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Dejó su impronta. Las chicas del Korova se ocupaban de atender las mesas mientras ella, discretamente sentada en un rincón, vigilaba que se cobraran las copas.  Con los clientes se manejaba sin problemas y sabía deshacerse de ellos cuando era necesario. Siempre recordaré la noche que un tipo le sugirió en una nota irse a la cama con ella. Ester se la devolvió, quince segundos después, corregida en rojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esther P. trabajó en el Korova durante casi una década, mucho más tiempo que ninguna otra chica. Pasé muchas noches con ella en los ratos que el club se quedaba vacío. Me gustaba su conversación y su facilidad para reír. Algunos de sus silencios eran las palabras más inteligentes de cada noche, y me impresionaba como se respetaba a si misma. No era habitual en un club donde las mujeres que pasaban siempre llegaban con aspiraciones de sitios remotos como Wisconsin o Iowa y regresaban a sus casas sin apenas poder arrastrar la maleta donde guardaban sus sueños. Esas chicas atendían las mesas soñando convertirse algún día en cantantes o actrices. Aunque Dave no permitía que trabajaran fulanas allí, hacía la vista gorda las noches que las chicas se sacaban unos dólares haciendo compañía a alguno de los clientes. Esther se apiadaba de ellas “Pike, a veces siento lástima por estas chicas. Algunas vienen de familias tan pobres que hasta los mendigos les dejaban limosnas”. Era tan diferente a ellas que, mientras muchas chicas soñaban con conocer a algún tipo que descubriera su talento y las convirtiera en estrellas, ella era clara al respecto: “Pike yo no nací para ser artista, lo sé. Nunca me interesó el tema. Lo más cerca que he estado de tener talento fueron la decena de centímetros de carne de un actor de reparto que tuve dentro durante un revolcón”.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Esther P. hizo un aparte conmigo su última noche en el Korova para fumar un cigarrillo y tomar una copa, dejando que el tintineo de los hielos se le enredara con los recuerdos. “Me voy Pike, lo dejo. El club ya no es lo que era y ya sólo vigilo que ninguna de las chicas robe el vacío de la caja”. Y marchó con la misma discreción con que pasó por nuestras vidas. No me dijo la verdad, pero nadie en club sabía que estaba gravemente enferma. Cuando me llegó la triste noticia y supe la verdad, quise escribirle estas líneas porque supe que, al menos por una vez, le habría gustado ser la protagonista.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Verdana, Arial, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 18px; "&gt;– &lt;/span&gt;¿Y que coño le digo yo al padre?. Hola Jimmy, estabas en deuda con Dios y se la ha cobrado.&lt;/i&gt;&lt;div&gt;Sean Devine (Kevin Bacon) · Mystic River&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-style: italic; " &gt;&lt;b&gt;En memoria de E.P, que nunca me regateó un favor ni una sonrisa.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-3535688291707907710?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/3535688291707907710/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=3535688291707907710' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/3535688291707907710'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/3535688291707907710'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2011/02/actriz-de-reparto.html' title='Actriz de reparto'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/TVJPR3tOnDI/AAAAAAAAAGY/Wl7hAY4QHT4/s72-c/90504128.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-6429171074120174973</id><published>2010-11-18T18:44:00.008+01:00</published><updated>2010-11-18T19:18:11.488+01:00</updated><title type='text'>Ojo por ojo</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_nWuUZlamwws/TOVp9qMRQKI/AAAAAAAAAHE/lbr8dLsd_Zw/s1600/dolar.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 124px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_nWuUZlamwws/TOVp9qMRQKI/AAAAAAAAAHE/lbr8dLsd_Zw/s200/dolar.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5540951424567951522" /&gt;&lt;/a&gt;Escuché cada sílaba de su pensamiento desde la puerta del club. Había intentado tragarse la angustia pero su estómago regurgitaba el dolor y tan sólo le quedaba esperar que se deshiciera aunque fuera rumiándolo.&lt;br /&gt;Dave Fenster había perpetrado relaciones jugando siempre a la baja, y si alguna vez pronunciaba la palabra compromiso se cuidaba de hacerlo en cursiva. &lt;em&gt;Muchacho, el amor es cosa de dos, pero aquí nadie habló de equidad o de uno más uno&lt;/em&gt; – le confesó una noche a uno de los camareros del club mientras exhibía su sonrisa de concurso. Su voz, rota de nacimiento, como en una resaca eterna, era la herramienta perfecta para restar hierro cuando alguien mentaba la lista de damnificadas – todas ellas víctimas de una versión romántica del síndrome de Estocolmo - que había dejado en el camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amaba de farol y escapaba en el momento justo para evitar manchas y molestas rozaduras. Su maquinaria hedonista se tambaleó el día que apareció Rachael Dogen, una bomba en miniatura capaz de hacer revisar el voto de castidad a un eunuco. Fenster no era un tipo de gustos complejos y aquello era sencillo. Todo lo sencillo que puede ser un cuerpo pluscuamperfecto sujetando una mirada que secuestraba los remordimientos de los hombres más fieles con un pestañeo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguno de sus amigos puede explicar todavía como aquel tipo, que había convertido el egoísmo en un arte preciso, el mismo que alardeaba sin rastro de cinismo que lo mejor de las relaciones es que antes o después terminaban, no pudo darse cuenta de que la ley del Talión se estaba ensañando con él y que lo suyo con Rachael solo era un montón de mientras, una colección de paréntesis. El bateador señaló la dirección de la pelota antes del golpeo y todo el estadio sabía que saldría del estadio. Fenster fue el único que miró hacia otro lado. &lt;em&gt;Home run&lt;/em&gt;. Fin del partido. Para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella noche Fenster, decidió rebajar su whiskey con agua pasada. Como cada noche desde hacía casi un año, como cada minuto en el que percibía que su relación con Rachael no le había dejado recuerdos, sino secuelas. Cuando me vio entrar al club intentó amartillar un saludo pero apenas logró el croquis de una sonrisa. Exhalaba vulnerabilidad. Jamás le había visto tan humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;– Tengo una mente anticuada respecto al honor: 'ojo por ojo' y cosas así.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Louis Cyphre (Robert de Niro) · El corazón del Ángel&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-6429171074120174973?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/6429171074120174973/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=6429171074120174973' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/6429171074120174973'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/6429171074120174973'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2010/11/ojo-por-ojo.html' title='Ojo por ojo'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_nWuUZlamwws/TOVp9qMRQKI/AAAAAAAAAHE/lbr8dLsd_Zw/s72-c/dolar.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-7468656830673724781</id><published>2010-09-14T00:33:00.003+02:00</published><updated>2010-09-14T09:42:10.562+02:00</updated><title type='text'>Cuando un amigo vuelve</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/TI8nKRHVsjI/AAAAAAAAAGI/-t9-ntTet60/s1600/butch-sundance.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 138px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/TI8nKRHVsjI/AAAAAAAAAGI/-t9-ntTet60/s320/butch-sundance.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5516671125898506802" /&gt;&lt;/a&gt;¿Sabes, amigo?, todavía sigo pensando que regresarás y espío la puerta del Korova esperando verte aparecer. A pesar del tiempo pasado desde la última vez que coincidimos, sigo sintiéndote aquí. Las risas, las noches perdidas, las borracheras…, maldita sea, hasta recuerdo la charla que te dio Dave la primera vez que pisaste el local: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Muchacho, voy a ser muy claro. Compré este club hace mucho tiempo y he trabajado demasiado como para dejar que lo infecte tu inocencia. La noche es atractiva, luce un encanto especial, un tapiz nublado que podría marear al whisky en el ambiente más sórdido. Pero créeme muchacho, lo sé de sobra, no todo es tan sencillo ni romántico, aquí podrías lastimarte mirando a cualquier chica. Un tiempo respirando el humo de este club y mañana podrías contaminar a tus compañeros. Muchacho, esto no es como el cine, donde ves a Paul Newman emborracharse y salir del bar con su mirada azul. Maldita sea, si ese tipo hubiera pasado un par de horas en el Korova se le habría vuelto negra la sonrisa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí amigo. Aquella charla no te hizo huir de mi lado en el club. Ni ninguna otra, ni siquiera las mujeres que fueron pasando lo lograron. Ni aquella enfermera que tenía por ojos dos sicarios con más cuentas pendientes que los Juzgados de Chicago, ni un poco antes aquella otra, metida en política, que dejó en tu interior una herida con tres mil trayectorias. Y si las mujeres no pudieron, qué decir del dinero y las veces que me lo prestaste. Por dios santo, amigo, estuve a punto de pedirte prestado para contratar a un tipo que me llevara la cuenta de lo que te debía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí amigo, teníamos confianza. Te tenía tanta que a veces me daban ganas de buscarme problemas sólo para poder contártelos. Ahora, en ocasiones, cuando ya es tarde y la noche está hecha jirones, me da por recordar todo eso. Lo hago en silencio, sentado en la barra de nuestro querido Korova, en la misma banqueta que tantas veces fue vecina de la tuya, mientras regresan lentamente las viejas imágenes de nuestras mil historias que parecen llevar de fondo la turbia voz de Van Morrison. Dios santo, amigo, éramos tan jóvenes que algunos de nuestros recuerdos pertenecían todavía al futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se porqué te fuiste, nunca te pedí explicaciones. Sólo espero que decidas regresar. Mientras, te esperaré sentado en la barra de nuestro Korova.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dave. Dos copas. De lo de siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;- ¿Por qué has vuelto?&lt;br /&gt;- Porque es lo que hacen los amigos. Se perdonan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Big Fish&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-7468656830673724781?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/7468656830673724781/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=7468656830673724781' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/7468656830673724781'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/7468656830673724781'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2010/09/cuando-un-amigo-vuelve.html' title='Cuando un amigo vuelve'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/TI8nKRHVsjI/AAAAAAAAAGI/-t9-ntTet60/s72-c/butch-sundance.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-3484382371156551421</id><published>2010-06-30T01:46:00.008+02:00</published><updated>2010-07-01T15:17:05.750+02:00</updated><title type='text'>Aroma de leyenda</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/TCyTRnuZzWI/AAAAAAAAAF4/MxvTL7Aawv4/s1600/blog.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/TCyTRnuZzWI/AAAAAAAAAF4/MxvTL7Aawv4/s320/blog.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5488923976788462946" /&gt;&lt;/a&gt;Los días buenos en el Korova tiene uno la oportunidad de ver resbalar las historias por los vasos de whisky. Algunas de ellas acuden a la barra de forma recurrente, como la leyenda de Paul Marrige. Paul es uno de esos tipos a los que no les cabría la reputación en los bolsillos. Su apuesta imagen de guapo descuidado y sus modales de galán circularon durante años por todo Chicago como el maldito viento. Incluso la policía se preocupaba de averiguar donde había comprado los trajes que llevaba en sus atracos antes que de localizar el botín. Él se dedicaba a dar golpes selectos, ejecutados pulcramente, y luego pasaba largas temporadas disfrutando del botín hasta que la necesidad le hacía actuar de nuevo. Y aunque trabajó con la banda de los hermanos O´Donell, prefería trabajar por libre o con compañeros que elegía para la ocasión.&lt;br /&gt;Verle entrar al Korova y sentarse en la barra recuperaba todo lo que yo había escuchado sobre él. Tenía tan buena fama que incluso aseguraban que había atracado algún banco armado tan sólo con una sonrisa y sin necesidad de disparar ni una sola mirada. Hasta contaban que, en su detención tras el atraco a una joyería, la policía consideró un arma el pañuelo de seda italiana que adornaba su cuello. La policía sólo logró incautarse de esa prenda y del número de teléfono que una dependienta había deslizado escrito en un papel dentro del bolsillo de Paul.&lt;br /&gt;Pero el juez no tuvo compasión y le condenó a doce años en la prisión de Chicago. La cárcel, que por lo general roza un barniz ajado en cualquiera, hizo que Paul conservara todo su empaque. Dios santo, hasta parecía que las arrugas se las hubiera hecho su cirujano plástico.&lt;br /&gt;El día que nos visitó en el Korova atesoraba ese aspecto digno que solamente tienen los tipos que han sido educados con hambre y de forma pulcra y honrada. Ver a Dave, el ladino dueño del Korova, invitar a una copa a un cliente era un acontecimiento que solo unos pocos privilegiados aseguran haber visto. Así que el que le hiciera una seña a Paul  para que guardara la cartera fue su gesto más altruista desde la noche que le sirvió la copa Lizz Cannigan con dos posavasos siete años antes. Paul Marrige  exhibió su legión de blancos dientes que le hicieron famoso y agradeció el gesto con la cabeza. Agarró su sombrero y se largó dejándonos el inconfundible aroma a prisa y torpeza que llevan los tipos recién puestos en libertad.&lt;div&gt;Cuando se marchaba topé con la mirada nostálgica de Lisa Jones viéndole salir. Lisa llevaba largo tiempo trabajando en el club y le pregunté: “¿le conociste bien?”. “Pasé alguna noche con él. Era un encanto” dijo sin dejar de mirarlo hasta que, recordó algo y me dijo: “¿sabes Pike?, me habló del tiempo que pasó en Francia cuando estuvo en la guerra. Cuando le oía hablar de aquel país tenía la sensación de estar allí, te hacía sentirlo tan próximo… . Maldita sea Pike, con un tipo así, hasta tuve la sensación de que si nos fuéramos a la cama me haría el amor en francés”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;- No me gustan sus modales.&lt;br /&gt;- A mi tampoco los suyos y no he pedido esta entrevista, a mi tampoco me gustan mis modales, me hacen llorar las noches de invierno y me importa tanto que le moleste como que se tome la sopa con tenedor.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;Vivian Rutledge (Lauren Bacall) &amp;amp; Philip Marlowe (Humprey Bogart) · El sueño eterno&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-3484382371156551421?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/3484382371156551421/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=3484382371156551421' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/3484382371156551421'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/3484382371156551421'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2010/06/aroma-de-leyenda.html' title='Aroma de leyenda'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/TCyTRnuZzWI/AAAAAAAAAF4/MxvTL7Aawv4/s72-c/blog.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-6579401761878448049</id><published>2010-04-06T02:06:00.006+02:00</published><updated>2010-04-06T17:08:21.424+02:00</updated><title type='text'>En notas bajas</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/S7p7_YGx2_I/AAAAAAAAAFA/R1_40cn5YYw/s1600/Chet+Baker+ChetBaker.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5456810227245636594" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 214px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/S7p7_YGx2_I/AAAAAAAAAFA/R1_40cn5YYw/s320/Chet%2BBaker%2BChetBaker.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Esta semana se ha cumplido el aniversario de la única actuación de Chet Baker en el Korova. Recuerdo bien aquella noche porque Dave, preocupado por la reputación de su club, vino a verme aterrorizado: &lt;font style="FONT-STYLE: italic"&gt;Dios santo Pike. Chet está colocado hasta arriba. Creo que lleva tanta heroína dentro que si diera un par de pasos cualquier juez podría condenarle por tráfico de drogas&lt;/font&gt;. Lo cierto es que Chet salió aquella noche a tocar y lo hizo como siempre: desgranando cada nota de su trompeta en hondos y suaves lamentos capaces de cortarte la digestión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue su única actuación en el Korova porque llevaba ya unos meses retirado y solo tocaba esporádicamente. Chet había pasado toda su carrera enganchado a la heroína y unos años antes había perdido el control. En una gira por Alemania le detuvieron y pasó casi año y medio encerrado. Tras soltarlo anduvo vagando por media Europa metiéndose en camas ajenas y problemas, hasta que cansado y desquiciado, decidió retirarse. &lt;font style="FONT-STYLE: italic"&gt;Hay actuaciones en que creo que el único sonido decente que puedo sacar de la trompeta es el que hace al cerrar el estuche donde la guardo&lt;/font&gt;, me confesaría más tarde. Aún así Chet se reaparecía de vez en cuando tocando en pequeños clubs, donde después de cada actuación podía diluirse entre las mujeres y las drogas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes, en los buenos tiempos, Chet había tocado con los más grandes: Charlie Parker, Gillespie, Mulligan. A pesar del éxito que cosechó solo, él siempre echó de menos la época en que iba de gira con una banda sin ser el centro de toda la atención. Una vez le pregunté que había aprendido del tiempo que había pasado con aquellos genios, y él me respondió divertido: &lt;font style="FONT-STYLE: italic"&gt;Esos tipos tenían magia dentro ¿Aprender jazz de ellos? Eso hubiera sido como oler un perfume de Channel y luego pretender cagar margaritas&lt;/font&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chet no pensaba en su futuro. Siempre se preocupó de que su salud anduviera en números rojos y de ganar algo menos de dinero del que gastaba. No buscaba ser un músico famoso, le bastaba con compartir sus vicios. A pesar de ello, Chet tuvo una muerte digna de una estrella: cayó por la ventana del cuarto piso de un hotel de Amsterdam. El informe de la autopsia no tuvo desperdicio. “…se han localizado en el cuerpo abundantes restos de heroína, cocaína así como otras muchas y diversas sustancias cuyo total conocimiento convalidaría varios cursos de la carrera de farmacia. De igual forma, se detectan severos daños en la mayor parte de los órganos vitales, indicadores de una larga y prolongada dependencia de los estupefacientes. Para certificar que la causa de la muerte fue el impacto en el suelo, este equipo médico precisaría antes que otro médico certificara que quedaba vida en ese cuerpo antes de salir por la ventana."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prensa habló mucho de su muerte y su vida. Trazaron perfiles psicológicos y sórdidas biografías. Personalmente, yo me quedo con la descripción que Dave Manilow hizo de él una vez: &lt;font style="FONT-STYLE: italic"&gt;Chet es uno de esos pocos tipos de mundo capaces de entrar en un sórdido club de mala reputación para, entre todas las fulanas de del local, saber cuál podía contagiarle algo. Y después elegirla a ella&lt;/font&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;— La única condición que puse cuando construí esta casa es que todo fuese nuevo. Este piano nunca había sido tocado por nadie.&lt;br /&gt;— Si supiese algo de música se daría cuenta de que un piano suena mejor cuando se ha tocado&lt;/em&gt;.&lt;div&gt;Christopher Leiningen (Charlton Heston) &amp;amp; Joanna Leiningen (Eleanor Parker) · Cuando ruge la marabunta.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-6579401761878448049?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/6579401761878448049/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=6579401761878448049' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/6579401761878448049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/6579401761878448049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2010/04/en-notas-bajas.html' title='En notas bajas'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/S7p7_YGx2_I/AAAAAAAAAFA/R1_40cn5YYw/s72-c/Chet%2BBaker%2BChetBaker.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-8124383845924968279</id><published>2010-01-19T00:39:00.008+01:00</published><updated>2010-01-19T19:13:08.468+01:00</updated><title type='text'>Johny Stompanato</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.proximosestrenos.com.ar/wp-content/uploads/2008/12/turner_stompanato.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 254px;" src="http://www.proximosestrenos.com.ar/wp-content/uploads/2008/12/turner_stompanato.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;   A Johny Stompanato lo encontraron en su casa de Beverly Hills, tirado en el suelo con el pijama teñido de sangre. Lana Turner y él habían tenido una de sus encendidas discusiones que, antes de que Johny utilizara la dialéctica de sus puños, se encargó de zanjar la hija de Lana con una cuchillada en el corazón que le seccionó la vida cortándole una arteria. Aquella misma noche Dave Manilow, tras la barra del Korova secando unas copas, me daba la noticia:&lt;span style="font-style:italic;"&gt; Jhony Stompanato ha muerto esta mañana&lt;/span&gt;. Ante mi mirada inquisitiva, continuó sin dejar el trapo: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;un problema cardiaco&lt;/span&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Lo cierto es que Johny nunca fue de mi agrado. Era un tipo duro de pelo engominado y mirada plagada de faltas de ortografía, con innato gusto por los trajes de colores llamativos que bien podría haberle granjeado deudas con la ley. Aunque nunca tuve problemas con él, me despertó una antipatía instintiva desde la época en que se convirtió en habitual del Korova. Llegaba con su jefe, Mickey Cohen, ocupaban una de las mesas y pasaban la noche rodeados de chicas de moral lesionada. Aquella antipatía se transformó en odio justificado el día que se presentó en el Korova con Lana Turner. La actriz era una mujer voluptuosa de agresivas curvas y contundente belleza. Y la recuerdo aquella noche entrando al local con Johny, porque el botón en precario equilibrio de su blusa daba para escribir un libro de tres mil páginas. Llevaban varios meses liados y al pasar por Chicago no pudo resistir la tentación de visitarnos junto a una de las mujeres más deseadas del país. Johny, muy ufano, lucía su trofeo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Mickey Cohen nunca creyó esa versión y sospechaba que había sido Lana quien había acuchillado a Johny cuando estaba dormido. Se resistía a creer que una niña hubiera asesinado a un tipo criado en un barrio en el que a cualquiera con menos de cinco detenciones se le consideraba sospechoso de ser policía. &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Es como si un tipo hubiera ido la guerra y lo único que hubiera resultado herido fuera su acento. Y luego, en casa, hubiera muerto de un corte de digestión&lt;/span&gt;. Mickey no aceptaba que hubiese muerto de forma doméstica, le molestaba que uno de los suyos muriera en casa, armado solamente con un pijama. Algún tiempo después, pasó por el Korova y seguía reprochándole a Johny sus debilidades. Acodado en la barra, a mi lado, recordaba: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Pike, se lo dije mil veces. Le advertí que algo así le pasaría. Le dije, muchacho, ten cuidado con ese juego que te llevas o una mañana cuando salgas a la calle te ajustarás la bufanda al cuello y solo encajarás el sombrero en el suelo unos metros más allá. Junto a tu cabeza&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;- ¿Es posible que no te hayas casado por eso? Quizás no crees en el matrimonio.&lt;br /&gt;- Sí creo, por eso no me he casado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Audrey Hepburn (Sabrina) &amp; Humphrey Bogart (Linus Larrabee) · Sabrina&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-8124383845924968279?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/8124383845924968279/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=8124383845924968279' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/8124383845924968279'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/8124383845924968279'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2010/01/johny-stompanato.html' title='Johny Stompanato'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-6377149183408191057</id><published>2009-11-19T01:36:00.010+01:00</published><updated>2009-11-19T18:21:29.759+01:00</updated><title type='text'>El menú de las doce cuerdas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/SwVYCaqCCfI/AAAAAAAAAE4/u69Zs98gW3c/s1600/3701-000842.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/SwVYCaqCCfI/AAAAAAAAAE4/u69Zs98gW3c/s320/3701-000842.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5405823726266747378" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Durante el tiempo que Dave Manilow ha regentado el Korova nunca vi cambio en la decoración que no fuera el ocasional contorno de un tipo pintado en el suelo con tiza. Y sabía que ese par de guantes de boxeo colgados hoy en la pared significaban algo especial. Dave tenía abierto el periódico encima de la barra y me señaló la página que estaba leyendo: “Ha muerto Barney Ross: la última pelea del campeón”.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Recordaba perfectamente a Barney. Aunque el tipo había nacido en Nueva York había crecido en Chicago y la suya era una historia habitual de la época: sin padre, madre internada en psiquiátrico y hermanos desperdigados por los orfanatos de medio estado. Se había criado en una de esas familias que comen hambre tres veces al día y buscó hacer carrera en alguna de las bandas de la época como cobrador de apuestas. Y habría tenido futuro en el negocio de no ser por el propietario de un gimnasio que lo convenció para entrenarse. Barney afrontó el boxeo sin pasión, como una obligación con la que conseguir dinero. Y se empleó a fondo. Hizo más de trescientas peleas. En sus primeros meses se convirtió en un boxeador temible. En nueve años Barney había logrado tres títulos mundiales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El final de su carrera llegó en un combate épico con Henry Armstrong un tipo de Mississippi, que acabaría siendo considerado uno de los mejores de la historia. Durante quince asaltos Barney, un boxeador bravo y tenaz, capaz de golpearte con sus agallas, intentó capear el torrente de golpes que le arrojó Armstrong. Con el devenir de los asaltos Barney supo que era imposible vencer a aquel tipo, pero había decidido que sería su último combate y estaba decidido a acabarlo de pie. Y aguantó. Dios santo, recuerdo aquella pelea. Armstrong le atizó tanto que acabó con moratones en los guantes. Poco tiempo después, en la barra del Korova, Barney repasaba aquella noche. &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Sabes Pike, creo que Armstrong ha sido el mejor boxeador que vi. Tenía un estilo limpio, directo, dios santo, era un boxeador tan elegante que algunas veces tenía la sensación que me golpeaba de usted&lt;/span&gt;. Barney evocaba todavía con una mezcla de admiración y afecto al boxeador que lo retiró. &lt;span style="font-style:italic;"&gt;En el asalto trece me preguntó como estaba y cuando le dije que estaba casi muerto me dijo “puedes seguir tirándome la izquierda, ¡pero como saques la derecha te mato!"&lt;/span&gt;, repetía orgulloso de haberle hecho frente a aquel campeón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de aquel combate Barney dejó el boxeo. Abrió un restaurante y otros negocios en los que solo ganó lo suficiente para contratar un abogado que lo declarara en quiebra. Tras fracasar su matrimonio se alistó en el ejército como voluntario para la segunda guerra mundial. Regresó de allí con un condecoración, una estrella de plata que utilizaba para calzar la mesa de su casa y una adicción a la morfina debido al tratamiento que recibió por una herida. Durante meses vagó por Los Ángeles, buscando ayuda y droga, como antes había hecho en el ring por un futuro. Consiguió desengancharse y rehacer su vida hasta que un cáncer lo había dejado definitivamente fuera de combate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Ha muerto Barney Ross, la última pelea del campeón”. Dave, un tipo parco en palabras que entiende por obra cumbre de la literatura la etiqueta de una botella de whisky estaba afectado. Cuando le pregunté que pensaba fue muy claro al respecto: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;seguro que esa última pelea estaba amañada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué está peleando, Sr Braddock?&lt;br /&gt;- Por la leche.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Jim Braddock (Russell Crowe) · Cinderella Man&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-6377149183408191057?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/6377149183408191057/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=6377149183408191057' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/6377149183408191057'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/6377149183408191057'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2009/11/el-menu-de-las-doce-cuerdas.html' title='El menú de las doce cuerdas'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/SwVYCaqCCfI/AAAAAAAAAE4/u69Zs98gW3c/s72-c/3701-000842.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-3038633655591864842</id><published>2009-09-22T01:18:00.004+02:00</published><updated>2009-09-24T12:05:19.582+02:00</updated><title type='text'>Cuando sólo queda el orgullo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/SrtEQjaC_WI/AAAAAAAAAEY/KwVL4tVjHY0/s1600-h/60003341.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 215px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/SrtEQjaC_WI/AAAAAAAAAEY/KwVL4tVjHY0/s320/60003341.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384972830624644450" /&gt;&lt;/a&gt;Me fijé en él desde la primera vez que entró al Korova. Huck solo era entonces un tipo joven, desaliñado, arrastrando todavía los escombros de cierto atractivo y el aspecto de haber tropezado de bruces con la noche. Todos le conocíamos. Hacía años su fama de conquistador había circulado por los clubs. Era callado y discreto, cualidades siempre valoradas en los bares y en los cementerios, por lo que pronto encontró asilo en un rincón de la barra. Solía engañar allí las horas, discretamente. Cuando ya se convirtió en un habitual, su presencia allí pasó inadvertida durante muchos días, hasta que alguien se fijó en que el aspecto de Huck se resentía y su salud daba la impresión de deshacerse dentro de un vaso de amargura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche se sentó a mi lado y tras estrellarle un par de frases se abrió a mi:  &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Pike, mi mujer me dejó. No, no es lo que piensas, yo no la quería, pero te contaré algo. Antes me enamoré de otra muchacha. Era preciosa. Estuvimos juntos algunos meses que duraron horas y cuando aquello terminó solo me quedaron varias ausencias y una costura de cinco centímetros en el corazón. Me destrozó, pero lo superé. Aprendí a no dejar que nadie me hiciera daño, amigo mío, a blindarme. Luego conocí a Amber. No era ni guapa, ni atractiva, pero me casé con ella. Buscaba una pareja, una compañera. Quería seguridad. A cambio me presté a vivir con una mujer complicada y a aceptar sus manías, como el orden o la limpieza, que conseguían volverme loco. Acepté incluso que nuestra casa estuviera siempre tan limpia que para sacar la basura tenía que pedírsela prestada al vecino. Pike, tu eres hombre de mundo, sabes a lo que me refiero, era la clase de mujer que se pone las gafas para hacerte el amor. Y cinco años después de casarnos me dejó. Creeme Pike, que te deje una mujer así, de la que solo esperas lealtad, es muy duro&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella noche los chicos y yo conocimos la historia de Huck y fuimos testigos de cómo su vida se iba apagando con cada copa. Huck nunca superó aquello. No entendía que su vida pudiera ser tan vacía como para que le dejara una mujer de la que ni siquiera se había llegado a enamorar. Y las cosas no mejoraron. Tenía un problema con el alcohol, todos lo sabíamos, y con los años se acrecentó. Llegó un punto en que su deterioro era tan evidente que nos ofrecimos a acompañarlo al médico. Cuando le preguntamos a éste que debíamos hacer fue muy claro. “A estas alturas, dado el estado de su hígado, confórmense con que no prenda al acercarse al fuego”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Huck continúa sentado en su rincón de la barra buscando su final. Ya no queda nada de su atractivo. Su aspecto es cada día peor y da la sensación de que cuando muera, si intentara donar sus órganos, solamente se los aceptarían en una licorería. Y cuando le miro recuerdo la frase del viejo profesor Gus Revert cuando me acompañaba algunas noches en el Korova. &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Pike, amigo, en un buen bar cada cliente es un perdedor y cada copa el orgullo de demostrarlo. Y Huck está decidido a hacerlo&lt;/span&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;-El orgullo es algo que se tiene cuando hay algo para perder. Cuando no tenés para perder nada, ¿qué orgullo vas a tener?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Javier (Diego Peretti) · No sos vos, soy yo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-3038633655591864842?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/3038633655591864842/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=3038633655591864842' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/3038633655591864842'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/3038633655591864842'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2009/09/cuando-solo-queda-el-orgullo.html' title='Cuando sólo queda el orgullo'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/SrtEQjaC_WI/AAAAAAAAAEY/KwVL4tVjHY0/s72-c/60003341.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-437762189741869591</id><published>2009-07-07T01:32:00.008+02:00</published><updated>2009-07-13T23:55:58.925+02:00</updated><title type='text'>Algunas cosas extrañas, por ejemplo el respeto</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/SlSX3FlFJOI/AAAAAAAAAEQ/NOmRgGF4x4s/s1600-h/HR0033-001.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 284px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/SlSX3FlFJOI/AAAAAAAAAEQ/NOmRgGF4x4s/s320/HR0033-001.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5356072829496665314" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces es difícil recordar que en el sórdido ambiente de la noche, entre el humo de los bares y las caderas de una mujer, algunos sentimientos no son de garrafón. El respeto es uno ellos, un sentimiento curioso que crece a veces donde y en quien menos lo esperas. Sólo así se entiende que tuviera cabida en el Korova un tipo como Clint Howard.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No dejaba de ser paradójico que en un club con esa reputación respetaran a un tipo que trabajaba como inspector de homicidios para la policía de Chicago. Tanto como que allí hubiera un poli sin el contorno de un tipo pintado con tiza en el suelo. Pero Clint llevaba veinte años navegando por la noche del Korova, bebiendo tranquilamente su whisky con soda, sin que nunca le salpicara una gota ni un billete de cien dólares. Quizás porque era de los pocos policías de la ciudad que aceptaba que su sueldo era el justo para llevar una holgada vida de escasez.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dave Manilow, el ladino dueño del korova, le respetaba. Aunque al principio receló de aquel cliente, un poli solitario y tranquilo, con el tiempo valoró el hecho de que nunca intentara pagar su copa enseñando la placa o que tuviera la cabeza enterrada en la barra justo cuando los tipos sentados a su lado podrían ser detenidos solo por su forma de leer el periódico. Hasta las chicas del club, indolentes por lo general, dejaban que sonrieran sus ojos cuando le servían. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi, en cambio, me gustó siempre su tranquilidad, su sensación de aceptar el mundo tal y como viene. Me quedó grabada aquella ocasión en que tras una trifulca en los servicios del Korova apareció un tipo con seis tiros, la cabeza destrozada y el aspecto de haber discutido con un tren de mercancías. Dave se acercó y le preguntó a Clint, ¿qué piensas amigo? ¿Por qué crees que habrá sido? El dio una calada infinita a su cigarrillo, sopesando las palabras. Tras una pausa contestó: “a riesgo de precipitarme, por el momento creo que podemos descartar la hipótesis del suicidio”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De su vida privada poco había poco que conociéramos. Arrastraba los escombros de un matrimonio y el aspecto de estar siempre a punto de conocer su próximo divorcio. Una de los pocas veces que conseguí sacarle alguna palabra me confesó: “Pike, muchacho, he pasado toda la vida empalmando noches, conjugando mi vida con matones, crímenes y mujeres con las que bastaba cruzar un par de palabras para coger una infección. Lo único que podría reprochar a mi ex mujer es que no me contagiara nada nuevo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaban los tipos como Clint y aún me gusta más poder encontrarlo algunas noches en el Korova, que siempre fue un bar donde cada cliente es un perdedor y cada copa el orgullo de demostrarlo. Pero donde a los tipos como Clint Howard siempre se les respetó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;- Duermo tranquilo porque mi peor enemigo vela por mí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Rubio (Clint Eastwood) · El bueno, el feo y el malo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-437762189741869591?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/437762189741869591/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=437762189741869591' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/437762189741869591'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/437762189741869591'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2009/07/algunas-cosas-extranas-como-el-respeto.html' title='Algunas cosas extrañas, por ejemplo el respeto'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/SlSX3FlFJOI/AAAAAAAAAEQ/NOmRgGF4x4s/s72-c/HR0033-001.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-8730364974195233817</id><published>2009-05-19T01:25:00.006+02:00</published><updated>2009-05-19T15:27:30.135+02:00</updated><title type='text'>Chicas con decoro</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/ShHuikMfCzI/AAAAAAAAAEA/aAXwdhWHKzk/s1600-h/thelma.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 223px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/ShHuikMfCzI/AAAAAAAAAEA/aAXwdhWHKzk/s320/thelma.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337309311009753906" /&gt;&lt;/a&gt;“Hay dos cosas que toda chica con decoro debe saber: distinguir a los buenos tipos y, sobre todo, enamorarse de los que no lo son”. Thelma Tood repetía aquella frase cada vez que combinaba sus vodkas con la ausencia de su segundo marido Pat DiCicco. Fuera de las pantallas ya no era aquella mujer que cada día estrenaba palabras en su boca y estaba alejada de la cándida imagen de sus películas. Desde joven aprendió a buscarse la vida y ya no quedaba nada de la ingenua niña que ganó el concurso de Miss Massachusetts. “¿Sabes Pike?, salir de casa te hace madurar rápido. Llegué a Hollywood con diecinueve años y a las pocas semanas ya tenía veintitantos. Con el tiempo que he pasado allí, creo que podría rellenar un par de biografías con suficientes mentiras”.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Me hizo aquella confesión una noche en el Korova, cuando lo único que flotaba en su vodka era el desaliento por la enésima desaparición de su marido. Con treinta años Thelma había cometido ya dos matrimonios. Del primero conservaba un collar de recuerdos y del segundo tan solo quedaban las brasas con las que poder encender el tercero. Pero una mujer como ella lo encajaba con naturalidad: “cariño, yo siempre me enamoré de oído”.&lt;br /&gt;Thelma no era una chica normal: aspecto provocador, gustos caros y lenguaje desatado, hacían que fuera el tipo de mujer detestable para esposas, suegras y contables. Se podía permitir casi lo que quisiera, excepto no tener caprichos. Su carrera en el mundo del cine había sido rápida, pero había ganado el dinero suficiente con el que contratar a cualquier tipo para que llevara la cuenta de sus desengaños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no era feliz. No podía comprender que el único hombre que no le prestaba atención fuese su propio marido. Pat DiCicco, un buscavidas a sueldo de Lucky Luciano, el mayor capo mafioso de Nueva York, se encargaba de los contactos de éste con el mundo del cine. Y, aunque  ahora Thelma lo olvidaba, no mucho tiempo antes había sido el encargado de conseguirle el papel protagonista en películas y en las noches de gran presupuesto. Había quien incluso rumoreaba que fue Luciano quien la emparejó con Pat para poder estar más cerca de ella. Thelma nunca negó quien había promocionado su carrera. La noche que le pregunté al respecto me esquivó dos o tres verdades y finalmente, tras insistir, me dijo: “durante mucho tiempo mi única preocupación fue ganar el suficiente dinero que me permitiera arruinarme. No me preocuparé ahora por no haberlo sabido perder”.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Harta de los desplantes de su marido decidió alejarse de aquel ambiente. Montó  una cafetería asociada con uno de esos tipos de sórdida reputación que a ella tanto le gustaban. Me contaron que se negó a seguir los consejos de Luciano para que convirtiera el local en un casino clandestino. Craso error con un tipo acostumbrado a cobrar dividendos de sus sugerencias. Thelma se distanció de la que había sido su gente y  no era difícil encontrarla allí, resbalándole el vodka y hablando más de la cuenta de su próximo ex marido o chismorreos sobre Lucky Luciano. Hubo quien le advirtió que llevara cuidado con esos comentarios. Que no olvidara quien la había ayudado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hay mujeres que nunca llegan a conocer a ciertos tipos. Maldita sea. Hay mujeres, como Thelma, que ni siquiera cuando se le están llenando los pulmones de monóxido de carbono en un garaje cerrado, son conscientes de que algunos tipos siempre cobran los favores al contado. Aunque sean chicas con decoro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;– Las chicas inventadas son las mejores, pero yo ahora necesito una de las peores.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Ben Rumson (Lee Marvin) · La leyenda de la ciudad sin nombre&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-8730364974195233817?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/8730364974195233817/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=8730364974195233817' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/8730364974195233817'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/8730364974195233817'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2009/05/chicas-con-decoro.html' title='Chicas con decoro'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/ShHuikMfCzI/AAAAAAAAAEA/aAXwdhWHKzk/s72-c/thelma.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-1470506356538102213</id><published>2009-03-11T23:27:00.009+01:00</published><updated>2009-03-16T15:23:06.056+01:00</updated><title type='text'>Turno de oficio</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/Sb5gFtEeF4I/AAAAAAAAAD4/wfGp_7qwgsw/s1600-h/2.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 213px; height: 299px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/Sb5gFtEeF4I/AAAAAAAAAD4/wfGp_7qwgsw/s320/2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5313790261457721218" /&gt;&lt;/a&gt; Hace más de veinte años que los recibo en mi bufete frente al parque Grant. Durante este tiempo he atendido a cualquier tipo al que le hayan sobrado algunos problemas y muchos dólares. Aprendí a trabajar en los asuntos más sórdidos sin involucrarme, como el que come sin mancharse la lengua. Los casos me fueron dando amigos y reputación, pero he de reconocer que la fama me llegó en 1931, la mañana que Chicago se despertó con el procesamiento de Al Capone y Frank Nitti por evasión de impuestos. Capone nunca se tomó aquello en serio, decía que era como si a sus chicos, después de vaciar el cargador en el cuerpo de algún tipo, les quisieran juzgar por contaminación acústica. Pero Frank Nitti era mucho más prudente y quiso cubrirse las espaldas. La primera vez que vino a mi despacho me dijo: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;muchacho, quiero que seas mi abogado. Trabaja duro para mí y podrás labrarte un pasado muy digno. De tu futuro lo único que tiene que preocuparte es como conjugarlo con tu pasado&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;   Un año después Frank Nitti estaba en la calle y Capone con una condena de once años. Pero aunque Frank me puso bajo su protección, nunca quise dejar de lado a esos tipos que viven en la cornisa de la ley y que durante mucho tiempo fueron mi labor. Diablos, me gustaban esos turbios casos que siempre me sorprendían, como el de aquella mujer Talia Potter. Tuve que ir a la cárcel a visitarla por indicación de Nitti, que la había conocido tiempo atrás en un burdel de la calle Dearborn Sur. Le había disparado un tiro a un tipo, solo uno. Mientras dormía, poniendo el cañón de la pistola en la frente y después de haberle dormido con barbitúricos. En el registro de su casa la policía había encontrado un billete de avión a Canadá. La muchacha apenas tenía veinte años y el aspecto de una niña. Me dijo que quería alegar legítima defensa. &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Lo ves difícil, cariño&lt;/span&gt;, me preguntó. Al ver su aspecto tan delicado y frágil intenté explicarle la situación endulzándola en lo posible pero la chica estaba vacunada contra engaños. Me dijo &lt;span style="font-style:italic;"&gt;encanto, hace más de cinco años que cada mañana al despertar noto resbalar por el interior de mis muslos la humedad viscosa de los piropos de la noche anterior. No te andes con remilgos. Tus palabras no pueden contagiarme nada que no haya cogido ya&lt;/span&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Y, entre todos, siempre recordaré el caso de Jim Colosimo. Desde el principio me sentí cercano a aquel tipo acusado de mantener una red de extorsionadores en todo Chicago. La mañana que vino a mi despacho a exponerme su caso me ganó para su causa, era cautivador. Me contó la historia de su vida. &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Muchacho, mi infancia fue muy complicada. A duras penas mi padre conseguía ganar lo suficiente para repartir el hambre entre todos. Dios santo, éramos tan pobres que en la ocasión que unos ladrones se colaron en casa, se marcharon diez minutos más tarde dejándonos un billete de cincuenta dólares encima de la mesa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;   Mientras aquel tipo me contaba su historia yo le observaba: elegante, educado, agradable. Dudaba que un tipo así tuviera enemigos. Maldita sea, incluso me parecía molesto que nadie quisiera encarcelarle. Me equivoqué. Unas semanas más tarde lo encontraron muerto en su casa. Pero Jim Colosimo fue un tipo con estilo hasta en su muerte. Cuando me interesé por el suceso un amigo policía me explicó, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;un cadáver con un aspecto estupendo, como recién estrenado. Parecía como si aquel tipo se hubiera puesto su mejor traje para dormir. ¿Sabes?, su aspecto era tan imponente que parecía que los nueve tiros se los había pegado su sastre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;– Si no sirven la honradez ni el trabajo ni la justicia, pondremos un abogado.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Román Maldonado (Ricardo Darín) · Luna de Avellaneda&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-1470506356538102213?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/1470506356538102213/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=1470506356538102213' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/1470506356538102213'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/1470506356538102213'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2009/03/turno-de-oficio.html' title='Turno de oficio'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/Sb5gFtEeF4I/AAAAAAAAAD4/wfGp_7qwgsw/s72-c/2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-288976597271497598</id><published>2009-02-03T15:43:00.002+01:00</published><updated>2009-02-03T15:48:16.057+01:00</updated><title type='text'>Par coeur</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_nWuUZlamwws/SYhYS8CpuvI/AAAAAAAAAFk/OpkF2567siA/s1600-h/post-it.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 190px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_nWuUZlamwws/SYhYS8CpuvI/AAAAAAAAAFk/OpkF2567siA/s320/post-it.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5298582043979528946" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Al suele presentarse en casa sin avisar, se sienta a mi lado y me susurra al oído que enterremos el cadáver aún tibio de un suceso reciente, para luego exhumar los restos de recuerdos lejanos. No hay espacio suficiente, me dice. Al no lo nota, pero a veces reparo en que algunos de esos recuerdos están raídos de tanto usarlos. Otros son frágiles y borrosos, y nos divierte reinventarlos con cada visita; desde hace algún tiempo sé incluso que los recuerdos más débiles son sólo deseos y no experiencias vividas. Nunca se lo he dicho a Al.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer volvimos a Chicago. Korova, 28 de agosto del 59, 30 aniversario de Peter Cost. Aquella noche el jazz sonaba a cancán y Dave Mannilow, el dueño del club, sofocaba el fuego de los cigarrillos por miedo a que el aliento de los clientes provocara un incendio. A última hora el barman sólo servía whiskey sin alcohol y las mujeres amaban en pasado de subjuntivo. A la mañana siguiente yo había cumplido cuatro años más y tuve que bañar los cereales en náuseas.&lt;br /&gt;Cost sabía como celebrar una fiesta. Más allá de su voluptuosa generosidad de comunista, era un manual de ética que supo cabalgar la vida a horcajadas, seguro de que la vida concedía oportunidades y saldos de última hora. &lt;em&gt;El tiempo es carcoma, Jake, y nunca he visto un vendedor de bolsas de tiempo perdido&lt;/em&gt;. Guardaba en su bolsillo, siempre a mano, lo que no se debe hacer, y aquello le convirtió en el blanco preferido de los traficantes de la virtud; esa clase de tipos que necesitaban una pena para caminar y que para causar una primera impresión necesitaban tres divorcios; hombres que salían de los clubs con tres copas de menos y cuyo diálogo no era más que un rumor. Cada vez que hablaban de Cost lo hacían como si estuvieran masticando un avispero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella noche me la sé de memoria. Como la tabla del siete y las capitales de estado. Como el olor de Rose al despertar y el sabor amargo de su adiós. Cicatrices en el cerebro y estigmas en las tripas. Fue Remy Prounier, antiguo camarero del Trianon Ballroom, quien me contó que los franceses tenían la forma perfecta para hablar de este tipo de recuerdos. &lt;em&gt;Allí decimos ‘par coeur’, porque los recuerdos, muchacho, suelen arrancar desde las pasiones&lt;/em&gt;. Las opiniones de Prounier eran volátiles como las promesas de un niño, y nunca me fié de las impresiones de aquel remigaldo francés. En general nunca me fié de los tipos a los que llamar por su nombre me provocara una fractura de glotis, pero aquella vez quizá tuviera razón, ¿no crees Al?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;– La memoria puede cambiar la forma de una habitación y cambiar el color de un coche. Los recuerdos desvirtúan, son una interpretación, no un registro, y no importan si tienes los hechos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Leonard (Guy Pearce) · Memento&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-288976597271497598?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/288976597271497598/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=288976597271497598' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/288976597271497598'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/288976597271497598'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2009/02/par-coeur.html' title='Par coeur'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_nWuUZlamwws/SYhYS8CpuvI/AAAAAAAAAFk/OpkF2567siA/s72-c/post-it.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-3305724018152370389</id><published>2009-01-12T23:46:00.007+01:00</published><updated>2009-03-16T15:17:50.071+01:00</updated><title type='text'>Vidas ordinarias</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/SWxItu0NkdI/AAAAAAAAADM/6FrFF1JsfBk/s1600-h/pha184000033.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 226px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/SWxItu0NkdI/AAAAAAAAADM/6FrFF1JsfBk/s320/pha184000033.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5290683612751827410" /&gt;&lt;/a&gt;La muerte de un tipo como Nicky Gordon no fue diferente a la de muchos otros. Lo encontraron una mañana en su habitación tras la visita de un par de tipos con los que tuvo un intercambio de impresiones dejando la dialéctica por el suelo junto a una decena de casquillos. Y si su muerte era algo ordinario, no lo fue menos su vida: Nicky se crío en un ambiente en el que el sueño americano de cualquier muchacho pasaba por entrar en la banda de Frank Costello, el flamante capo de New York. Y así comenzó su carrera como casi todos los chavales, pasando recados o vigilando en las esquinas. Como muchos otros.&lt;br /&gt;Nicky era un tipo tímido, que a duras penas disparaba un par de palabras que te dejaban la boca seca y el cerebro turbado. Lo conocí en los muelles de Brooklyn en la época en que los controlaba Albert Anastasia y no entraba trabajador ni mercancía fuera de su control. Nicky y yo nos ocupábamos de que nadie se pasara de listo. A veces se animaba y me contaba alguna cosa de su infancia: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Muchacho, era una época difícil. En casa únicamente sobraba hambre. Algunas noches, si queríamos cenar algo, teníamos que chupar las manchas de la camisa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Nicky sabía hacer su trabajo. Se atenía a lo que le indicaban. Si tenía que amenazar a algún tipo o darle un escarmiento, lo ejecutaba pulcra y fríamente, sin adornos. Una de aquellas veces le acompañé y, al terminar, fuimos a tomar una copa a uno de esos bares en los que la única mano de pintura que habían dado en muchos años era para tapar el contorno de un cuerpo pintado en el suelo con tiza blanca. Allí, recibieron con afecto a Nicky porque los tipos sórdidos como él siempre dan ambiente, como el humo, la luz escasa o las mentiras.  Al tercer whisky me dijo: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;sabes Pike, nunca he liquidado a ningún tipo que no oliera a muerto desde dos semanas antes. Lo único que hice fue encajar en su espalda las balas que otro tipo les había disparado días antes desde su oficina. Yo únicamente cumplí un encargo que, de no hacerlo yo, habría cumplido cualquier otro. Creo que como mucho un juez sólo me podría condenar por haberles hurtado unas cuantas horas de vida. ¡Maldita sea, muchacho!, estoy casi seguro que cuando les disparé algunos de esos tipos ya estaban fríos&lt;/span&gt;. Aquella noche le estuve observando y comprendí que afrontaba su trabajo con la resignación de un profesional. Y ojala todo el mundo lo hiciera con su misma integridad y algo de su decencia. &lt;br /&gt;El funeral de Nicky tampoco fue diferente. Un ataúd  de oficio, sin familia y un par de tipos resguardándose del frío. Hasta que por fin vi entrar algunas caras conocidas y me alegré de ver allí a algunos de los chicos. Porque, al fin y al cabo, todos sabíamos que una vida como la de Nicky bien podría ser la nuestra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;— ¿Temes a la muerte, Espartaco?&lt;br /&gt;— No más que a la vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Antonino (Tony Curtis) &amp; Espartaco (Kirk Douglas) · Espartaco&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-3305724018152370389?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/3305724018152370389/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=3305724018152370389' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/3305724018152370389'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/3305724018152370389'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2009/01/vidas-ordinarias.html' title='Vidas ordinarias'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/SWxItu0NkdI/AAAAAAAAADM/6FrFF1JsfBk/s72-c/pha184000033.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-6980279508286954965</id><published>2008-12-04T01:21:00.014+01:00</published><updated>2008-12-07T21:35:49.179+01:00</updated><title type='text'>Anillos de compromiso</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/STeTeel1uGI/AAAAAAAAAC8/-9-5Obv_tTQ/s1600-h/george_phelas.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 232px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/STeTeel1uGI/AAAAAAAAAC8/-9-5Obv_tTQ/s320/george_phelas.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5275847640304957538" /&gt;&lt;/a&gt;En más de una ocasión Dave Manilow me había asegurado que con todo el tiempo que llevaba oyendo historias detrás de una barra podrían darle el título de psicólogo, simplemente olvidándose de las más descabelladas. Historias de tipos duros. Historias de tipos como Zed Phelas, capaces de repasar su vida viendo ahogarse en su whisky un huérfano cubito de hielo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Hacía tiempo que Zed había dejado de pasarse por el club. Desde su boda, había desaparecido de los bares de Chicago que solía frecuentar y le habíamos perdido la pista. Con su dorado anillo en el dedo, más flaco, enjuto, con el aspecto sano e higiénico de los tipos que han pasado media vida alejados del vicio, otra media evitándolos y una entera arrepintiéndose, me contó su historia. &lt;span style="font-style:italic;"&gt;¿Sabes Pike? Hubo un tiempo en que cada vez que entraba a un bar llevaba escrito en un bolsillo la dirección de mi casa, un billete de diez dólares y una nota pidiendo a quien tropezara conmigo que me llamara un taxi. Pero me casé, muchacho, me casé con una mujer obsesionada solo con su casa, con la limpieza. Una mujer tan cegada por la higiene que solo invitaba a gente a casa cuando andaba corta de cosas por limpiar. Yo he hecho lo que he podido. Todo este tiempo he sido un esposo y padre ejemplar que, para no molestarla, cada vez que hacíamos el amor, cada maldita vez, yo sudaba jabón&lt;/span&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Aquella noche Zed tenía ganas de hablar.&lt;span style="font-style:italic;"&gt; No la culpo a ella de nada. Simplemente me adapté a la vida que me propuso. Después yo mismo cercené mi propia libertad. Cambié mucho, tanto, que habría tenido que emborracharme para entrar a un bar a tomar un trago. He malgastado mi tiempo de tal manera que hasta mis enfermedades fueron las de un tipo aburrido. ¡Dios santo¡, bebía media botella de whisky y solamente me provocaba hemorroides. Lo más terrible de todo fue que aquella mujer segó mi vida. Se que no estaba enamorado de ella pero pensé que podría ser mi compañera, la madre de mis hijos, y lo único que conseguí fue la protección del aburrimiento, el asilo que da la monotonía. A veces tengo la sensación que nuestra vida era una instancia por quintuplicado. Maldita sea, hasta nuestros besos sabían a burocracia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   &lt;span style="font-style:italic;"&gt;¿Sabes algo Pike?, ha llegado un momento de mi vida en que el cansancio me llega hasta las rodillas y hasta me da pereza reconocer lo cansado que estoy. Pike, muchacho, antes de casarme yo pasaba las noches jugando a las cartas en cualquier garito, sumergiéndome en whisky. Ahora me arrepiento de todo el tiempo que he pasado con esta mujer. Creo, que de mis 60 años de vida, apenas unos segundos han valido la pena. Dios santo, tengo la sensación de llevar la maleta demasiado vacía para el tiempo que pase viajando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Aquella noche Zed necesitaba desahogarse y le dejé hablar. Pero, aunque no lo mencionó, mientras le miraba girarse su anillo, yo no podía olvidar la madrugada que los chicos y yo conocimos a su esposa y las proféticas palabras de Dave Manilow, el ladino dueño del Korova, cuando le advirtió: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Muchacho, mas vale que te andes con cuidado. Con una mujer así, lo más importante no es acertar con el anillo de compromiso. Es encontrar un buen abogado matrimonialista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;— ¿Y qué recomienda para fortalecer el afecto?&lt;br /&gt;— Bailar. Aunque su pareja sea apenas aceptable.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Elizabeth Bennet (Keira Knightley) &amp; Mr. Darcy (Matthew Macfadyen) · Orgullo y prejuicio&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-6980279508286954965?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/6980279508286954965/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=6980279508286954965' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/6980279508286954965'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/6980279508286954965'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2008/12/anillos-de-compromiso.html' title='Anillos de compromiso'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/STeTeel1uGI/AAAAAAAAAC8/-9-5Obv_tTQ/s72-c/george_phelas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-8586092027399665854</id><published>2008-10-28T09:33:00.002+01:00</published><updated>2008-10-28T09:41:50.193+01:00</updated><title type='text'>Códigos</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/SQbQMRAtaHI/AAAAAAAAACs/WE2JgiLAiQM/s1600-h/payne.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 226px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/SQbQMRAtaHI/AAAAAAAAACs/WE2JgiLAiQM/s320/payne.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5262122123772389490" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt; Pasó dos semanas en los calabozos de la comisaría y me contó uno de los policías que lo interrogó, que la única declaración útil que le sacaron fueron un par de silencios. &lt;em&gt;Los chicos se emplearon a fondo con él, le dieron duro, hasta que la pintura de las paredes comenzó a sangrar. Pero, muchacho, le sacamos tan poca información como si interrogáramos a una pregunta.&lt;/em&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Tony Payne conocía los códigos. Los aceptaba y cumplía porque los había mamado y digerido desde que nació. Se había criado en la calle, con unos padres ausentes, tutelado por los tipos que llevaban un garito de juego clandestino en la calle Edgewood. Con la niebla de Chicago como única patria y bandera. Y había aprendido que en la vida cada uno tiene unas normas que, para bien o para mal, debe aceptar o rebelarse contra ellas. Y tenía muy clara su elección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había dejado tan pronto la escuela que lo único que los profesores recordaban de él era que fue un alumno capaz de copiar hasta en los exámenes orales. Tenía sólo catorce años y no habría pasado de ser un raterillo de la Avenida Bloomingdale, de no haber caído en gracia a Sam Giancana. Sam era el capo que controlaba la ciudad y le hizo gracia aquel chico que cuando le estaba limpiando los zapatos le robaba el reloj mientras le sustraía la cartera. Normalmente, por algo así, cualquier otro habría acabado con un novedoso surtido de agujeros en el cuerpo, pero Sam vio en los ojos de Tony un brillo especial capaz de elevarse de entre los escombros de la escasez. &lt;em&gt;Muchacho, le dijo, soy un tipo como tú, que antes que el éxito probó el sabor del lodo. Trabaja para mí, muchacho y te garantizo que cuando encuentren tu cuerpo nadie podrá decir nunca que no ibas bien vestido. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Desde entonces comenzó a trabajar para Sam en golpes que iban creciendo a la par en riesgos y beneficios. Pero Tony siempre lograba escabullirse. Y cuando no, como la primera vez que lo detuvieron, demostraba la solidez de un tipo curtido. Cuando el poli intentó tomarle las huellas la tinta patinaba de tal manera por la yema de sus dedos que le untaron  los dedos con un pincel. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Han pasado ya algunos años desde entonces, pero Tony conserva intactos sus principios. Todos lo saben. Y cuando el comisario pide ahora que lo vuelvan a interrogar, los polis se miran entre sí. Payne lleva ya dos semanas en los calabozos. Ellos saben que no le van a sacar ni una maldita palabra del atraco a la joyería Goldstein. Saben que la única declaración que van a transcribir serán cinco folios de silencios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;_ ¿Te has cargado a alguien?&lt;br /&gt;_ Ni mujeres, ni niños, esas son las reglas.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Mathilda (Natalie Portman) &amp; Léon (Jean Reno) · El profesional (León)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-8586092027399665854?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/8586092027399665854/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=8586092027399665854' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/8586092027399665854'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/8586092027399665854'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2008/10/cdigos.html' title='Códigos'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_OQ-SXBdzSAk/SQbQMRAtaHI/AAAAAAAAACs/WE2JgiLAiQM/s72-c/payne.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-6143098315124966433</id><published>2008-08-07T19:49:00.003+02:00</published><updated>2008-08-07T19:56:32.651+02:00</updated><title type='text'>Al lugar donde has sido feliz...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_nWuUZlamwws/SJs2mr9N3OI/AAAAAAAAADo/W_xqf3xKUto/s1600-h/autobus.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_nWuUZlamwws/SJs2mr9N3OI/AAAAAAAAADo/W_xqf3xKUto/s320/autobus.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5231835430383377634" /&gt;&lt;/a&gt;… no debieras tratar de volver. La cantinela se la oí en el Korova a un tipo cuya cartera solo contenía los escombros del sueldo de poeta y la mitad de una limosna. Aquel fulano tenía razón, pero debió matizar que el lugar que mencionaba es tan inabarcable como la historia de los muslos de Lorraine. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ruta 66 a su paso por el estado de Illinois ofrece tantas emociones como un cambio de peinado. Tras 8 horas de viaje desde St. Louis, Earl Claxton estaba a punto de regresar al Big Bang de su fuga, a la ciudad donde le caducaron las sonrisas y le tomaron la última foto en la que no parecía que le estuvieran pisando una hemorroide.&lt;br /&gt;El autobús hizo una última parada en Woodridge, apenas a unas 20 millas de Chicago. Un par de negros con olor y acento de Nueva Orleans subieron al vehículo. Mientras el conductor pifiaba su intento de disimular una mueca de asco al rozar el dedo de uno de los nuevos pasajeros, Claxton tuvo tiempo de reinventar a Selma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se conocieron una noche en la que Vera Sampson actuaba en el club. Earl era un ex-marido novato cuyo primer matrimonio había alcanzado el clímax erótico cuando ayudó a su esposa a rellenar el pavo por Acción de Gracias. Selma era una abogada que provocaba por igual flagelaciones de culpa y planteamientos vitales entre sacerdotes y  homosexuales. Hablaron durante horas y dejaron de escucharse después de los holas. Los testigos juraron que fue Claxton el primero en apretar el gatillo aunque cualquier jurado le hubiera absuelto al considerar que aquel beso había sido en legítima defensa. &lt;br /&gt;Pero todos sabíamos que Selma no solía compartir sus gramos de empatía durante demasiado tiempo y aquella relación tenía el predecible final de un diccionario.&lt;br /&gt;Muchacho, todos pensamos que la hemorragia de dolor no duraría para Earl más que un corte al afeitarse, pero cada vez que volvía al Korova el trozo de papel que taponaba la herida acababa empapado en recuerdos… Así que decidió desertar. Y en su huida descubrió que el lugar donde fue feliz no estaba acotado por 4 paredes, ni marcado en los límites estatales. Porque aquel lugar era la melodía que silbaba un niño despistado, era el escote de un vestido colgado de un tendedero, la página de un atlas que dibujaba una espalda con 84 lunares, el sabor a sudor salado de la bahía, la caricia de una mano de viento… &lt;br /&gt;Así que intentó podar todos los recuerdos de su memoria pero fue como hacerlo con unas tijeras de papel y lo único que logró es que el mundo le olvidara a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos años de exilio en un campamento de verano para fracasados con el fin de repasar entusiasmo sólo le sirvieron para lograr un doctorado en resignación. Pese a todo, Earl pensó que era el momento de resucitar. A punto de bajar del autobús, Claxton ensayó frente a la ventanilla su reentrada en el Korova y comprendió que sería difícil saludar al pasado mientras se mordía los labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;_ Feliz es el destino de las vírgenes vestales,&lt;br /&gt;pues olvidan al mundo y el mundo las olvida a ellas.&lt;br /&gt;Brillo eterno de la mente inmaculada,&lt;br /&gt;cada oración aceptada y cada deseo renunciado.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Mary (Kirsten Dunst) recitando a Alexander Pope • ¡Olvídate de mí!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-6143098315124966433?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/6143098315124966433/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=6143098315124966433' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/6143098315124966433'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/6143098315124966433'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2008/08/al-lugar-donde-has-sido-feliz.html' title='Al lugar donde has sido feliz...'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_nWuUZlamwws/SJs2mr9N3OI/AAAAAAAAADo/W_xqf3xKUto/s72-c/autobus.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-1152599154971105</id><published>2008-06-11T15:45:00.002+02:00</published><updated>2008-06-11T15:47:51.928+02:00</updated><title type='text'>Cambio de aires</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/SE_XDQdxnyI/AAAAAAAAAB0/jj9gKr_2vMg/s1600-h/asesinato_bar2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/SE_XDQdxnyI/AAAAAAAAAB0/jj9gKr_2vMg/s320/asesinato_bar2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5210619744850386722" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Yo estaba allí el día que el local cambió de propietarios. Una de esas noches en las que había llovido tanto que sacaban a los peces del lago Michigan medio ahogados. Entraron al Korova dos tipos abrigados con metralletas Thompson detrás de unas gabardinas que impedían que se les calara el alma. Pero Frankie ni se inmutó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Frankie Hogan era uno de esos tipos duros, fieles a sus principios aunque algunos de ellos fuesen tan discutibles como la misma Biblia. Su lealtad a los hermanos O´Donell estaba a prueba de halagos y hacía mucho tiempo que pasaba por ser su hombre de mayor confianza, aunque ello implicara meter sus manos en los más turbios asuntos. Tenía una gran habilidad con las armas y la costumbre de hacer pocas preguntas, cualidades muy valoradas en el Chicago de aquellos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Nadie podrá decir nunca que cuando los hermanos O´Donell le pidieron que se encargara del Korova él pusiera mala cara, tan sólo que aceptó con resignación la decisión de Klondike O´Donell. Maldita sea, le dijo éste al ver sus dudas, sólo es la gestión de un bar, no es necesario que pongan tu cara en el monte Rushmore. Y Frankie, una vez más, aceptó el encargo. Se dedicó al negocio de forma tan abnegada que nos sorprendió a todos. Llegaba el primero a local y se marchaba el último, vigilaba la caja y cuidaba todos los detalles. ¡Dios santo!, incluso se ocupaba de que los ceniceros ya estuvieran sucios cuando llegaban los clientes. Su dedicación al club llegó a tal punto, que los chicos aseguraban que robaba material de su casa para llevarlo al trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pero Frankie nunca había dirigido un negocio. Lo único que Hogan sabía de la gerencia de un bar es lo mucho que cuesta, tras una pelea, enjuagar las manchas de sangre de la conciencia. La primera noche que lo vi tras la barra tuve la sensación de que en su vida había estado tan apurado. Y no es decir poco de un tipo con su reputación. Eran unos años difíciles en Chicago con el whisky circulando de contrabando por toda la ciudad con salvoconductos que se compraban por unos cuantos dólares. Las trifulcas eran continuas y Frankie era un tipo con poco aguante. Nunca encajó bien las bromas. En cierta ocasión un tipo le tomó el pelo con una burla. ”Te acabo de marcar un tanto”, le espetó entre carcajadas. Frankie muy tranquilo sacó su magnun de la cartuchera y le descerrajó un tiro en la mano; “empate a uno”, le contestó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Eran tiempos difíciles y episodios como este no ayudaban al local, que fue perdiendo su clientela y su fama de lugar de moda. Durante un tiempo el bar fue languideciendo y perdiendo ese caché que tanto le costó obtener. Llegó un momento en que hasta las trifulcas parecían de garrafón.  Hogan sabía que aquel no era su sitio. No encontró el pulso al local en ningún momento. Nada le salía bien, no acertaba con los camareros ni con los músicos que llevaba. Muchacho, aquel club degeneró tanto que lo único que te podían contagiar las coristas era la varicela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Además, los hermanos O´Donell andaban metidos en tantos problemas que permanecían ajenos a la decadencia en que estaba entrando el club. Había una fuerte lucha en la ciudad por hacerse con el control del contrabando de whisky y favores y, si bien los O´Donell contaban con una banda establecida, Capone estaba imponiéndose con esa contundencia que da añadir a la oratoria un tiro en la frente de cualquier rival.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Por eso sentí admiración por Frankie cuando lo vi guardar la recaudación del día y acercarse tranquilo a aquellos dos tipos. Hacía días que los hermanos O´Donell habían desaparecido de la ciudad y todo el mundo sabía que era Capone quien había pagado esas vacaciones. La visita de sus hombres al Korova era una cuestión de tiempo. Y Frankie les había esperado, sabedor de su destino. Cuando encontraron su cuerpo unos días después llevaba tanto plomo en el cuerpo que no sabían si trasladarlo a la morgue o al desguace. Lo que todos sabíamos es que Hogan había muerto tranquilo porque un tipo como él lo único que no se puede permitir es encontrarse con la muerte sin haber cuadrado la caja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;– Es una jactancia pensar que uno es un ser especial. ¿Crees que has inventado las borracheras?&lt;br /&gt;– No, pero podría patentar las mías.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Sheriff John T. Chance (John Wayne) &amp; Dude (Dean Martin) · Río Bravo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-1152599154971105?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/1152599154971105/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=1152599154971105' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/1152599154971105'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/1152599154971105'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2008/06/cambio-de-aires.html' title='Cambio de aires'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/SE_XDQdxnyI/AAAAAAAAAB0/jj9gKr_2vMg/s72-c/asesinato_bar2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-5100642522055275376</id><published>2008-04-22T12:46:00.004+02:00</published><updated>2008-04-22T12:57:20.230+02:00</updated><title type='text'>St. Valentine’s Day Massacre</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_nWuUZlamwws/SA3Dsq9gLOI/AAAAAAAAADY/hqDEEnyxXio/s1600-h/deep3R.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_nWuUZlamwws/SA3Dsq9gLOI/AAAAAAAAADY/hqDEEnyxXio/s320/deep3R.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5192021117641960674" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;…Albert&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Las casi 9 millas desde Clark Street hasta Damen Avenue me bastarían para esterilizar cualquier pecado, pero aún así no puedo evitar buscar en el espejo algún reflejo de resentimiento. Sospecho que la culpa es invisible y sólo se manifiesta presionando el pecho como el recuerdo de un abrazo sincero, aunque lo más probable es que lo único que aprieta sea el maldito uniforme de policía que consiguió Scalesi. &lt;br /&gt;He de parar. Pienso que es sólo un trabajo. Sucio y desagradecido. Pero sé que soy el idóneo para llevarlo a cabo. Porque pese al consciente sadismo de la prensa sensacionalista, la muerte, aún viajando en Cadillac,  tiene el lirismo de un paño de cocina y hace tiempo que no trata de usted. A quemarropa la sangre vuela sin paracaídas y el armónico milagro de la vida se desparrama caóticamente en las paredes. Acabo de comprobarlo.&lt;br /&gt;Hace frío en el club. Tanto que Lew sólo arranca toses en re sostenido al viejo piano. Respiro profundamente el gélido aire del Korova y al fin lo veo. Es un pequeño dibujo informe en el cuello de la camisa. Ahora lo sé. Los remordimientos son de color rojo y desaparecerán con 2 dólares en tintorería.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;…James&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El día a día no tiene señales de peligro. Sólo son recuerdos postizos, bisutería barata con la que tu cerebro adorna la memoria al cabo de un tiempo. Epítetos de medio de pelo que hacen de reglas nemotécnicas para el anecdotario.&lt;br /&gt;Esta mañana el estómago madrugó media hora más que el resto del cuerpo y la vieja quemadura seguía condenando a mi mejilla izquierda a una eterna adolescencia imberbe. Mi aliento había vuelto de su paseo nocturno por el infierno. Como cualquier otro día. Sin advertencias. Por eso, cuando veáis mi foto en la prensa de mañana me reconoceréis fácilmente. Soy el de la cara de idiota y el plomo en el estómago.&lt;br /&gt;Harriette me dijo una noche en el Korova que si me tropezaba con el miedo no sabría reconocerlo. Estaba equivocada. Ahora lo sé. El miedo es darse cuenta de que has perdido el tiempo y que no podrás volver a perderlo; apunta a la espalda y escupe 600 poemas del calibre 45 por minuto a través de la garganta de una Thompson. En pocos segundos, el miedo huele al sudor de toda una vida y dibuja mi sombra y la de otros seis infelices arrodillados frente a la pared de un mugriento garaje de esta puta ciudad sin ley.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Chicago Daily News • 14 Feb 1929&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Seis empleados de un almacén del norte de la ciudad, han sido hoy asesinados con arma de fuego y un hombre ha resultado herido cuando un grupo de cuatro personas (dos de ellas con el uniforme de la policía de Chicago) ha asaltado el garaje donde la compañía, propiedad del gánster Bugs Moran, tiene sus oficinas centrales. La policía confirmó que las víctimas han sido tiroteadas, presumiblemente alineadas frente a la pared, como en la ejecución de un pelotón oficial de fusilamiento […]&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Time • 2 Sep 1951&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;[…] Las primeras sospechas recayeron en Al Capone, líder del crimen organizado en la ciudad. La banda de Moran operaba en el North Side y se había convertido en el mayor obstáculo para el control del contrabando de licor en el área metropolitana de Chicago, secuestrando envíos de whiskey desde Canadá y borrando del mapa a importantes aliados de Capone como Patsy Lolordo. No obstante, la investigación oficial no encontró pruebas que relacionaran aquel baño de sangre con Capone, que se encontraba en Miami el 14 de febrero y nadie fue juzgado por los asesinatos. &lt;br /&gt;Un reportero del Tribune preguntó a Moran acerca de los rumores que afirmaban que quizá fue realmente la policía quien cometió los asesinatos. Moran, sonrió al responder: usted debe ser nuevo en la ciudad, señor. Sólo Capone mata así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;_ ¿Qué hay agentes? ¿Podemos hacer algo por ustedes?&lt;br /&gt;_ Sí, puedes cerrar la boca.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Adam Heyer (Milton Frome) · La matanza del día de San Valentín&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-5100642522055275376?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/5100642522055275376/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=5100642522055275376' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/5100642522055275376'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/5100642522055275376'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2008/04/st-valentines-day-massacre.html' title='St. Valentine’s Day Massacre'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_nWuUZlamwws/SA3Dsq9gLOI/AAAAAAAAADY/hqDEEnyxXio/s72-c/deep3R.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-1104507355435031914</id><published>2008-04-03T11:15:00.003+02:00</published><updated>2008-04-03T11:22:56.500+02:00</updated><title type='text'>La chica del gánster</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/R_SgsI5kTiI/AAAAAAAAABs/c7YY_0jZC-E/s1600-h/deep2R.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/R_SgsI5kTiI/AAAAAAAAABs/c7YY_0jZC-E/s320/deep2R.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5184945751173910050" /&gt;&lt;/a&gt;Llevaba media noche aclarando a una corista del club que aunque conmigo nunca lograría la fama que ansiaba desde que llegó de Connecticut, todos los cumplidos que le iba a dar estarían desinfectados. Persuadido de haberlo logrado garabateé un poema en una servilleta y se lo alargué. La chica tomó el papel y me escribió por detrás el estricto itinerario para llegar a su casa: cincuenta dólares.&lt;br /&gt;Dejé escapar una sonrisa ante mi torpeza y los resortes de la memoria me llevaron a Jacob Eliezer, el primer propietario del Korova, porque a  él nunca le habría ocurrido algo así. Era un tipo capaz de tener un ojo en la puerta, otro en la caja y uno más en el escote de cada chica. Jacob hablaba cuatro idiomas y habría sido capaz de traducir al sánscrito la mirada de cualquier chica si lo hubiera necesitado. Las mujeres eran su debilidad y yo juraría que era capaz de averiguar el color de las sábanas en que iba a despertar cada vez que miraba a una. Por eso nunca entendí su lío con Sharon Lefferts.&lt;br /&gt;A Jacob le marchó bien el negocio y repartía copas y caricias con la misma asiduidad. Abrió el local unos años atrás y lo había convertido en un club nocturno en el que la orquesta y unas camareras, con el vestuario apropiado para ser procesadas en casi treinta estados, eran su mejor reclamo. Sharon llegó una noche escoltada por una amiga y aquella mirada suya que aseguraba no dar cuartel ni dejar prisioneros. Era conocida en todo Chicago por ser la esposa de Miles O´Donnell, uno de los capos de la ciudad por aquellos momentos, y su fama de mujer ambiciosa capaz de conseguir lo que se propusiera la precedía donde fuera. Bien lo sabía Claudia Fallesi que había sido la primera mujer de O´Donnell hasta que éste se encaprichó de Sharon y paseó con ella del brazo por todo Chicago. Claudia no pudo soportar los celos y la vergüenza, y comenzó a recurrir a los somníferos. Una noche, cansada de esperar a su marido, sacó su orgullo siciliano y apareció tumbada en la cama después de haber canjeado las pastillas por la bala de un colt del cuarenta y cinco.&lt;br /&gt;Pero la noche que llegó al Korova, Sharon destilaba perfume caro y bourbon. Sus ojos eran una invitación irrechazable para tropezar con problemas ¡Maldita sea!, estaba arrebatadora y la frase que Jacob me dijo fue una premonición: “muchacho, me fascina esa mujer. Aunque tenga la clase de belleza de la que uno sólo se repone en un hospital, cuando después de tres horas un buen cirujano te ha reconstruido la cara”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante un tiempo Jacob anduvo jugando a la ruleta rusa con el destino, citándose a escondidas con Sharon en moteles de mala muerte tratando de que ninguno de los matones de Miles advirtiera nada. Pero Jacob creía que las mujeres pueden ser como los viajes y disfrutarse dos veces: cuando los haces y cuando los cuentas, y muy pronto hasta las ratas del club conocían el último lío de faldas del jefe.&lt;br /&gt;La noche en que tres de los matones de Miles O´Donnell entraron al Korova Jacob lo encajó enseguida con su aplomo habitual. Encendió un cigarrillo, se lavó las manos y juraría que incluso deslizó la mano sobre el culo de una de las camareras al acompañar a aquellos tipos fuera del local. Su cuerpo apareció tres días después flotando sobre el lago Michigan en lo que, con la cantidad de plomo que llevaba dentro, suponía un desafío a las leyes de la física.&lt;br /&gt;¡Dios Santo! Los chicos de Miles hicieron bien su trabajo. Le habían dado tal paliza al pobre Jacob antes de acribillarle, que cuando sus padres solicitaron la donación de órganos, el médico tuvo que aclararles que lo único aprovechable de aquel cuerpo sería apenas el metal de la decena de balas que llevaba dentro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, Jacob Eliezer fue un tipo singular al que todos recordamos en el Korova. Y aún perduran algunas frases imborrables suyas, como la que me espetó una noche en la barra del local, cuando le pregunté como se las había arreglado para acostarse con cuatro de las camareras a la vez. Jacob se tomó su tiempo para responder, soltó el humo de su cigarrillo y, calculando mentalmente todavía,  contestó: “con mucho orden amigo. Con mucho orden”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;br /&gt;_ No creo en los noviazgos largos, ¿y usted, vicario?&lt;br /&gt;_ No, si los novios son ancianos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El puente de Waterloo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-1104507355435031914?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/1104507355435031914/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=1104507355435031914' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/1104507355435031914'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/1104507355435031914'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2008/04/la-chica-del-gnster.html' title='La chica del gánster'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/R_SgsI5kTiI/AAAAAAAAABs/c7YY_0jZC-E/s72-c/deep2R.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-5211015455502636982</id><published>2008-01-29T12:51:00.000+01:00</published><updated>2008-01-29T13:02:51.186+01:00</updated><title type='text'>Extrañas parejas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_nWuUZlamwws/R58UvZsNWRI/AAAAAAAAADQ/HAYjtsjUQQc/s1600-h/parejararaR.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_nWuUZlamwws/R58UvZsNWRI/AAAAAAAAADQ/HAYjtsjUQQc/s320/parejararaR.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5160866502572595474" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;acronym title="Dios los cría y ellos se juntan"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Birds of a feather flock together&lt;/span&gt;&lt;/acronym&gt;. Puede, pero no en el Korova. Porque quien quiera creer en el destino, en un pasatiempo divino de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;una con flechas&lt;/span&gt;, en el ying, en el yang, en toda esa mierda oriental, quizá debiera visitar el club a la hora maldita, entre las doce y las doce, no hay pérdida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque nadie podría explicar el caso de Jordan Gars. Muchacho, aquella mujer te obligaba a no parpadear por miedo a no repostar en cada punto y coma de su conversación o a dejar de aspirar el rubor de sus mejillas. Era Audrey Hepburn paseando un flequillo imposible en una Vespa romana en blanco y negro. Era Rita Hayworth culpando a Mame a ritmo de unas caderas contorsionistas. Y era cada una de las mujeres que amamos y nos rechazaron. Ni agitadas ni mezcladas, sólo en perfecta comunión y armonía, la jodida cuadratura del círculo. Que aquella mujer despertara cada mañana junto a Steve Rudolph, un tipo con la catadura moral de una puñalada por la espalda y con los escrúpulos a estrenar, el trigo menos limpio de todo el East Side, evidenciaba la escasa validez de aquella teoría. Dios mío Pike, aquella injusticia hubiera podido convertir a la mitad de la población del Vaticano al nihilismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque nadie se atrevería siquiera a especular qué tren había dejado a Bradley Tripp en una estación abandonada. Tripp, un prometedor abogado capaz de cerrar tratos con la sonrisa, la mano siempre tendida y un barniz impermeable de buen tipo. Un mejor amigo pluriempleado que podría haber tomado una dirección distinta cada noche decidió girar hacia Jess Argivel, un tipo con la moral de gelatina cuyo ángel de la guarda perdió las alas en una mala mano. Incapaz de esbozar sonrisas felices, aquel fulano había fracasado cada vez que quiso ocultarse que era un fracasado.&lt;br /&gt;Pero permanecían juntos, hundidos en la barra, maldisimulando sus turnos de guardia para vigilar el escote de Minnie, y con el diálogo hueco de un guión de comedia &lt;span style="font-style:italic;"&gt;slapstick&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los más viejos aseguran que hasta dios y el diablo quisieron volar por los aires aquella tesis popular. Lo cierto es que el diablo sigue apostado todas las noches en la puerta trasera del Korova sosteniendo el mismo cigarrillo. Lo cierto es que si dios pasó por este club, olvidó dejar tarjeta de visita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;_ No eres perfecto amigo. Y voy a ahorrarte el suspense ... la chica que conociste tampoco es perfecta. Lo único que importa es si sois perfectos como pareja.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Sean Maguire (Robin Williams) · El indomable Will Hunting&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-5211015455502636982?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/5211015455502636982/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=5211015455502636982' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/5211015455502636982'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/5211015455502636982'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2008/01/extraas-parejas.html' title='Extrañas parejas'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_nWuUZlamwws/R58UvZsNWRI/AAAAAAAAADQ/HAYjtsjUQQc/s72-c/parejararaR.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-5638183861629955033</id><published>2008-01-05T01:32:00.000+01:00</published><updated>2008-01-07T09:57:28.559+01:00</updated><title type='text'>Pike Bishop (II)</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/R4HpVIdFjVI/AAAAAAAAABk/1eA8Tssegjw/s1600-h/post_pike_r.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/R4HpVIdFjVI/AAAAAAAAABk/1eA8Tssegjw/s320/post_pike_r.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5152655997944565074" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pasaron los años y aprendí que perder una comida tiene la ventaja de abrir boca para la siguiente. Al principio, quise alejarme de mi vida anterior y comencé a trabajar en la oficina de unos grandes almacenes. No resistí mucho tiempo. En cuanto comprendí que lo más excitante que podía ocurrirme en un sitio así era infectarme la boca chupando los lápices. El jefe me lo dejó claro “muchacho, desde que llegaste tengo la sensación que las facturas acabarán contrayendo alguna enfermedad venérea. Tu sitio no puede ser éste”.  &lt;br /&gt; Comencé a trabajar con un viejo amigo ayudando a un corredor de apuestas con la recaudación. El primer encargo fue cobrarle al dueño de un bar. ¡Dios santo! Era uno de esos garitos en los que si la comida sabía a algo era porque no habían fregado nunca el tenedor. Recuerdo que le sacamos al tipo los quinientos dólares que debía y una confesión en blanco del asesinato que eligiéramos en las siguientes dos semanas. Supe que había encontrado mi vocación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; También mi vida personal ha dado un vuelco: los desengaños me han hecho distanciarme de las mujeres. A cambio, ahorro mucho en mentiras. Comprendí que en los últimos años solo había dicho la verdad cuando andaba corto de mentiras. Hubo momentos que todo era tan falso que para decir una verdad tenía que inventarla. Fue la época en que comencé a beber y a acudir al Korova. Ahora bebo mucho y sólo. Hablo poco. De hecho no hablo casi nada porque me quita tiempo para beber. Bebo tanto que las resacas que tengo ya no se corresponden con las borracheras. Tengo la sensación de que algunas noches, cuando vuelvo a casa, por descuido me llevo a casa la resaca de algún otro cliente.&lt;br /&gt; Pero he aprendido a vivir y a aceptar mi vida desde la barra de un bar. A tener largas conversaciones en las que la única verdad que se dice son los silencios. Y he aprendido a conocer a la gente que frecuenta los bares, a catalogarles al primer vistazo. Aprendes a diferenciar al tipo que toma una copa al salir del trabajo, antes de llegar a casa, del bebedor profesional que sólo está en casa cuando el camarero le sirve su ginebra sin preguntar la marca. Igual que se diferencian las coristas de esas otras mujeres que se dejan ver de vez en cuando, esas que aunque en un incendio no saldrían de casa sin dejar la camas hecha, vienen al Korova buscando al tipo con el que su marido pueda sorprenderlas en la cama. &lt;br /&gt; Siempre tuve predilección por ese tipo de mujeres que conocí en el Korova. Esas que, aunque durmieran en cama ajena, llegaban a casa a tiempo de desayunar con sus hijos mientras les resbalaba por los muslos los restos de la pasión de la noche anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sí, mi vida ha cambiado mucho. Es cierto que no tengo una familia, pero sería injusto quejarme por ello, cuando he pasado casi todo mi vida mereciendo perderla. Ahora he aprendido a aceptar el precio que he de pagar por la vida que elegí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;— Necesito que me cuiden. Alguien que se ocupe de mí. Que masajee mis músculos, que alise mis sábanas. &lt;br /&gt;— Cásate. &lt;br /&gt;— Lo necesito sólo por esta noche.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Ned Racine (William Hurt) y Matty Walker (Kathleen Turner) · Fuego en el cuerpo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-5638183861629955033?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/5638183861629955033/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=5638183861629955033' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/5638183861629955033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/5638183861629955033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2008/01/pike-bishop-ii.html' title='Pike Bishop (II)'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/R4HpVIdFjVI/AAAAAAAAABk/1eA8Tssegjw/s72-c/post_pike_r.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-1684554876911470348</id><published>2007-11-14T01:17:00.001+01:00</published><updated>2007-11-15T13:55:41.226+01:00</updated><title type='text'>Pike Bishop (I)</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/Rzw_eBgYJdI/AAAAAAAAABU/6tP-57D6CF4/s1600-h/divorcio_r.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5133047460328383954" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/Rzw_eBgYJdI/AAAAAAAAABU/6tP-57D6CF4/s320/divorcio_r.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hace tiempo que me encuentro cansado, muchacho. Siempre pensé que echar la vista atrás únicamente podía llevarte a tropezar, y ahora ¡Dios santo!, todo parece tan complicado. Ya ni recuerdo cuando empecé a beber whisky para pasar el agua con que tragarme las pastillas.&lt;br /&gt;Francamente, he llegado a un punto en que para encontrar las causas que me llevaron a esta situación no necesitaría un psicólogo, sino un contable. Aunque hay quien lo atribuye a mi afición a la bebida, yo nunca estuve de acuerdo. ¡Maldita sea! después de que algo me haya sido fiel tantos años uno se niega a creer ciertas cosas. Ojala pudiera decir lo mismo de las mujeres. Cometí dos matrimonios, y lo que nadie podrá achacarme nunca, es que no lo hice con la inequívoca virtud de asegurarme su fracaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De mi matrimonio con Christine siempre me quedó la sensación de que llegó demasiado joven al divorcio. Cuando nos casamos, yo era un prometedor detective de la policía de Chicago y ella una joven con la única preocupación de combinar los zapatos con sus malditos ojos azules. Aquello nunca funcionó. Cada vez que nos decidíamos a hacer el amor ella empezaba dos días más tarde. Siempre intentó que sus guisos tuvieran el sabor de sus besos, pero sus besos, muchacho, sus besos sabían a escuela de protocolo. Aunque ella tenía sangre española e italiana y yo irlandesa, cada vez que nos metíamos en la cama, cada vez que lo hacíamos, créeme, yo tenía la sensación de que de tener un hijo le asignarían nacionalidad suiza.&lt;br /&gt;No tardé mucho en canjear sus caricias por el siempre acogedor roce de la barra de un bar. Llegó un momento en que nos distanciamos tanto que cuando estaba dentro de ella tenía la sensación de que cualquier juez me podría condenar por allanamiento de morada. No la eché en falta hasta que una noche por error, en una partida de póker, acabé apostándome los papeles del divorcio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi segundo matrimonio acabó en siniestro total. Me dejó dos hipotecas, una hija y el corazón en bancarrota. Es cierto que en la cama era muy diferente, porque con aquella mujer hasta las sábanas tenían orgasmos. Dave, el ladino dueño del Korova me lo advirtió una noche en el bar “ves con cuidado Pike. En esos ojos verdes han naufragado más hombres que en todo la armada británica del siglo XVIII”. Pero siempre he tenido flaqueza por las camareras con la destreza suficiente para servirte una copa, mirándote a los ojos, y sin derramar una gota de recato. Shara me regaló sus besos con la precisión de un contable durante cinco años, hasta que una mañana desperté en la cama abrazando una nota de despedida, con mi placa de poli empeñada y la cuenta del banco naufragando.&lt;br /&gt;Ese mismo día Peter Cost intentó abrirme los ojos en la barra del Korova “despierta Pike. Un tipo como tu sólo podría crear familia en la consulta del psicólogo”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;_ Tienes una moneda donde las demás mujeres tienen un corazón.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Johny Clay (Sterling Hayden) · Atraco perfecto&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-1684554876911470348?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/1684554876911470348/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=1684554876911470348' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/1684554876911470348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/1684554876911470348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2007/11/pike-bishop-i.html' title='Pike Bishop (I)'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/Rzw_eBgYJdI/AAAAAAAAABU/6tP-57D6CF4/s72-c/divorcio_r.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-5833691730716797997</id><published>2007-10-23T09:34:00.000+02:00</published><updated>2007-10-23T15:54:15.637+02:00</updated><title type='text'>Y por las noches</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nWuUZlamwws/Rx2kM3HbeqI/AAAAAAAAADI/GZpeQB2nBUo/s1600-h/escritor-nocheR.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_nWuUZlamwws/Rx2kM3HbeqI/AAAAAAAAADI/GZpeQB2nBUo/s320/escritor-nocheR.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5124432491877989026" /&gt;&lt;/a&gt;El viejo Hank me lo dijo una vez en el Korova.&lt;br /&gt;_ Muchacho, yo nunca escribo de día. Es como ir al supermercado desnudo. Todo el mundo te puede ver. De noche es cuando se sacan los trucos de la manga... la magia.&lt;br /&gt;Puede que aquel viejo borracho tuviera razón, pero olvidó que para algunos el único hechizo que produce la noche es convertir el sudor en hiel y los sueños en la pequeña muerte de cada día. Quizá por eso, las noches en el club estaban pobladas de tipos que preferían arroparse con botellas de ginebra medio vacías a batirse en duelo con sus remordimientos, sacar a pasear  las soledades a aparcar la memoria en el garaje del fracaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí estaba Ken Ollie, sentado sobre sus ojeras y con una madurez tan mal llevada que en cada arruga podía leerse la fecha de caducidad. Ken era uno de esos tipos que se ven mucho más guapos por teléfono. Su repertorio de defectos físicos hubiera desmotivado a  los que aborrecen la superficialidad y le había hecho comprender que el amor a primera vista, si existe, viaja en carreteras de único sentido y siempre hacia fuera. Pese a ello, Ken seguía escudriñando cada noche en las miradas femeninas buscando un atisbo de comprensión y solidaridad. Es lo más que puedo pedir, se justificaba entre trago y trago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…y Julia Douglas, marcando su territorio con perfume barato y besando con pasión el mejor bourbon del club. Creo que fue Peter Cost quien definió una noche con Julia como una licenciatura en antropología.&lt;br /&gt;_ Allí ya hicieron alto muchos otros. Es como pasear por Union Station en hora punta, acabarías por saludar a algún conocido.&lt;br /&gt;Julia aspiraba a ampliar su colección de mariposas en el estómago porque, aún disecadas, todavía podía sentir su vuelo algunas noches.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…y el propio Hank, con su apellido polaco impronunciable y su cara atropellada por las secuelas de un feroz acné juvenil. Siempre quiso ser un escritor fracasado y maldito, pero la muerte de su hijo le arrancó la profesión y le dejó sólo con los adjetivos. De golpe, se hizo viejo y sintió como cada palabra que escribía, dolía; como con cada línea sangraba; y como con un párrafo podía mirar cara a cara al dolor. Cambió a su editor por un pase nocturno al infierno y las canciones de cuna por el más triste de los blues.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;No recuerdo quien dijo que a veces los peores antros a las peores horas están llenos de la mejor gente y que la buena gente duerme mejor que la mala gente. Estoy de acuerdo con la primera parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;_ Por las noches antiguas y la música lejana.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Robert Kincaid (Clint Eastwood) · Los puentes de Madison&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-5833691730716797997?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/5833691730716797997/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=5833691730716797997' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/5833691730716797997'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/5833691730716797997'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2007/10/y-por-las-noches.html' title='Y por las noches'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_nWuUZlamwws/Rx2kM3HbeqI/AAAAAAAAADI/GZpeQB2nBUo/s72-c/escritor-nocheR.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-3478708301040431434</id><published>2007-09-12T23:33:00.000+02:00</published><updated>2007-09-13T16:26:14.834+02:00</updated><title type='text'>Detrás de algunos hombres...</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/RulIc2VqbgI/AAAAAAAAABA/Q6lasl1EP5Y/s1600-h/parejaR.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/RulIc2VqbgI/AAAAAAAAABA/Q6lasl1EP5Y/s320/parejaR.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5109694912688451074" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El dueño del Korova, Dave Manilow, estaba harto de repetírmelo: detrás de cualquier tipo del Korova sólo puedes encontrar la ausencia de una gran mujer. Como a toda verdad irrebatible, siempre intenté ponerle estorbos, pero Dave sabía encontrar ejemplos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno muy claro es el de Lorraine, y también el de Linda Mantovano. Sean Pallister se casó con ella tan rápido, nada más verla, que aquello estaba casi tipificado en el código de circulación. Esa mujer era de buena familia, acostumbrada al tipo de vida que el pobre Sean sólo le podría ofrecer por la tele algunas noches. La recuerdo en la barra del Korova como aquella pizpireta chica que tenía por mayor preocupación de su vida, combinar sus malditos ojos azules con la aceituna del martini. Y lo hacía con facilidad, tanta como con la que canjeó a Sean por el segunda base suplente de los Red Sox.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso de John Black fue extraño. Él era un bebedor empedernido, de los que se toma hasta el pulso, y cuando su mujer le ayudó a cambiar el Bourbon por el zumo de arándanos casi le costó una demanda de la marca Jack Daniels. Cuando Johny comenzó a jugar y a pasar las noches abrazado al póker, Megan le llevó de nuevo por el buen camino. Incluso cuando una jovencita mejicana le sedujo y le dejó conviviendo con una familia completa de ladillas, Megan quiso perdonarle. Pero poco tiempo después, cuando Johny parecía candidato al esposo ideal, ella le dejó. “Tu vida se ha vuelto demasiado monótona. Previsible” le espetó una noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero de todos los casos de esposas, siempre me intrigó el de la cuñada de Dave, Cora Gerson. Conocí aquella mujer en el 35, cuando se casó con Pit Manilow y al poco tiempo llevaban treinta y siete años casados. Pero la imagen de aquella mujer se deterioró de una forma increíble. Su aspecto era tan descuidado que cuando Dave la tuvo trabajando en el Korova aquello resintió el negocio. Daba la impresión de que cuando entraba a los urinarios no los limpiaba, se los bebía. ¡Dios santo, muchacho!, su apariencia era tan desagradable que sus tres primeros ginecólogos acabaron dejando la profesión. Pero Cora Gerson también abandonó al pobre Pit. La noche en que volvió al Korova, hundido y sin rumbo, crucé unas palabras con él, le pregunté porque motivo le había dejado. Pit me miró casi sin reconocerme, y con lágrimas en los ojos me confesó “Pike, he pasado muchas cosas con Cora. Me ha perdonado muchas estupideces. Pero, muchacho, me dijo que una mujer como ella lo único que no admite, lo único que nunca me podría perdonar, son los celos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;_ El otro día estaba leyendo un libro...&lt;br /&gt;_ ¡Leyendo un libro!&lt;br /&gt;_ Sí, era sobre la civilización o algo así, un libro estúpido. ¿Se imagina que el libro dice que las máquinas van a sustituir a todos los profesionales?&lt;br /&gt;_ ¡Oh, querida! Eso es algo por lo que nunca tendrás que preocuparte.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Kitty Packard (Jean Harlow) y Carlotta Vance (Marie Dressler) · Cena a las ocho&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-3478708301040431434?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/3478708301040431434/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=3478708301040431434' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/3478708301040431434'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/3478708301040431434'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2007/09/detrs-de-algunos-hombres.html' title='Detrás de algunos hombres...'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/RulIc2VqbgI/AAAAAAAAABA/Q6lasl1EP5Y/s72-c/parejaR.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-6149600184328136369</id><published>2007-08-22T12:03:00.000+02:00</published><updated>2007-08-22T12:29:22.773+02:00</updated><title type='text'>La puerta número 3</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_nWuUZlamwws/RswOp1Q_CCI/AAAAAAAAADA/BF5_nhaLOQQ/s1600-h/morgue.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_nWuUZlamwws/RswOp1Q_CCI/AAAAAAAAADA/BF5_nhaLOQQ/s320/morgue.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5101468589739673634" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sala de autopsias del departamento de policía de Cottage Grove huele a éter y crimen de segunda división. El ayudante del forense Jeff Saint sigue pasando lista al cuerpo que reposa sobre una camilla que exige su jubilación con quejidos metálicos. La cara del cadáver miente cuando dice pasar de los 50 años. Su carné de identidad cuenta sólo 38 y dice que se llama Clyde Harper. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Korova se aprende que tras un tropiezo se ha de elegir un papel. El jugador de ajedrez reconstruye la partida, jugada a jugada, para localizar el instante exacto, el movimiento incorrecto que provocó la derrota para poder encerrarlo en una celda de la que no podrá escapar; cada batalla perdida es una vacuna que le hace más fuerte y sólo mira atrás para cerciorarse de que no volverá a caer en la misma celada. &lt;br /&gt;El cartero no tropieza, cada error que comete lo envía lejos; Ciudad del Viento, apartado de correos sin número, fuera del área de influencia del remordimiento. &lt;br /&gt;El alquimista, por último, es capaz de convertir cada error en una dolorosa e imborrable cicatriz, una muesca más en el revólver, prueba A1 de la fiscalía, damas y caballeros del jurado.&lt;br /&gt;Clyde Harper eligió la puerta número tres. No hay premio muchacho, gracias por concursar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la vida de Clyde Harper no hubo fuegos artificiales ni se viajó nunca en montaña rusa. Su biografía fue una apología del tedio, una sopa de agua. Pese a ello, tras cada error, insignificante o notable, Clyde no pudo evitar dejar un pedazo de sí mismo para girar alrededor del fango en el que se había hundido. Nunca buscó ramas en las que asirse, y sin un compañero de fugas, ni siquiera intentó huir para que el eco del fracaso no le alcanzara. Así que su vida, sin obstáculos ni brusquedades, se fue dirigiendo al infierno. Feliz vuelo sin escalas.&lt;br /&gt;Quizá por eso, a nadie le extrañó encontrar el cuerpo de Clyde sin vida a dos manzanas del Korova en una gélida noche de noviembre. No hubo preguntas cuando se comprobó que no había marcas de violencia en el cuerpo. No fue un escándalo que no se derramara una sola gota de tinta en titulares, nota por palabras, o una maldita esquela en el Tribune para hablar de aquello. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Joe Powell, el veterano forense del distrito reapareció en la sala con las mejillas sonrosadas por una pequeña dosis de Long John, medicamento prescrito por él mismo para aliviar una ciática perenne. Quizá fue la edad del whiskey, quizá la suya propia la que le hizo hablar.&lt;br /&gt;_ Jeff, hay tipos a los que no les mata la ciencia sino la poesía. A Harper hace tiempo que le decomisaron el alma en la aduana a Ninguna Parte. Muerte por causas naturales. Certifica y vete a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;– Cuanto más sabes quién eres y lo que quieres, menos aceptas cosas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Bob Harris (Bill Murray) · Lost in Translation&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-6149600184328136369?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/6149600184328136369/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=6149600184328136369' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/6149600184328136369'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/6149600184328136369'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2007/08/la-puerta-nmero-3.html' title='La puerta número 3'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_nWuUZlamwws/RswOp1Q_CCI/AAAAAAAAADA/BF5_nhaLOQQ/s72-c/morgue.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-3872420535906755464</id><published>2007-07-24T14:16:00.000+02:00</published><updated>2007-07-24T14:33:56.471+02:00</updated><title type='text'>Say it ain't so Joe</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/RqXxhOBhWLI/AAAAAAAAAAw/H6wCtleY7XY/s1600-h/joe_jackson.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/RqXxhOBhWLI/AAAAAAAAAAw/H6wCtleY7XY/s320/joe_jackson.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5090740506814666930" /&gt;&lt;/a&gt;  Nadie hablaba nunca en el Korova sobre aquel tipo de la barra que se consumía tan aprisa como sus cigarrillos. No se conversaba del que había sido uno de los mejores jugadores de béisbol de la historia. Ni los aficionados de los White Sox querían ya   recordar que cada vez que aquel tipo bateaba, la bola salía volando tan alto que se desataba una crisis de envidia entre los pájaros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Joe era un tipo con saber estar. De los que pasa tres noches seguidas en la barra del Korova y es capaz de estar callado en doce idiomas. De los que saben que la cuarta copa solamente es el camino imprescindible para llegar a la quinta. De los que   aprovechaban una borrachera para no decir que su nombre era Joe Jackson, llamado &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Shoeless Joe&lt;/span&gt;, y que hubo una época en la que los aficionados hacían cola a la salida del estadio de los Chicago White Sox para conseguir su firma en un papel, lo único que le habían enseñado a escribir en toda su maldita vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  La mirada de Joe era un aviso de naufragio que olía a barro y derrota. Todavía conservaba sus retazos de campesino de Carolina del Sur y el aire frágil que da saber que cada bocanada de aire es de prestado. Y a pesar de eso nunca se le escapó una queja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Nadie le oyó nunca quejarse de su suerte, ni le escucharon maldecir a la maldita comisión de la Liga. Ni siquiera se molestó en contarnos como trataron de obligarle a aceptar un soborno para amañar aquel partido de las series mundiales de 1919. No explicó a nadie que él mismo intento devolver aquel dinero y puso al tanto al dueño del club, Charles Comiskey, del apaño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Nunca se lamentó de que siempre se le recordara como uno de los ocho jugadores implicados en el escándalo de los Black Sox. Ni de que injustamente quedara como uno de los innombrables para el Salón de la Fama. No se tomó ni la molestia, maldita sea, de explicar como en aquel partido mantuvo su promedio, que no tuvo ningún maldito error, que su juego se mantuvo en un excelente nivel. Que en cuanto a su juego, su honor estaba fuera de duda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  ¡Dios santo Joe! me hubiera gustado que alguna vez nos dijeras algo. Te recuerdo aún saliendo de aquel Juzgado cuando te sancionaron de por vida. Y me dan ganas de gritarte, Joe, igual que te gritó aquel niño llorando: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Say it Ain’t so, Joe&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;– ¿De donde viene forastero?&lt;br /&gt;– De ningún sitio en particular.&lt;br /&gt;– ¿Y a donde se dirige?&lt;br /&gt;– A ningún sitio en particular. Todos los sitios son buenos para pasar de largo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Juez Roy Bean (Walter Brennan) y Cole Harden (Gary Cooper) · El forastero&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-3872420535906755464?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/3872420535906755464/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=3872420535906755464' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/3872420535906755464'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/3872420535906755464'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2007/07/say-it-aint-so-joe.html' title='Say it ain&apos;t so Joe'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/RqXxhOBhWLI/AAAAAAAAAAw/H6wCtleY7XY/s72-c/joe_jackson.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-1539145005268148778</id><published>2007-06-27T00:18:00.000+02:00</published><updated>2007-06-27T13:43:17.949+02:00</updated><title type='text'>Huidas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/RoGTNn42bTI/AAAAAAAAAAo/-ltM1GLg3NQ/s1600-h/blog3.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/RoGTNn42bTI/AAAAAAAAAAo/-ltM1GLg3NQ/s400/blog3.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5080503716905643314" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Está sentado solo en la barra y su sombra dos taburetes mas allá. En ese punto del cuarto whisky en que no queda otra que apurarlo y pedir el quinto. Sé quien es, Richard J. Daley, pez gordo de Chicago al que hacía mucho que no veía por el Korova. Su nombre es una leyenda que han enterrado tantas veces que su risa huele a necrológica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conocí a Richard hace años, en la facultad de derecho y pronto aprendí que era la clase de tipo que copia hasta en los exámenes de caligrafía. Como le escuché decir una vez a Peter Cost, si entras por alguien así en una bronca, en el reparto él se lleva un guantazo y tu una docena.&lt;br /&gt;Su carrera se disparó como sólo corren los tipos que tienen la moral en barbecho. Adquirió fama en su defensa de Joe Valachi, convenciendo al jurado de que actuó en defensa propia en un asunto en el que a un pobre tipo le tuvo que hacer la autopsia un experto en puzzles. Sus nuevas amistades dieron el lustre necesario a su carrera para promocionar sus zapatos y acabó enrolado en la fiscalía como primer ayudante. Cuando en un atentado intentaron volar por los aires su coche y lo único que salió dañado fue su perfume, creció la leyenda de que un tipo así solo muere por llegar a una cita demasiado pronto.&lt;br /&gt;En sus primeras elecciones partía con gran desventaja de su rival. Se decía de él que era el cadáver más fresco de la ciudad. Entonces, unas fotos de su rival con la dignidad enterrada entre los muslos de una quinceañera le hicieron el boca a boca a su carrera. Tiempo después, en el oscuro asunto de las comisiones al servicio de recogida de basuras parecía que su carrera quedaría cerca del desguace, pero Richard se movía con demasiada habilidad en esos terrenos. Una colección de billetes de los grandes desbrozó el camino que va de un bulo a la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora, al verle sentado en el Korova con sus ojos vidriosos, sé que sigue siendo el mismo tipo capaz de vigilar el escote de la camarera mientras piensa en como saldrá del lío. El sindicato de camioneros hace una semana que tiene puesta patas arriba la ciudad; los piquetes tienen el control de las calles; y crecen los rumores de su dimisión. La gente asegura que no podrá salir de esta. Incluso yo tengo mis dudas. Por lo menos, hasta que vi a Salvatore Greco en la puerta del Korova. Rodeado de sus matones.&lt;br /&gt;Y enseguida noté la suave brisa que sopla cuando alguien se deja abierta su conciencia de par en par.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;– Llevo cuarenta años librando una guerra. Una guerra sin batallas, sin honor, pero sí con pérdidas. Ella murió mientras yo navegaba. La dejé viuda cuando nos casamos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Captain Marko Ramius (Sean Connery) · La caza del Octubre Rojo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-1539145005268148778?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/1539145005268148778/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=1539145005268148778' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/1539145005268148778'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/1539145005268148778'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2007/06/huidas.html' title='Huidas'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/RoGTNn42bTI/AAAAAAAAAAo/-ltM1GLg3NQ/s72-c/blog3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-6639793702378797370</id><published>2007-05-28T16:18:00.001+02:00</published><updated>2007-05-30T16:08:25.930+02:00</updated><title type='text'>Fine and mellow</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_nWuUZlamwws/Rlrk30oNmlI/AAAAAAAAAC4/fp6GC91f4I8/s1600-h/trompeta_r.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_nWuUZlamwws/Rlrk30oNmlI/AAAAAAAAAC4/fp6GC91f4I8/s320/trompeta_r.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5069615978230159954" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Me gusta ser acariciado por la áspera voz de Vera Sampson los jueves por la noche en el Korova. Vera no es una corista al uso. Es una de las pocas cantantes a las que 15 años de tabaco no han provocado que con cada nota se escape una flema de nicotina por su garganta. Es infame, pero en una ciudad en cuya bandera podría ondear la guitarra de Muddy Waters , Vera es la única diva del West-Side que todavía puede distinguir una clave de sol de un sacacorchos. Pero lo que convirtió su voz en algo especial fue descubrir, que en el jazz, cualquier acorde suena mejor si se pulsa sobre una vieja herida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ataviada con un vestido de satén sin escote, largo, de color claro, y ajustado para resaltar su desgarbada figura que se cimbra al compás de la trompeta de Lew Donovan, Vera susurra su historia cada semana desde el pequeño estrado que Dave habilita en la parte central del club. Siempre el mismo ritual. Canciones de Bessie Smith, Ella Fitzgerald y June Christy se dibujan a carboncillo sobre una partitura de humo. Y como trágico epílogo, el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Fine and Mellow&lt;/span&gt; de Billie Holiday. Gus Revert aseguraba sobre ella, que al llegar a la parte en que su mágica voz de chocolate decía aquello de&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Love will make you do things&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;That you know is wrong&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;las notas estallaban en mil pedazos y en sus ojos se estrangulaba una lágrima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vera siempre se jactó de ser una mujer fuerte. Aseguraba no sentir ni una sola de las palabras que cantaba.&lt;br /&gt;_ No puedo lamentarme de algo que no recuerdo. Hace tanto tiempo que no beso con saliva que no sé que significa el desamor.&lt;br /&gt;Mentía, naturalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue Hartigan quien me encargó un reportaje sobre la música de Vera. Apenas llevaba 3 meses en el periódico y recuerdo la entrevista (su voz sonaba tan diferente al hablar) como si fuera ayer. Vera me confesó días más tarde que hubiera sido mejor utilizar mi cierre de artículo para cortar la hemorragia de un mal afeitado.&lt;br /&gt;“&lt;br /&gt;_ Jake, no se me ocurre una razón peor para abandonar a una mujer.&lt;br /&gt;_ Podría haberte dejado por otra, haberte engañado.&lt;br /&gt;_ Si me hubiera traicionado, tendría una razón para odiarle. Así sólo me odio a mí misma por seguir cantando para él cada noche.&lt;br /&gt;Vera pronunció aquello como quien recita la tabla del seis. Después, y justo antes de marcharse, me besó. Supe que aquellos labios silbaban como nadie la nana de la desesperanza cuando el carmín bailó un blues en mi mejilla. Por la suya desfilaba el cadáver de una lágrima asfixiada.&lt;br /&gt;“&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;_ La música debe tener el rostro de una mujer a la que quieres enamorar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Don Gregorio (Fernando Fernán Gómez) · La lengua de las mariposas&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-6639793702378797370?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/6639793702378797370/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=6639793702378797370' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/6639793702378797370'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/6639793702378797370'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2007/05/fine-and-mellow.html' title='Fine and mellow'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_nWuUZlamwws/Rlrk30oNmlI/AAAAAAAAAC4/fp6GC91f4I8/s72-c/trompeta_r.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-6361565399417075180</id><published>2007-05-02T20:39:00.000+02:00</published><updated>2007-05-02T20:53:04.212+02:00</updated><title type='text'>El hada verde</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_nWuUZlamwws/Rjjcg_vBAZI/AAAAAAAAACw/8A7TXogagsk/s1600-h/silla_vacia.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_nWuUZlamwws/Rjjcg_vBAZI/AAAAAAAAACw/8A7TXogagsk/s320/silla_vacia.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5060036640773308818" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;… digamos que no fue una presentación formal. Me había confundido con uno de sus encargos y el cañón de su revólver fabricaba un segundo ombligo en mi nuca. Me faltaba frente para sudar y el miedo redujo tanto el tamaño de mis pelotas que tardé más de una semana en volver a localizarlas.&lt;br /&gt;Todos sabíamos que Peter Cost solía aderezar sus anécdotas con demasiada pimienta pero cualquier condimento resultaba escaso a la hora de hablar de Moe Carrick. Reunidos en torno a la mesa del reservado del Korova, las cuatro almas que disfrutábamos de la absenta de contrabando de Dave nos reímos como si el hada verde ya hubiera comenzado a hechizarnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Moe Carrick le gustaba decir que solucionaba problemas. Aquello era como calificar de ligeramente atrevido el infinito escote con el que Minnie Davenport quemaba mis pupilas desde la barra, pero como cualquier eufemismo era cierto en el fondo. Y el fondo de aquel desfiladero de carne blanca, por el que, lo juro por dios, danzaban en perfecta coreografía perlas de sudor, es lo que me hubiera gustado explorar aquella noche, pero decidí que ya tendría tiempo de volver a perder la última oportunidad.&lt;br /&gt;Moe ‘Cara de palo’ Carrick, era un profesional de la persuasión. Su mueca dura, solemne e imperturbable era una señal de peligro en piel. La mejor manera de gritar en silencio aquello de “no me ponga las cosas más difíciles, amigo”. Su reputación le permitió ser uno de los pocos que en el viejo Chicago trabajó para los dos clanes O’Donnell. Y lo jodidamente sorprendente, podía contarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si Peter le había dedicado su primer desvarío era porque Moe fue durante muchas noches un compañero para la siempre extinta fauna del Korova. No, no era amistad. Pero su hermana fea, la camaradería, siempre infravalorada, era más que suficiente para aquella época en la que lo más brillante que podíamos ofrecer a la vida era la hebilla del cinturón. Moe era un hombre de costumbres y siempre escuchaba las historias de barra con un Philip Morris en la boca y un Long John doble en la mano. Era meticuloso, introvertido y de fiar. Nunca olvidaba una cara, y aunque pensaba que había perdido su acento sureño, en su aliento todavía podía olerse el arroz recién cosechado de Arkansas. Al piano interpretaba aceptablemente a Gershwin y era, de largo, el peor contador de chistes de todo el West Side. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Joder, Moe hubiera debido estar allí aquella noche, pero el destino, que suele vestir medias de rejilla y zapatos rojos, decidió por una vez adquirir un aire menos sofisticado, y se disfrazó de billete de lotería.&lt;br /&gt;No he vuelto a hablar con Moe desde el 57. El otro día escuché que ha dejado el tabaco y que el único humo que respira es el del vapor de su jacuzzi. Las malas lenguas dicen que ahora los mayores riesgos los toma cuando juega al críquet sin protección en la parte alta de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé qué ocurrió. Por un instante silencié la histriónica carcajada de Dave, rompí el hechizo del lobuno amago de sonrisa de Paul, y enjuagué las lágrimas que Peter no podía controlar cuando reía. Todo para preguntarme si mis recuerdos, como las historias de Cost, habían pasado por el quirófano de la memoria. Para interrogarme sobre el auténtico Moe. ¿Era el del último brindis a la salud del amanecer? ¿O el que olvidó (o peor, fingió olvidar)? ¿Era aquel tipo capaz de pedirle cuentas al mismísimo Capone? ¿O el que desayunaba domingos con el Wall Street Journal? Quizá lo fueran ambos y si el camaleón muda de color para camuflar su piel, el ser humano prefiera camuflar sentimientos y pasiones. Quizá no fuera ninguno y sólo Moe Carrick conozca al tipo de la cara de palo. Quizá eché de menos a alguien que jamás existió. Quizá rebaje la próxima copa con agua helada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;_ Trabajo de psiquiatra. Actualmente estoy tratando a dos parejas de hermanos siameses que sufren de doble personalidad. Me pagan 8 personas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Leonard Zelig (Woody Allen) · Zelig&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-6361565399417075180?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/6361565399417075180/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=6361565399417075180' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/6361565399417075180'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/6361565399417075180'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2007/05/el-hada-verde.html' title='El hada verde'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_nWuUZlamwws/Rjjcg_vBAZI/AAAAAAAAACw/8A7TXogagsk/s72-c/silla_vacia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-7776608430946120858</id><published>2007-04-13T00:53:00.000+02:00</published><updated>2007-04-13T12:28:28.352+02:00</updated><title type='text'>Como una mala canción.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_nWuUZlamwws/Rh8xv9Q43lI/AAAAAAAAACo/JGhPtf4NEWg/s1600-h/corista1_r.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_nWuUZlamwws/Rh8xv9Q43lI/AAAAAAAAACo/JGhPtf4NEWg/s320/corista1_r.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5052812006901997138" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Querido Pike:&lt;br /&gt;Hace mucho que Sean me dijo de ti. “Es la clase de tipo al que le podrías confiar la vida pero nunca tu bolso”. Con el tiempo supe que tenía razón y que tú mejor que nadie entenderías el contenido de esta carta; que tú comprenderías que en mi casa me enseñaron a terminar la comida del plato y, si había un segundo, a tener remordimientos. Por eso sé que sabrás explicarle a mi marido mejor que yo que la distancia entre la felicidad y la rutina a veces no es más que un estómago lleno.&lt;br /&gt;Sabes que me gustó el tiempo que pasé de corista en el Korova. No me arrepiento de lo que he sido. Cuando dejé el club por Sean pensé que había llegado el momento de dar un giro a mi vida, pero he aprendido que hay caminos que sólo te llevan al origen y que una mujer como yo solo tiene sitio en un matrimonio como causa de divorcio. Él quería domingos por la tarde y yo noches que acaban por la mañana. No puedo vivir con un hombre que me conceda a mi menos tiempo que a su tránsito intestinal. Dios santo, Pike, algunas noches tuve la sensación de que a Sean y a mi nos separaban quince años y cuarenta inviernos. Nunca me acostumbré a un tipo que para hacerme el amor se ponía las gafas.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa misma noche le di la noticia a Sean. Sabía que un tipo capaz de aguantar la respiración con las pestañas no iba a rechistar aunque porque su mujer se fugara. Pero, maldita sea, no vi ni un recoldo de pena cuando Sean pidió sus primeras diez copas.&lt;br /&gt;Habían pasado décadas de aquella carta cuando la volví a encontrar trabajando de camarera en el Moto, un restaurante de la zona norte. Uno de esos lugares en los que la comida es tan mala que vomitas hasta la propina. Pero su mirada seguía siendo un balazo del calibre cuarenta y cinco y su belleza una certeza sin fisuras. Ella me reconoció y sonrió. Quise romper el hielo: “estás más gorda”. Ella sobre seguro “sigues siendo un cabrón”. Y mirándola recordé su maldita habilidad para disimular la pequeña cicatriz de su cara con solo aflojar un par de botones de la blusa.&lt;br /&gt;Le pregunté si estaba con alguien y me dijo que hacía años que vivía con un tipo que se dedicaba a sus negocios, y pronunció negocios como sólo sabe hacerlo una mujer que siempre los finiquita con sabor a sangre y decepción. “Pike, me dijo, se que no te lo vas a creer, pero un hombre como éste a mi me hace tocar el cielo. Desengáñate. Una mujer como yo solo mira hacia delante cuando su maleta está muy llena”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Shannon me hizo recordar las lejanas palabras que le escuché a aquel periodista, Al, una noche en el Korova, cuando me explicó que una mala canción es igual a otra mala canción, como una mala mujer es igual a otra mala mujer. Sólo depende de lo que te contagie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;_ Tú te mereces algo mejor.&lt;br /&gt;_ El último que dijo eso está ahí fuera. Enterrado.&lt;br /&gt;- Jill, me recuerdas mucho a mi madre. Era la zorra más grande de Alameda y la mujer que más valía del mundo. Quienquiera que haya sido mi padre fue un hombre feliz. Durante una hora o durante un mes.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;Cheyenne (Jason Robards) y Jill McBain (Claudia Cardinale)  · Hasta que llegó su hora&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-7776608430946120858?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/7776608430946120858/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=7776608430946120858' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/7776608430946120858'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/7776608430946120858'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2007/04/como-una-mala-cancin.html' title='Como una mala canción.'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_nWuUZlamwws/Rh8xv9Q43lI/AAAAAAAAACo/JGhPtf4NEWg/s72-c/corista1_r.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-5828737209617382658</id><published>2007-04-02T00:51:00.000+02:00</published><updated>2007-04-02T10:21:47.294+02:00</updated><title type='text'>La leyenda de Julio Fuentes</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/RhC8zqKs7AI/AAAAAAAAAAg/70F3ovZ0hpE/s1600-h/gueera.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/RhC8zqKs7AI/AAAAAAAAAAg/70F3ovZ0hpE/s320/gueera.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5048742777960852482" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Lo conocí una noche en el Korova y supe con certeza que aquel mentón había destrozado más de un puño. Bebía solo, en silencio, con ese empaque que sólo adquiere el tipo que acostumbra a jugarse la vida. Se llamba Julio Fuentes, y aquel otro fulano al que siempre respeté, Reverte, escribió de él:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"&lt;br /&gt;Julio era un profesional de la guerra. Un mercenario en el más honesto sentido del término. Un reportero de élite para quien aquello, en lo personal, era -o al menos lo fue durante mucho tiempo- una solución: un extraño hogar donde el horror puede asumirse como realidad cotidiana, y de esa forma deja de ser sorpresa o trampa. Una escuela de lucidez donde uno misma está siempre dispuesto a pagar el precio. Un mundo fascinador y terrible donde, a diferencia de la puerca retaguardia, de las ciudades presuntamente civilizadas y razonables, todos es maravillosamente simple y funciona según normas elementales y precisas: el malo es el que te dispara y el bueno aquel cuya sangre te salpica. Y cuando no tenía a mano guerras que meterse en vena, Julio vagaba por las ciudades y las redacciones como un alma en pena, colgado, autista, igual que un marino sin barco o un cura sin fe. Como todos, después de tantos años de oficio, en los últimos tiempos empezaba a pensar en cambiar de vida: una mujer, a la que amaba, una casa, tal vez hijos. Pero ya nunca sabremos como habría sido. En aquella carretera de Afganistán salió su número. No tuvo suerte. O tal vez sí la tuvo, porque de ese modo se convirtió, por fin, en la leyenda en que siempre quiso convertir su vida. Quizá aquel día se limitó a pagar el precio.&lt;br /&gt;Ahora, como de costumbre, los vivos recordamos. Y lo hacemos con esa sonrisa de la que hablaba antes, al pensar en los iraquíes que se le rendían a Julio durante la guerra del Golfo, porque en su ansia por entrar el primero en Kuwait llegó a adelantarse a las tropas norteamericanas. O en como fue la envidia de la Tribu ligándose a Bianca Jagger en El Salvador –eso llevo ganado para cuando palme, decía-. O aquel bombardeo en Osijek, cuando empezaron a caer cebollazos y todos bajamos  al refugio, y él se quedó durmiendo arriba sin enterarse de nada, tan tranquilo porque se había quitado el sonotone de la oreja para dormir. O cuando en Sarajevo unos periodistas jovencitos le preguntaron como se llamaba y respondió: “Soy Julio Fuentes, chavales. Una leyenda”.&lt;br /&gt;Ahora el muy perro nos ha hecho a sus amigos la faena de convertirse, por fin, en esa leyenda. Era el hombre más tierno del mundo, y vivió obsesionado por ser un tipo duro. Lo fue, y pagó el precio allí donde se envejece pronto, y donde a veces no se envejece nunca. Muriendo de pie. Y ahora está con Juantxu, Luís, Jordi, Miguel y los otros, con su sonotone y su chaleco antibalas, en el recuerdo de quienes tanto lo quisimos. En ese lugar adonde van, cuando los matan, los viejos reporteros valientes.&lt;br /&gt;"&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;(Publicado por Arturo Pérez-Reverte en El semanal en 2001)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;_ En Italia, durante treinta años bajo el dominio de los Borgia, tuvieron guerra, terror, asesinato y matanzas, pero surgieron Miguel Ángel, Leonardo da Vinci y el Renacimiento. En Suiza tuvieron amor fraternal; tuvieron quinientos años de democracia y paz, ¿y qué produjeron? El reloj de cuco.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Harry Lime (Orson Welles) · El tercer hombre&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-5828737209617382658?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/5828737209617382658/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=5828737209617382658' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/5828737209617382658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/5828737209617382658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2007/04/la-leyenda-de-julio-fuentes.html' title='La leyenda de Julio Fuentes'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_OQ-SXBdzSAk/RhC8zqKs7AI/AAAAAAAAAAg/70F3ovZ0hpE/s72-c/gueera.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-3331130896857366834</id><published>2007-03-19T19:26:00.000+01:00</published><updated>2007-03-19T19:36:43.987+01:00</updated><title type='text'>Dos para uno</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_nWuUZlamwws/Rf7V9CR3XOI/AAAAAAAAACc/-ypsJcbZp_U/s1600-h/sogar.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_nWuUZlamwws/Rf7V9CR3XOI/AAAAAAAAACc/-ypsJcbZp_U/s320/sogar.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5043703877262073058" /&gt;&lt;/a&gt;No es la primera vez que ocurre. Dos vasos en la barra y un solo gaznate. El vaso con dueño tuvo ginebra hace tanto tiempo que ya solo huele a vidrio. En el otro vaso, una copa de Mad Summer de hecho, el hielo desapareció buceando en apnea.&lt;br /&gt;Es la una menos cuarto de una madrugada cualquiera en el Korova; no importa cuál, hace mucho que sigue siendo la misma noche en el club.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… Si alguien hubiera tenido que definir a Ernest Beatty con una sola palabra, esa hubiera sido feo. Su nariz escalena hubiera podido encajar en otro rostro, pero no en aquella pequeña y perfecta esfera que era su cabeza. Tenía las cejas oscuras, gruesas y tan densas, que parecían manchas de hollín. Los ojos estaban tan hundidos que nadie jamás acertó a adivinar su color. Sus labios sólo podían cortar. Su dentadura era una broma de mal gusto.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Beatty era uno de esos tipos que no tenía miedo a decir que tenía miedo a la soledad. Cuando murió su primera esposa guardó luto hasta el panegírico. Desde entonces, se embarcó en una cruzada para buscar una cómplice con la que huir de aquella cárcel.&lt;br /&gt;Las piruetas en el circo, le dijo una vez su padre. Así que sin alardes, en línea recta y sabiendo de antemano que el tiempo de quimeras y retos había muerto, el bueno de Ernest seguía fiel a esa misión.&lt;br /&gt;Una filosofía como otra cualquiera. Como quien se vende a la mafia o mata el whiskey con soda. El único problema es que Ernest recibía periódicamente a una inoportuna huésped, la ilusión. Entonces solía confundir un tic nervioso con un guiño; el número de teléfono en una servilleta con las cartas de Eloísa; veinte dólares y cinco minutos de sudor con el polvo de su vida; una cita a ciegas con el último tren a felicidad.&lt;br /&gt;Es esa ilusión la que le ata sus pies esa noche. Tan fuerte que esos noventa minutos le van a dejar una marca en el tobillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… El uno al que apunta la aguja pequeña del reloj de pared nunca estuvo tan solo. Ernest imagina que la manecilla grande, la que apunta al desdichado seis, es una soga que luciría mejor alrededor de su cuello. Nudo italiano. Muy rígido.&lt;br /&gt;No es la primera vez que ocurre. Dave Mannilow saca entonces brillo a su legión de honor de la caridad de barra.&lt;br /&gt;_ Ernie, ese viejo reloj siempre se adelanta.&lt;br /&gt;Beatty, pese a todo, sabe que ya nunca es primavera en su vida y que quizá esta noche, con un poco de suerte, la esperanza se vista de negro para llenar de plomo a la ilusión y a esa maldita rubia a la que esperará toda la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;_ No te aguanta nadie. Todo el mundo te odia. Ellos se lo pierden. Sonríe, cabrón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Joe Hallenbeck (Bruce Willis) · El último Boy Scout&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-3331130896857366834?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/3331130896857366834/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=3331130896857366834' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/3331130896857366834'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/3331130896857366834'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2007/03/dos-para-uno.html' title='Dos para uno'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_nWuUZlamwws/Rf7V9CR3XOI/AAAAAAAAACc/-ypsJcbZp_U/s72-c/sogar.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-4713069961498805319</id><published>2007-03-05T00:55:00.000+01:00</published><updated>2007-03-06T15:47:36.265+01:00</updated><title type='text'>Deuda con el destino</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_nWuUZlamwws/ReyB0L4N2jI/AAAAAAAAACU/7-JvugiBhz8/s1600-h/poker.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5038544816662501938" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_nWuUZlamwws/ReyB0L4N2jI/AAAAAAAAACU/7-JvugiBhz8/s320/poker.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Fue la noche que Paul Martin ganó cien de los grandes jugando al póquer en el Korova. Sacó de dios sabe donde un trío de jotas y dejó el club con varios perdedores y a un tipo atravesado por un naipe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cadáver se llamaba Peter Fallow y cuando se levantó de la mesa le quedaban las fuerzas justas para no tropezar el cigarrillo en los labios. Sentía afecto por aquel tipo capaz de ganar cinco de los grandes en media hora con la calculada dejadez del que ha perdido mucho más en menos tiempo con la presencia de ánimo intacta para no reprocharle a Dave que su whisky nadara en un vaso de hielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nacido en Londres y periodista, era un tipo exquisito y peculiar que se ganaba la vida escribiendo en uno de los pequeños periódico de Chicago. Adquirió cierto prestigio tiempo atrás, en la hoguera de las vanidades de New York, escribiendo en el City Light, donde inició una sólida relación con el juego de la que ni siquiera la fiel disciplina que exige el alcohol le pudo apartar. Todavía recuerdo la noche que Dave le advirtió que pasaba demasiadas horas jugando al póquer, y su lacónica respuesta. “No creas, amigo. El hipódromo me quita mucho tiempo”. Era también la época del auge de las maquinas tragaperras y Peter estaba tan enganchado que hasta los muchachos contaban que lo habían visto en la frutería pidiendo una manzana, una pera y tres avances.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía semanas que circulaban rumores sobre los avisos de Frank Costello conminando a Peter a devolver el dinero prestado. Por eso cuando vi a Fallow levantarse de la mesa, fatigado, con los hombros derrotados y una pírrica sonrisa maquillándole la cara, tuve la certeza que aquella mano le costaría la vida. Tras el desahucio de sus bolsillos en aquella partida se me acercó a la barra: “Pike, muchacho, hace tiempo que se que vivo de prestado. Tengo la sensación de haber gastado toda la suerte que me acompañó en otros tiempos. Mi vida ha sido un desastre. Ir a la cama con mi primera mujer me arrojaba la sensación de haber estado con un inspector de hacienda. Lo único que mi hija sabe de mi es que soy el tipo que nunca la llevó al zoo, ni la felicitó por su cumpleaños. Se que su madre olvidó recordarme en muchas ocasiones, pero eso no me justifica; elegí una vida donde cualquier mujer se hubiera ahogado en whisky al primer beso. ¿Crees que me importa la deuda que arrastro con Costello? Vamos Pike, hace demasiado tiempo que noto que no debería estar aquí, que estoy deseando que repartan cartas de nuevo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Peter lo encontraron unos días después flotando en el lago Michigan. Un resbalón mientras paseaba, dijo el informe de la policía. Pero Franki Pope, uno de los hombres de Costello, pasó una noche por el Korova y me contó la verdad: “Muchacho, aquel tipo nos esperaba. Dios santo Pike, incluso se ofreció a prestarnos su pistola. Tuvimos la sensación de que nos invitaría a cenar antes de matarle. Esperó hasta el último momento tranquilo, confiado, sereno. Con la seguridad del tipo que guarda un póquer de ases en la mano. Sin lloros ni súplicas. Solamente pidió que te entregáramos una nota”, dijo sacando un papel arrugado de su bolsillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decía la nota: “Pike, amigo, lo único salvable de todo lo que he escrito en los últimos años son los acentos. No tengas reparo. Quema cualquier escrito que encuentres en mi casa. Por favor, Pike, no permitas que incluso muerto, siga siendo un fraude”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acaté su voluntad sin problemas. Pero pensé que un tipo duro como Peter Fallow merecía que alguien le recordara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un tipo como él merecía una música para no bailar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;El póquer lo juegan los hombres desperados que acarician el dinero. Yo nunca pierdo porque no tengo nada que perder, incluyendo mi vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;John 'Doc' Holliday (Kir Douglas) · Duelo de Titanes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-4713069961498805319?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/4713069961498805319/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=4713069961498805319' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/4713069961498805319'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/4713069961498805319'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2007/03/deuda-con-el-destino.html' title='Deuda con el destino'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_nWuUZlamwws/ReyB0L4N2jI/AAAAAAAAACU/7-JvugiBhz8/s72-c/poker.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-7865150853671204644</id><published>2007-02-22T16:19:00.000+01:00</published><updated>2007-02-22T16:29:00.959+01:00</updated><title type='text'>Callejones</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_nWuUZlamwws/Rd201Bly7rI/AAAAAAAAACI/6f8n49kK5to/s1600-h/callejon2R.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_nWuUZlamwws/Rd201Bly7rI/AAAAAAAAACI/6f8n49kK5to/s400/callejon2R.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5034378781523111602" width="250"/&gt;&lt;/a&gt;Al final de la barra, esquivando una ráfaga de miradas muertas y cómodos silencios, unos metros a la derecha de la vieja fotografía firmada por Frank y los muchachos, hay una puerta invisible. La puerta da a un callejón. No es un callejón especial. No es más mugriento. No es más lóbrego. Ni silencioso, ni triste. La luna no se refleja de forma poética. Ninguna celebridad murió a manos de un amante despechado. Nunca inspiró una canción. Las fachadas grises, las ventanas, las escaleras de incendios, los contenedores, las ratas, la suciedad, el aire, la oscuridad, el ruido… todo es tan común como en cualquier otro callejón del West-Side.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dave Mannilow asegura que nunca ha pisado el callejón, que nadie jamás usó la puerta de atrás del Korova. Por una vez, no como en la realidad, basta de coincidencias. Son demasiados los que abandonaron mi vida por esa puerta trasera. Y no sólo polizones. Entre todos los pasajeros con billete con los que me hubiera ido a pique sin dudar, de entre todas las almas que cruzaron esa puerta, de entre los que merecían una despedida amarga o alegre, regada con vino o con lágrimas, de abrazos infinitos o palabras mudas, pero una despedida al fin y al cabo, la que más dolió fue Rose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta el 54, mi único compañero de viaje había sido Logan, un gato famélico y suicida que rondó la puerta de mi apartamento durante casi dos años. Aquel bicho había pasado tanta hambre, que al ronronear sus costillas vibraban como el fuelle de un acordeón. La mañana en la que Logan agotó su séptima vida al batirse en un duelo desigual, Rose se instaló en el edificio. Dos semanas más tarde, en mi vida. &lt;br /&gt;No es la hora ni el lugar. No tengo whiskey suficiente. Ni la luz, ni la jodida música es la adecuada para hablar de Rose. Sólo sé que si hubo señales, no vi ninguna. De haberlo hecho, hubiera puesto más empeño en todos los últimos. El último beso, la última mirada, la última caricia… “volveré tarde, pecas”, no hubiera sido el epitafio de aquella relación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos confirmaron que era lo mejor. Un disparo seco, a bocajarro, para que el dolor fuera tan fugaz como el aroma de la pólvora. Nando Delgado, un mexicano flaco y desaliñado que tenía la extraña virtud de viajar a lomos de pesares ajenos, me dijo una noche en el Korova:&lt;br /&gt;_ Jake, prefiero los finales inmediatos y misericordiosos a las amistades largas y malintencionadas. &lt;br /&gt;Ya. También hay quien prefiere la amarga rapidez del cianuro al encanto lento y homicida de la nicotina… pero a mí siempre me gustó componer soledades en el humo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A veces pienso que Perry y yo somos como dos niños que crecieron en la misma casa, solo que un día él salió por la puerta de atrás y yo por la de adelante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Truman Capote (Philip Seymour Hoffman) · Capote&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-7865150853671204644?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/7865150853671204644/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=7865150853671204644' title='21 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/7865150853671204644'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/7865150853671204644'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2007/02/callejones.html' title='Callejones'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_nWuUZlamwws/Rd201Bly7rI/AAAAAAAAACI/6f8n49kK5to/s72-c/callejon2R.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-8988887984984043242</id><published>2007-02-11T17:30:00.000+01:00</published><updated>2007-02-11T17:39:53.619+01:00</updated><title type='text'>Miedo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_nWuUZlamwws/RdHb8Bly7mI/AAAAAAAAABc/QxrzyACawhk/s1600-h/miedo_r.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_nWuUZlamwws/RdHb8Bly7mI/AAAAAAAAABc/QxrzyACawhk/s400/miedo_r.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5031044083015151202" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Quisiera decir algunas palabras acerca del miedo. Es el único y auténtico adversario de la vida. Sólo el miedo puede vencer a la vida. Es un contendiente traicionero y perspicaz, y bien que lo sé. Carece de decoro, no respeta ninguna ley, ningún principio. Te ataca el punto más débil, que siempre reconoce con una facilidad infalible. Empieza con la mente, siempre. Estás tranquilo, sereno y feliz y al poco rato el miedo, ataviado con la vestimenta de duda afable, se te cuela en la mente como un espía. La duda se encara con la incredulidad y la incredulidad trata de expulsarla. Sin embargo, la incredulidad es un mero soldado de infantería desprovisto de armas. La duda la elimina en un santiamén. Te inquietas. La razón viene a luchar por ti. Te tranquilizas. La razón está bien equipada con armas de última tecnología. No obstante, de forma asombrosa, a pesar de contar con unas tácticas superiores y un número de victorias aplastantes, la razón se queda fuera de combate. Te sientes debilitar, flaquear. La inquietud se torna terror.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El miedo entonces acomete contra el cuerpo, que ya se ha dado cuenta de que algo va horriblemente mal. Los pulmones ya han salido volando como un pájaro y las tripas se te han escurrido como una serpiente. Ahora la lengua se te cae muerta como una zarigüeya y la mandíbula empieza a galopar sin poder avanzar. Ensordeces. Los músculos te tiritan como si padecieras de malaria y las rodillas te tiemblan como si estuvieran bailando. El corazón se pone demasiado tenso y el esfínter se pone demasiado realjado. Y lo mismo ocurre con el resto del cuerpo. Cada parte de ti, de la forma que más le convenga a ella, se te desmonta. Lo único que sigue funcionando bien son los ojos. Ellos sí que le prestan la atención debida al miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te ves tomando decisiones precipitadas de forma atropellada. Despides a tus últimos aliados: la esperanza y la fe. Y ya está, tú mismo te has derrotado. El miedo, que no es más que una impresión, ha triunfado sobre ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una cuestión difícil de plasmar con palabras. Pues el miedo, el miedo de verdad, el que te sacude hasta los cimientos, el que sientes cuando te encuentras cara a cara con la muerte, te corroe la memoria como la gangrena: intentará cariarlo todo, hasta las palabras que pronunciarías para hablar de él. Tienes que luchar a brazo partido para alumbrarlo con la luz de las palabras. Porque si no te enfrentas a él, si tu miedo se vuelve una oscuridad muda que evitas, quizás hasta olvides, te expones a nuevos ataques de miedo porque nunca trataste de combatir al adversario que te venció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right; font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Yann Martel, "Vida de Pi"&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-8988887984984043242?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/8988887984984043242/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=8988887984984043242' title='23 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/8988887984984043242'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/8988887984984043242'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2007/02/miedo.html' title='Miedo'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_nWuUZlamwws/RdHb8Bly7mI/AAAAAAAAABc/QxrzyACawhk/s72-c/miedo_r.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>23</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-4674427983710649738</id><published>2007-01-31T11:55:00.000+01:00</published><updated>2007-02-01T10:57:38.807+01:00</updated><title type='text'>Lección de historia (1 de ?)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:78%;" &gt;A los clientes asiduos. A los futuros. A los que nunca volverán.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_nWuUZlamwws/RcB1-DZzwqI/AAAAAAAAAAw/DH_jX0XfRpI/s1600-h/clubR.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_nWuUZlamwws/RcB1-DZzwqI/AAAAAAAAAAw/DH_jX0XfRpI/s400/clubR.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5026146893071368866" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;En la 22 con Daven Avenue, la antigua Robey Street, en mitad de lo que fue coto privado de los hermanos O’Donnell, un neón que jamás se encendió anuncia, con caligrafía femenina totalmente fuera de lugar, el Korova’s Club.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En noviembre de 1929 nadie en Chicago había oído hablar del Korova. Quizá unos pocos en el West-Side intuían que aquel sólo era uno más de los pequeños locales a los que la Ley Seca había condenado a una muerte lenta e injusta.&lt;br /&gt;Jacob Eliezer, un judío que gastó toda su suerte salvando la vida en el gueto, había fundado el local cuatro años antes asegurando que aquella cruzada moral contra el alcohol era solo una broma de mal gusto. Fue su primer error. El último fue pensar que la mejor publicidad posible era cabalgarse a Sharon Lefferts, una falsa pero convincente rubia cuya principal medida de ahorro era usar la sal de las lágrimas como desmaquillador.&lt;br /&gt;Las peores lenguas contaban que la habilidad de Sharon con la suya propia había conquistado el exquisito paladar de Myles O’Donnell. Poco dado a los melodramas, Myles decidió hacer comprender a Jacob que una cosa era bailar con la chica del gangster y otra contar cuánto te había gustado. El 14 de noviembre encontraron a Eliezer aguantando la respiración en el Michigan con un profundo tatuaje en el cuello en el que podía leerse &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Propiedad Privada&lt;/span&gt;. El menor de los O’Donnell reservó para Sharon una sesión de masaje y un billete de vuelta a Welby, Colorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Korova caminó entonces apoyado en los hombros de Ned ‘Tres Piernas’ Hogan, hombre de confianza de los O’Donnell, cuya capacidad para manejar un club nocturno era inversamente proporcional al tamaño de su miembro. La mañana en que Myles y ‘Klondike’ O’Donnell aparecieron en la lista de enemigos públicos del Chicago Tribune corrió tanto champán gratis en el Korova que hasta los vagabundos de la puerta pidieron limosna en francés.&lt;br /&gt;No fue la gestión de Hogan la que cerró las puertas del local. Capone se encargó de matar las luces del Korova el día que decidió que si bien no podía ser el rey del mundo, al menos podía serlo de la ciudad. Aquella noche de 1931 Hogan acabó con tanto plomo en el cuerpo que nunca se supo si fue trasladado a la morgue o al desguace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta mitad de los años 50, el Korova fue sólo un cementerio de madera y vidrio cuyos únicos huéspedes fueron los gatos de clase baja. Pero en aquella ciudad - que había sobrevivido al maldito viento,  la Prohibición y unos White Sox en horas bajas -, la muerte a veces te permitía una revancha…&lt;br /&gt;Un joven de Jersey con aspecto de inspector de seguros y timbre de diva de cabaret, un tal Dave Mannilow, solicitó permiso al alcalde Kennelly para reabrir el local. Mannilow era un tipo listo. Un relaciones públicas nato que hubiera sido capaz de negociar tablas con el rey postrado en el tablero. En poco más de seis meses transformó el Korova en lo que nunca fue. Durante casi una década el Korova’s Club dictó la norma en el West-Side y en todo Chicago. Trajes: seda y pelo de camello. Putas: caras y con modales de princesa. Whiskey: escocés, 18 años. Gente: la mejor. Fueron &lt;a href="http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2007/01/los-tiempos-han-cambiado.html"&gt;los buenos tiempos&lt;/a&gt;…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo algo debió fallar en la fórmula magistral de Mannilow. Un trozo de casualidad o un error de cálculo que convirtió el Korova en algo muy diferente. Ahora los clientes sólo buscan borrar las cicatrices de sus cuerpos con licor barato mientras sus almas esperan en la puerta. Ahora, el Korova es un local donde a veces el silencio es tan perfecto que puede oírse como el humo azota el techo… Ahora se escucharía el mismísimo latido de los corazones si esos corazones no hubieran dejado de palpitar hace mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;_ Estamos a 150 km de Chicago. Tenemos medio deposito de gasolina. Medio paquete de cigarrillos. Es de noche, y llevamos gafas de sol. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;_ ¡Tira!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;'Joliet' Jake Blues (John Belushi) y Elwood Blues (Dan Aykroyd) · The Blues Brothers&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-4674427983710649738?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/4674427983710649738/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=4674427983710649738' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/4674427983710649738'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/4674427983710649738'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2007/01/leccin-de-historia-1-de.html' title='Lección de historia (1 de ?)'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_nWuUZlamwws/RcB1-DZzwqI/AAAAAAAAAAw/DH_jX0XfRpI/s72-c/clubR.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-7754388062795524470</id><published>2007-01-23T10:02:00.000+01:00</published><updated>2007-01-23T10:03:17.893+01:00</updated><title type='text'>Los tiempos han cambiado</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/7443/3527/1600/408811/ratPack.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/7443/3527/320/983225/ratPack.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La distancia que separa a un tipo con orgullo y dignidad del que siempre puso la otra mejilla suelen ser unos cuantos años de prisión. A eso se refería el viejo profesor Gus Revert la noche que unos tipos se enzarzaron en el Korova en un simulacro de pelea en la que lo único que salió lastimado fue la sintaxis. Gus sacudía la cabeza, molesto, y supe que echaba de menos los viejos tiempos. Aquella época en que los tipos eran duros de verdad y con cada bronca cambiaba la decoración del club.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Echaba de menos a tipos como Frank Costello aquel mafioso que usaba uno de los grandes como posavasos y dejaba propinas que parecían balazos. Frankie había hecho fortuna durante la prohibición y solía venir por aquí con alguna de esas mujeres que cuando decía mírame tenía que especificar “a los ojos”. Eran los buenos tiempos de Costello, cuando se codeaba con Rocky Marciano y Tony Galento y las chicas hacían horas extras para poder pasar por delante del campeón mundial de los pesos pesados suspirando por un derechazo directo a su cuenta corriente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era la época en que aquellas cuatro simpáticas ratas se escapaban de Las Vegas para dejarse ver. Jamás vi a cuatro tipos tan borrachos encima de un escenario ni recuerdo a la parroquia del Korova disfrutar tanto del espectáculo. Eran una sabia combinación de música, whisky y chistes fáciles que hacían las delicias del público. En una hora con ellos se pasaban varios días. Corrieron tantas leyendas sobre ellos que daban ganas de inventarse verdades. Como la que contaba Anna Sapiro, aquella chica del club que pasó la noche con su líder, Frankie Sinatra, sobre el que corrían miles de historias sobre su pene. “Pike, aquello fue lo más grande que ha pasado nunca entre mis piernas”. Viniendo de una mujer que ha tenido trillizos, estas cosas se toman en cuenta. Aquella época terminó hace mucho, pero dejó en el Korova una atmósfera que resistía cualquier redada. Hoy día puedes seguir entrando a por una copa y encontrarás a mujeres que lo único blanco de su sonrisa serán los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Pike, muchacho", me contaba Joe el Cieno, "cuando entré por primera vez a este local sabía que encontraría una porción de cielo entre las piernas de cualquier chica. Ahora, cuando miro su entrepierna, lo único que veo es la ranura para pagar con la tarjeta". Hoy las cosas han cambiado. La dignidad se paga al contado y cuesta encontrar a un tipo al que le interese saber que lo que hay entre el cielo y el suelo normalmente es un infierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Uno no se reforma, sólo pierde fuerza con el tiempo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Carlito 'Charlie' Brigante (Al Pacino) · Atrapado por su pasado&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-7754388062795524470?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/7754388062795524470/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=7754388062795524470' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/7754388062795524470'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/7754388062795524470'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2007/01/los-tiempos-han-cambiado.html' title='Los tiempos han cambiado'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-6807269547708450988</id><published>2007-01-17T11:41:00.000+01:00</published><updated>2007-01-17T12:17:09.539+01:00</updated><title type='text'>Interrogación</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;br /&gt;_ ¿Qué hay de la chica del aeropuerto?&lt;br /&gt;_ ¿Melanie? ¿La periodista? Fue un interés meramente laboral.&lt;br /&gt;_ ¿Meramente laboral?&lt;br /&gt;_ Joder, ¿acaso crees que me follo a todo lo que se pone a tiro?&lt;br /&gt;_ ¿Acaso es necesario que te responda?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-6807269547708450988?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/6807269547708450988/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=6807269547708450988' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/6807269547708450988'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/6807269547708450988'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2007/01/interrogacin.html' title='Interrogación'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-4295859981700763309</id><published>2007-01-07T16:22:00.000+01:00</published><updated>2007-01-07T18:24:06.013+01:00</updated><title type='text'>Llega pronto el veintiocho</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_nWuUZlamwws/RaEQfiavo8I/AAAAAAAAAAM/mFMGc0Nvyr0/s1600-h/viejoRetoque.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_nWuUZlamwws/RaEQfiavo8I/AAAAAAAAAAM/mFMGc0Nvyr0/s320/viejoRetoque.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5017309593868411842" /&gt;&lt;/a&gt;Alberto estudia filosofía en la universidad a distancia. Sus conversaciones son profundas y atropelladas. Suenan a caja de música, carillón y anécdota gastada, como si abrieras el viejo arcón de la abuela. Me dijo una vez que podías considerarte viejo cuando ese alguien al que tanto admiras es apenas un niño comparado contigo. Admitía como segunda opción, que pudiera asociarse el paso a la madurez con la ampliación del rango de edad de las mujeres con las que mantendrías una relación seria sin reparos (para tener sexo, decía, nunca nos importó demasiado ese rango, ¿no crees?). Alberto tenía todo un vademécum de síntomas para esta incurable patología. Preferir evitar las resacas a sufrirlas estoicamente; y puestos a tener una, mejor con un reserva que con vino peleón. Dormir mal y no recordar qué soñaste. Olvidar toda aquella mamarrachada del &lt;em&gt;carpe diem&lt;/em&gt;…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elena es decoradora. Lleva años sin poner velas en su tarta de cumpleaños, pero sigue teniendo, de largo, el mejor culo de toda su oficina. En verano, su pantalón de lino blanco y su tanga invisible transforman el departamento de interiorismo en la Sol - Gran Vía de hora punta. Es redondo, firme y rebate empíricamente a ese tal Newton y su frutal Ley de la Gravedad. Pero ese no es el caso - &lt;span style="font-style:italic;" acronym="Lucas Corso a Flavio Laponte en 'El Club Dumas'" alt="Lucas Corso a Flavio Laponte en 'El Club Dumas'" title="Lucas Corso a Flavio Laponte en 'El Club Dumas'"&gt;nos desviamos Flavio&lt;/span&gt; -. Elena, es de recibo, se decanta por los signos físicos como detector infalible de la vejez. Curvas de la felicidad y pieles de naranja. Pavor a contemplar el escaparate de la pastelería porque ingerir azúcar, aunque sea por la vista, hace que nuestro culo tiemble un mes. Peinar canas. O peor, no peinar nada. Resacas que duelen. Generación espontánea de patas de gallo. 3 en 1 para engrasar las articulaciones. Me duele la rodilla, eso es que va a llover… Y el signo definitivo. Ese ecosistema de matorral rubio que aflora del interior de tu pabellón auditivo. Estás jodido. Date por muerto, vaquero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jonás es una canción de Los Secretos con piernas. Un amasijo de melancolía y pesimismo embutido en un disfraz de faquir. Siempre dice que quizá todo sea más simple y sencillamente comenzamos a envejecer el día en que nos preguntamos si lo somos. Los amigos ya no planean el futuro, ni discuten el presente, sólo rememoran el pasado. Como Jorge Manrique y su &lt;span style="font-style:italic;"&gt;cualquier tiempo pasado fue mejor&lt;/span&gt;. Sospechas que Chandler era más joven que tú el día que se quedó atrapado en un cajero. Estás más cerca de la edad de los hermanos Fratelli que de la de los Goonies. Hay días en los que Jonás estalla: ¡Los juegos de Atari sí que eran adictivos, joder! ¿Os hace una partida al Scalextric? ¡¡Pero si yo era heavy!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Tan horrible es ser viejo? ¿Tan malo es simplemente madurar y olvidar a Peter Pan, a Nunca Jamás, y a esa traidora de Wendy? Soplar viejos castillos de naipes. Aceptar rutinas. Recordar batallitas y no vivirlas. Pronunciar aquello de “los jóvenes de ahora…”&lt;br /&gt;Me temo que sí. Putos cumpleaños. Reputos si no hay quién celebrarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;La vejez es la única enfermedad de la que uno ya no espera jamás curarse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Mr. Bernstein (Everett Sloane) · Ciudadano Kane&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-4295859981700763309?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/4295859981700763309/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=4295859981700763309' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/4295859981700763309'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/4295859981700763309'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2007/01/llega-pronto-el-veintiocho.html' title='Llega pronto el veintiocho'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_nWuUZlamwws/RaEQfiavo8I/AAAAAAAAAAM/mFMGc0Nvyr0/s72-c/viejoRetoque.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-116726342588499214</id><published>2006-12-28T00:47:00.000+01:00</published><updated>2006-12-28T09:04:44.426+01:00</updated><title type='text'>CAMARADAS</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/5238/3527/1600/542460/grupo_oeste.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/5238/3527/320/563736/grupo_oeste.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ocurría algunas noches en el Korova. Te encontrabas con Deke Thorton, la clase de tipo complicado que solía hablar poco, pero a veces dejaba que los recuerdos le estropearan un excelente whisky.&lt;br /&gt;“Pike, muchacho, la guerra me unió a aquellos chicos en un jodido país lleno de barro del que nunca pensé que saldría andando. Aprendimos a estar unidos, a confiar tu vida en el desconocido de al lado, a darlo todo porque al tipo que acababas de conocer no le alcanzara una bala. Ninguna puta bandera ni ningún jodido himno nos sacó de allí. Estar juntos es lo único que nos mantuvo con vida”.&lt;br /&gt;“Cuando volvimos de la guerra decidimos asociarnos para trabajar, entendamos trabajar en un sentido amplio: éramos ladrones. Durante años robé con ellos y, ¿sabes algo Pike?, éramos muy buenos. Dutch era tan refinado que su percutor escupía acordes; los hermanos Gorch, eran dos locos que no tuvieron en su vida una idea que no estuviera contemplada en el código Penal; el viejo Sykes era un tipo terco y huraño que mantenía un largo contencioso con el agua y el jabón: cualquier serpiente había cambiado más veces de camisa que él; y cuando necesitamos un conductor, encontré un joven, chicano y valiente, Ángel, capaz de cambiar las marchas sin sacar las manos de entre los muslos de alguna chica”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¡El gran Dutch Engstrom! Dios santo Pike, era un tipo tan frío que todavía recuerdo aquel reconocimiento en que el médico tomándole el pulso dijo que no podía asegurar que aquel tipo estuviera totalmente vivo. No le tembló el pulso un ápice cuando remató a un guarda que estaba agonizando. Ni le vi. dudar cuando aplastó la cara de aquella empleada del banco que se demoraba en abrirnos la caja. Pero era un tipo de principios que mantuvo su palabra”.&lt;br /&gt;“En unos años reventamos bancos, joyerías e incluso una iglesia. Tuvimos que disparar. Herimos a gente. Unos ladrones, si, pero con reglas; ¡unos canallas, Pike, pero profesionales! Éramos un grupo, camaradas. ¡Dios, como me gustaría estar volver a estar con ellos ahora! Aquellos muchachos eran ladrones de corazón, puros. Robamos y disparamos sin placer ni remordimientos. Tipos duros, de verdad, de los que cuando ríen empiezan a silbar las balas. Llevaba mucho tiempo sin recordarles, sin dejar que aquellas risas con las que se podían partir piedras volvieran a mi memoria”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Cuando detuvieron a Dutch supimos que se había acabado. Aquella misma noche nos despedimos y cada uno emprendió su camino. Desde aquel día solo supe que a Ángel le había pegado un balazo de varios millones de dólares la hija de un petrolero. Los hermanos Gorch anduvieron metidos en asuntos de esos que olían a treinta años y un día como poco. E imagino que el viejo Sykes habrá buscado un retiro dorado donde pudrirse con sus ahorros”.&lt;br /&gt;“Hoy he leído en el periódico que a un tal Dutch Engstrom lo hornearon ayer en la prisión de Florida con tres descargas de cincuenta mil voltios cada una. Pike, aquel tipo se fue a la tumba por asesino y por ladrón pero no consiguieron sacarle ni una palabra sobre quienes le acompañamos, ni siquiera le habrían sacado una puta receta para hacer galletas. Se mantuvo digno, porque sabía que nos estaba salvando el pellejo. No dijo nada porque fue fiel a su forma de vida.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Pike, no te imaginas como duele saber que a un tipo así su esquela la escribió un maldito forense en el parte médico que le pidió el juez”.&lt;br /&gt;Ocurría algunas noches, en el Korova.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Si hubieras mantenido mi amistad, los que maltrataron a tu hija lo hubieran pagado con creces. Porque cuando uno de mis amigos se crea enemigos, yo los convierto en mis enemigos. Y a ese le temen.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Vito Corleone (Marlon Brando) · El Padrino&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-116726342588499214?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/116726342588499214/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=116726342588499214' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/116726342588499214'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/116726342588499214'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2006/12/camaradas.html' title='CAMARADAS'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-116583420628738765</id><published>2006-12-11T11:45:00.000+01:00</published><updated>2006-12-12T15:59:49.760+01:00</updated><title type='text'>Sueños</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/5238/3527/1600/832942/cartel_cine_post.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/5238/3527/320/30893/cartel_cine_post.jpg" border="0" alt="" width="200"/&gt;&lt;/a&gt;Dwane Adelman era hijo de una emigrante griega cuya única religión era el silencio. De ella heredó la tez nívea y una mata de pelo negro por la que yo hubiera malvendido mi alma al peor postor. También un rostro anguloso, de líneas perfectas, a escuadra y cartabón, ideal para un antifaz de héroe que no llegó siquiera a probarse. Siempre nos dijo que si heredó algo de su padre, acabó vendiéndolo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dwane siempre quiso ser actor, pero nació en Little Italy y no en el North End. Recitaba a Whitman con doce años, pero aquellas &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Hojas de hierba&lt;/span&gt; no podían competir con las que llegaban de Nueva Orleans. A oscuras fue Tyrone Power y Stewart Granger, buscó las minas del Rey Salomón, fue prisionero en Zenda y discípulo del Pirata Morgan. A plena luz, sólo era diestro con el hacha de carnicero. Quería a su esposa, pero había perdido a la mujer que amaba.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Todos pensábamos que Dwane había aparcado aquellos sueños de su niñez. Que había aprendido a claudicar ante la vida. Como cualquiera. Pensábamos que a lo peor, era muy inteligente y más consciente de la infelicidad que el resto, pero que como cualquiera, había cambiado idealismo por resignación y aceptado que sólo era actor y no guionista de su vida. Pensábamos mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una tarde sorprendió al profesor Gus Revert...&lt;br /&gt;_ Nunca abandones un sueño. Es sólo el primer paso para dejar de perseguir el resto. Todo lo que te importaba deja de hacerlo, y cuando te quieres dar cuenta te has convertido en alguien que no conoces. Puede que en alguien a quien detestas. &lt;br /&gt;_ Hay cosas peores, Adelman. No recordar tus sueños. O creer que nunca los tuviste. – El viejo Gus, siempre tenía a mano premios de consolación, medallas de hojalata para héroes caídos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era fácil cumplir sueños en el Korova. Un fugaz cruce de miradas con la rubia platino, el contoneo de las nalgas de Minnie bajo su falda de tul, el repentino calor en el estómago y el corazón después de un trago de whiskey. Bajo los efectos de una penúltima copa, me hubiera gustado decirle a Dwane que los sueños son tan frágiles que mueren justo cuando se cumplen. Que como en el poker, merece la pena sentarse a jugar la partida aunque la banca siempre gane. Que toda la vida no es sueño. Que Tyrone Power no era el mismo desde que volvió del frente. Que a la última siempre invito yo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Cuando quise hacerlo era demasiado tarde. La nota que su esposa entregó a la policía cuando Dwane desapareció era muy breve:&lt;br /&gt;“&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mis treinta y siete años, con una salud perfecta,&lt;br /&gt;he empezado a vivir…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Quizá nunca sea tarde.”&lt;br /&gt;Poca gente en el Korova comprendió la ironía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;_ Muéstrame un corazón que esté libre de necios sueños, y te enseñaré a un hombre feliz.&lt;br /&gt;_ Pero sólo al soñar, tenemos libertad. Siempre fue así y siempre así será.&lt;br /&gt;_ ¿Tennyson?&lt;br /&gt;_ No. Keating.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;McAllister (Leon Pownall) y John Keating (Robin Williams) · El club de los poetas muertos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-116583420628738765?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/116583420628738765/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=116583420628738765' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/116583420628738765'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/116583420628738765'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2006/12/sueos.html' title='Sueños'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-116429759421134906</id><published>2006-11-23T16:54:00.000+01:00</published><updated>2006-11-23T16:59:54.243+01:00</updated><title type='text'>Sin h</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/5238/3527/1600/705483/dosTaponesBN.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/5238/3527/320/374451/dosTaponesBN.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En el Korova, como en tantos otros bares, como en tantos otros sitios, amistad y amor se escriben con “h”. Y eso cuando se escriben.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay hamores de una noche, de barra, por venganza, para aplacar la soledad y las ganas, hamores de a dólar con cincuenta, de sudor y saliva, de champán barato y catre más barato aún.&lt;br /&gt;Hay hamistades viejas, de palmadas y bromas, por conveniencia, porque no quedaba otra, de toda una vida o de toda una tarde, pero hamistades con miedo y sin intimidad, que no se desnudan ni lo harán jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella tarde ella volvió a presentarse. En sueños, como solía hacerlo. Estuve a punto de llamarla. Por eso me alegró ver a Paul Martins en la barra del Korova. Se dejaba las dioptrías en el escote de Minnie Davenport mientras levantaba un dedo para pedir ginebra con un hilo de tónica. &lt;br /&gt;_ Muchacho, ¿qué entiendes por un hilo? Sólo presentásela, que no se case con ella.&lt;br /&gt;La primera vez que vi a Paul Martins, embobaba con una historia salpicada de sexo y cinismo a un público de impúberes reclutas. Fue durante la Segunda Guerra Mundial, en un pequeño pueblo junto a la frontera belga tan destrozado por el fuego cruzado que los soldados respirábamos ceniza y escupíamos barro. Paul se había librado de la mierda y la sangre de las trincheras gracias a un rebote de metralla que le mutiló el dedo meñique del pie. Un golpe de suerte que le llevó a redactar ordenanzas en un mugriento cuartel a salvo de la división &lt;span style="font-style:italic;"&gt;panzer&lt;/span&gt; y su jodida costumbre de dar los &lt;span style="font-style:italic;"&gt;guten morgen&lt;/span&gt; a cañonazos. Desde aquel día los comunicados de los ineptos altos mandos comenzaron a destilar un poco de humor negro y un mucho de ironía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La suerte le siguió acompañando toda su vida. Su trabajo le gustaba tanto como los italianos a los irlandeses, pero disfrutaba con él y era el mejor haciéndolo. Encontró a la mujer de su vida y la amarró tan fuerte que ni siquiera la tuberculosis pudo arrebatársela. Nunca caminó solo y su dialéctica eficaz, de chico del barrio, de palabras útiles y verdades hirientes le convirtió en un tipo respetado.&lt;br /&gt;Seguía contando las mismas historias sobre mujeres imposibles y sexo sucio, y aunque el público no era el mismo, continuaba reaccionando igual y preguntándose si todo aquello era cierto o fruto de su poderosa imaginación de mercachifle. ¿Qué importaba? Todos disfrutábamos con ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Normalmente me las arreglaba con bourbon, pero esa noche no. Era el único con el que podía contar cuando ella me dolía. Esa noche no quería haches.&lt;br /&gt;_ Hola Paul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;No sólo lo dejaste sin nombre sino que lo llamas Hache. La hache no existe, es una letra muda y encima encerrada entre paréntesis. Lo borraste. Si borraste lo que más querés, ¿qué podemos esperar los demás?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Alicia (Cecilia Roth) · Martín (Hache)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-116429759421134906?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/116429759421134906/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=116429759421134906' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/116429759421134906'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/116429759421134906'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2006/11/sin-h.html' title='Sin h'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-116409916634797205</id><published>2006-11-21T09:51:00.000+01:00</published><updated>2006-11-21T20:14:39.356+01:00</updated><title type='text'>Perspectiva</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;_ ¿Viste la porno de anoche?&lt;br /&gt;_ Claro.&lt;br /&gt;_ Muy buena. No aguanté ni una escena. Española, creo.&lt;br /&gt;_ Dirigida por un español, pero de producción húngara. 2005.&lt;br /&gt;_ Es la mejor porno que he visto.&lt;br /&gt;_ Tú has visto poco porno, ¿verdad?&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-116409916634797205?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/116409916634797205/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=116409916634797205' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/116409916634797205'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/116409916634797205'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2006/11/perspectiva.html' title='Perspectiva'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-116358101810982449</id><published>2006-11-15T09:38:00.000+01:00</published><updated>2006-11-15T20:49:14.923+01:00</updated><title type='text'>Las mujeres del Korova</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/7443/3527/1600/borracha2_blog.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: pointer; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/7443/3527/320/borracha2_blog.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Las mujeres del Korova son de esa clase a la que nunca podrías acompañar a la iglesia, a las que nada más verlas les echarías treinta años y un día. Son mujeres a tiempo completo, que aprendieron que el sexo débil solo es el que se hace con fiebre y eligieron al hombre equivocado para evitar decepciones. Como Anna Sapiro cuando se casó con Bill Goldstein, un próspero vendedor de diamantes judío veinte años mayor que ella. Anna asegura que pasó los tres años más aburridos de su vida hasta que decidió divorciarse.&lt;br /&gt;_ Pike - me confesó una noche - ha sido un infierno. Nunca me acostumbré a que aquel hombre me hiciera el amor con las manos en los bolsillos. En este tiempo la relación sexual más intensa que tuve fue con un supositorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También las hubo mucho más necesitadas, que no podían permitirse dejar a nadie. No he podido olvidar todavía a Minnie Davenport, una pequeña criatura, delgada y huidiza de veintipocos años pero con los rasgos de haber perdido todas las batallas. Dave se apiadó de ella cuando le pidió trabajo y la puso de camarera. La chica había pateado la ciudad buscando un papel como actriz conservado su orgullo, pero es difícil sobrevivir en una ciudad donde los carniceros venden los escrúpulos con la casquería. Había pasado tantas penalidades que su aspecto era lastimero. Dave sí se acostó con ella y me confesó que cuando entró dentro de Minnie tuvo la sensación de que algún juez le acusaría de allanamiento de morada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habían otras mujeres. A las que habían enseñado que al cielo sólo se va en coches robados y se conformaban con tener el nivel cultural suficiente para llegar a la altura de la bragueta. Mujeres cuya frase más inteligente era una felación. Decían de Bette Madsen que había nacido en un prostíbulo en un descanso de su madre. Heredó de ella la profesión y una sólida afición a las drogas que la convirtieron en un ser deambulante y patético. Algunas noches, cuando pasaba por el Korova y convencía a algún incauto para chupársela en los baños, Dave aseguraba que era lo primero caliente que se metía en el cuerpo en semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero dejadme que os hable de Mary Gazzo. Aquella chica solo podía haber sido actriz, modelo o puta. Era una de esas mujeres que cuando te decía “mírame” tenía que especificar “a los ojos”. Una sabía combinación de sangre, saliva y sudor la había convertido en pieza codiciada por famosillos, políticos y demás fauna habitual del Korova. No era fácil verla sola, pero una noche me acerqué y le dije que lo suyo no era una sonrisa, sino un delito de chantaje. Mary sacó rápidamente su soberbia y me dijo:&lt;br /&gt;_ No te confundas Pike, un tipo como tú nunca podría conseguir sexo conmigo. No pude evitar sonreír y contestarle:&lt;br /&gt;_ Te equivocas nena. Tu recuerdo me será muy útil cuando vuelva a casa esta noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Mira, cuando una chica tiene menos de veintiún años está protegida por la ley. Cuando tiene más de sesenta y cinco está protegida por la naturaleza. Entre medias es legal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Matt T. Sherman (Cary Grant) · Operación Pacífico&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-116358101810982449?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/116358101810982449/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=116358101810982449' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/116358101810982449'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/116358101810982449'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2006/11/las-mujeres-del-korova.html' title='Las mujeres del Korova'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-116315231999626671</id><published>2006-11-10T10:34:00.000+01:00</published><updated>2006-11-20T19:30:34.720+01:00</updated><title type='text'>Música para los días de lluvia</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/1600/lluvia.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/lluvia.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay quien odia la lluvia. Los atascos, los charcos y  esa baldosa suelta que al pisarla salpica el bajo del pantalón. Yo sólo odio los paraguas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que todo es cuestión de saber cómo invertir el tiempo. En una tarde de lluvia podría alquilar en un videoclub una película larga, o vieja, o romántica, o todo a la vez si es posible; encendería el brasero y me dejaría seducir por los suaves arrumacos de las faldas de la mesa. Podría releer aquella mítica novela de aventuras de mi infancia y descubrir que en realidad estaba escrita por un tuercebotas. O mantener una larga e inofensiva conversación telefónica con alguien a quien no llamaba desde hace meses (o años). Quizá jugar a ser depresivo bebiendo whiskey sin soda de la vieja licorera del mueble-bar. Y si el día no lo permite, al menos podría trabajar en la oficina hasta que el lameculos de administración decidiera marcharse y saliera victorioso en esa absurda batalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son las siete de la tarde y ya es noche cerrada. Un día horrible en el trabajo. Charla del jefe, plazos incumplidos y la chica de personal que sigue sin saber que aquello de detrás del ficus soy yo. Subo al coche. El limpiaparabrisas se disfraza de metrónomo y me hace pensar que no hay nada como escuchar música mientras se conduce en una noche lluviosa. Así puedo comprobar que Sabina también estuvo en este lado de la &lt;span style="font-style:italic;" alt="Joaquín Sabina · Nube Negra" title="Joaquín Sabina · Nube Negra"&gt;Nube Negra&lt;/span&gt;. Sentir como propio el lamento de Thom Yorke clamando por una muerte dulce en &lt;span style="font-style:italic;" alt="Radiohead · Lucky" title="Radiohead · Lucky"&gt;Lucky&lt;/span&gt;. Viajar a Japón para perderme en la traducción de &lt;span style="font-style:italic;" alt="Air · Alone in Kyoto" title="Air · Alone in Kyoto"&gt;Alone in Kyoto&lt;/span&gt;. Compartir una botella de licor y culpabilidad con Rick Deckard en  Los Ángeles de 2019 mientras un saxo inunda la atmósfera con una partitura de Vangelis. Puedo parar el reloj de Jorge Drexler &lt;span style="font-style:italic;" alt="Jorge Drexler · 730 días" title="Jorge Drexer · 730 días"&gt;730 días&lt;/span&gt;. Y si Phil Collins logra convencerme, puedo pensar que estoy &lt;span style="font-style:italic;" alt="Phil Collins · Another day in Paradise" title="Phil Collins · Another day in Paradise"&gt;otro día en el paraíso&lt;/span&gt;… ¿Qué tal un poco de soul? ¿Algo de cool jazz? ¿Davis, Coltrane, Chet Baker? Y sin duda él. Van Morrison. Deberíais probarlo. &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Tupelo Honey&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Have I told you Lately that I Love you&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Here comes the night&lt;/span&gt;… No sé, cualquiera vale. &lt;br /&gt;Ni siquiera Travis Bickle, ese encantador inadaptado, fue tan feliz patrullando Nueva York con su taxi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, ahí fuera sigue lloviendo.&lt;br /&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;La felicidad es una mañana de domingo leyendo el periódico con la persona que amas y escuchando viejos discos de Van Morrison.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Andera (Uma Thurman) · Beautiful Girls&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-116315231999626671?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/116315231999626671/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=116315231999626671' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/116315231999626671'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/116315231999626671'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2006/11/msica-para-los-das-de-lluvia.html' title='Música para los días de lluvia'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-116249729821420108</id><published>2006-11-02T20:53:00.000+01:00</published><updated>2006-11-02T20:54:58.226+01:00</updated><title type='text'>Derrota</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/3490/2583/1600/ethanEdwards2.0.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3490/2583/320/ethanEdwards2.0.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;Creo que todo empezó con Sabina y su universo de perdedores. Aquella chica de medias negras, el peor dotado de los conductores suicidas, todos los que tardamos en aprender a olvidar, tan joven y tan viejo... No ayudó Ethan Edwards cuando se quedó apoyado en el quicio de la puerta, ni Rick Blaine cuando insistió para que Sam volviera a tocarla una vez más. Tampoco lo hicieron William Munny, Pike Bishop y su Grupo Salvaje, y mucho menos Willie Conway cuando optó por olvidar a Marty, aquella &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Beautiful Girl&lt;/span&gt; a la que todos los demás no pudimos olvidar jamás&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Bogart y Eastwood pierden, su armadura de caballero andante todavía brilla más y, en realidad terminan ganando, aunque simplemente sea un ático con vistas en nuestro corazón. ¿Pero, por qué? La respuesta era obvia, estaba ahí, pero no supimos verla… Porque son Bogart y Eastwood. Deberían avisar que jugar a ser perdedor en la vida real puede traer consecuencias catastróficas. “Rodaje realizado por especialistas”, “Consulten a su farmacéutico”, “No intenten hacer esto en sus casas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzó con cosas banales, como los dardos, el poker y el cabello. A mitad de la partida me di cuenta de que los juramentos de amistad y amor eterno habían sido hechos sobre una biblia de ceniza. Los títulos de crédito asomaron cuando comencé a abandonar pequeños trozos de orgullo arrastrándome por lugares que fueron míos y que ya no lo eran. Cuando me di cuenta de que ya no me gustaba aquel traje de perdedor, cuando quise desprenderme de aquella coraza era ya demasiado tarde. Se había pegado a mi cuerpo y el disfraz se había convertido en piel, mi piel, mi yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los perdedores sólo resultan atractivos en el cine o en una canción. En la vida real no. En la vida real han perdido el atractivo y hasta la mismísima puta gracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Solo hay una cosa peor que ser un perdedor y es ser uno de esos tipos que se sientan en un bar a contar la historia de como se volvieron perdedores&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Homer Simpson · The Simpsons&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-116249729821420108?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/116249729821420108/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=116249729821420108' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/116249729821420108'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/116249729821420108'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2006/11/derrota.html' title='Derrota'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-116155987352173317</id><published>2006-10-23T01:13:00.000+02:00</published><updated>2006-10-25T19:59:03.626+02:00</updated><title type='text'>Algunos clientes del Korova.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/1600/barra_pierna.0.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/barra_pierna.0.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El Korova es ese local nocturno en el que agradecerías no encontrar nunca a tu hermana; en el que pides una copa al camarero sin que te pregunte la marca. Es un club con la luz justa para encontrar la salida y distinguir las copas de los ceniceros; en el que la gente si tiene algo importante que decir se lo suele callar. Pero si algo distingue al Korova son sus clientes, una fauna tan variada que dejaría en una reunión de vecinos el sarao que organizó aquel tipo bíblico, el tal Noé.&lt;br /&gt;            Gente habitual o gente de paso. Pero gente que dejó huellas de las que no se esconden ni frotándolas con el tiempo. Gente como Sandy Kaufman, aquella imponente rubia de formas voluptuosas recién llegada de Arizona. Dave vio un potencial enorme en ella y la puso de camarera. Cuando Sandy pasaba con la bandeja al lado tuyo, contoneándose, daban ganas de chuparle los dedos a su ginecólogo. Dave tuvo que despedirla. Le dijo:  “Cariño, en este club hay unas normas. No puedo permitir que los clientes se mareen con tus curvas antes de la tercera copa”.&lt;br /&gt;            A Joe el Cieno le trazó la sonrisa un carpintero y lo mismo le valía para salvarte la vida que robarte la esposa. El color verde de sus ojos era tan sucio que hacía falta salvavidas para no ahogarse. Joe es un tipo contradictorio que vive de traficar con favores sin ningún pudor, tanto que nadie sabría hacia que lado se inclinaría la balanza si se sopesara la gente a la que había engañado, robado, sobornado y besado con los que había ayudado. Es el tipo que te puede dar todo cuando no esperas nada. Le dejó una noche la marea en el Korova y decidió quedarse. Nadie sabe que ocurrió entre él y Dave, tan solo que si Joe hubiera intentado pagar una copa Dave le habría roto el brazo. Joe el cieno. Su apodo no era más turbio que su vida, pero siempre me pareció un tipo simpático, de buena familia. Me fiaba del criterio de Peter Cost, un ex director de cine porno habitual del club. Una noche me lo dijo: “Vamos Pike, muchacho, ¿has visto como agarra Jou por la cintura a aquella fulana? Eso solo lo enseñan en colegios de pago”.&lt;br /&gt;            En el Korova podrías encontrar a gente impredecible, como Buddy Lewis. Buddy era un tipo duro, al que ni siquiera la melodía de un cáncer le hizo bailar. La noche que supimos que llevaba dos semanas él solo internado en un hospital, con un cáncer tan íntimo que la mitad de las vísceras de su cuerpo estaban fuera por desahucio, le vimos aparecer en la puerta del Korova, consumido y con el cáncer cayéndosele por los bolsillos. Dave reunió la presencia de ánimo suficiente para preguntarle “¿Qué tal Buddy?”, él pidió una ginebra, le dio un sorbo y dijo “sigo bien, Dave, sigo bien”. Cuando unos días después fuimos a su velatorio estaba tan consumido que el tipo que lo incineró nos dijo que solo tuvo que recalentarlo un poco.&lt;br /&gt;            Pero también había quien echaba de menos el antiguo ambiente del Korova. El viejo profesor Gus Revert me lo recordaba muchas noches “Pike, muchacho, aquello si eran buenos tiempos. En este bar podías acostarte cada noche con una mujer. Algunas veces, incluso, sin pagarles”.&lt;br /&gt;            Da igual. En el Korova la música nunca cesa para los que no bailan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;_ ¿Por qué vuelves a esta carnicería?&lt;br /&gt;_ Por dinero&lt;br /&gt;_ Ese dinero te traerá remordimientos.&lt;br /&gt;_ Remordimientos ya tengo. Lo que no tengo es dinero&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Woodfoot (Lloyd Nolan) y Sandy McKenzie (Stewart Granger) · La última caza&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-116155987352173317?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/116155987352173317/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=116155987352173317' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/116155987352173317'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/116155987352173317'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2006/10/algunos-clientes-del-korova.html' title='Algunos clientes del Korova.'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-116084848070678729</id><published>2006-10-14T19:46:00.000+02:00</published><updated>2006-10-15T13:38:05.283+02:00</updated><title type='text'>Domingo por la mañana</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/1600/barra2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/barra2.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Me gusta el Korova los domingos por la mañana. El local todavía huele a tabaco, whiskey y lágrimas. En alguna de las mesas del fondo se derrite el hielo de una copa olvidada, y con la suficiente atención se vislumbran las rezagadas volutas de humo de los últimos cigarrillos de la noche. Gillespie gira en la vieja gramola y la tenue luz del ventanuco de la fachada principal envuelve el interior del club en una especie de bruma fantasmal.&lt;br /&gt;Dave Mannilow siempre tiene unos minutos para acordarse de los familiares de su primera mujer, hacer inventario de toda la buena gente que visitó el local la última noche y vaciar alguna botella para verter unas gotas de filosofía.&lt;br /&gt;_ Ayer estuvo de nuevo por aquí Bruce O’Riordan. Ese tipejo sólo quiere que su apestoso club deje de ser un cementerio y se parezca en algo al Korova. Muchacho, en esta jodida ciudad le copian a uno hasta la forma de rascarse el culo. – Dave siempre acompañaba estas máximas con un sencillo gesto, frunciendo tanto el ceño que en el surco de su entrecejo podría haber navegado un viejo vapor del Mississippi.&lt;br /&gt;_ Iluso irlandés, el secreto del Korova está en… Jake, me caes bien, y pareces un buen tipo, pero Annie siempre decía que hablo demasiado y creo que es la única cosa en la que le doy la razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los domingos por la mañana, sólo una sombra acompaña a Mannilow. Encorvado sobre la barra y siempre con el mismo pulcro traje gris. Era tan fácil verlo como difícil darse cuenta de que estaba allí. El viejo Gus Revert me lo dijo una vez.&lt;br /&gt;_ Murió hace tres años y desde entonces sigue muriendo un poco cada día.&lt;br /&gt;Nadie sabe qué fue lo que realmente le ocurrió a Leo Cockram. Algunos decían que sus ojos empezaron reflejando rabia, más tarde angustia, pesadumbre, y finalmente, terminaron por callarse para siempre y no decir nada.&lt;br /&gt;_ He visto domingos de otoño más alegres que este tipo – me comentó una vez Peter Cost. Sería capaz de matar a un pez de aburrimiento.&lt;br /&gt;Su rutina era la ausencia de rutina. No bebía, no fumaba y jamás hablaba con nadie. Una mañana de domingo como aquella, Dave intentó acercarse al lejano y desconocido mundo de Leo Cockram.&lt;br /&gt;_ Leo, ¿cuánto tiempo hace que vienes al Korova? ¿Cuatro años? Llevas más de dos sin abrir la boca, ni siquiera para pedir una copa. Nunca te lo he reprochado, ni lo haré, pero al menos podrías explicar qué diablos te ocurre.&lt;br /&gt;Cockram, sin mover un músculo, apenas sin abrir la boca, contestó:&lt;br /&gt;_ Espero.&lt;br /&gt;_ Muchacho, no conozco nada tan importante en este mundo que requiera ser esperado tanto tiempo. ¿Qué es lo que esperas? ¿A quién?&lt;br /&gt;Esta vez, Cockram sí levantó la vista. Dave dijo que sus ojos eran mudos y vacíos, como el cañón de un revólver antes de ser disparado.&lt;br /&gt;_ No lo recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;br /&gt;— ¿Dónde estabas esta mañana?&lt;br /&gt;— No recuerdo, hace demasiado tiempo.&lt;br /&gt;— ¿Qué harás esta noche?&lt;br /&gt;— Nunca hago planes con tanta antelación.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Rick Blaine (Humphrey Bogart) · Casablanca&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Tags para Tecnhorati&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;a href="http://technorati.com/tag/domingos" rel="tag"&gt;Domingos&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;a href="http://technorati.com/tag/Korova" rel="tag"&gt;Korova&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;a href="http://technorati.com/tag/Alvite" rel="tag"&gt;Alvite&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;a href="http://technorati.com/tag/Barra+de+un+bar" rel="tag"&gt;Barra de un bar&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-116084848070678729?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/116084848070678729/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=116084848070678729' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/116084848070678729'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/116084848070678729'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2006/10/domingo-por-la-maana.html' title='Domingo por la mañana'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-115955165475124476</id><published>2006-09-29T19:31:00.000+02:00</published><updated>2006-10-03T17:16:23.156+02:00</updated><title type='text'>Horrorosos monstruos, fantasmas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/1600/miedo.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/miedo.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt; No recuerdo que me asustaba de pequeño. Me cagué de miedo con la niña del exorcista, los bichos de Alien y los chistes malos de Freddy Krueger. Pero eran casos puntuales. Mi hermano, sin embargo, estaba obsesionado con el Lobo de París. Creía que todas las noches acampaba en su armario e hizo que se meara en la cama hasta los diez años. No le hizo falta verlo en ninguna película, ni que le amenazaran con su ataque en caso de mal comportamiento; fue curioso como el mero hecho de escuchar la canción de La Unión ideara en su imaginación un monstruo que le acompañó hasta la edad del pavo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De mi época como estudiante (suena terriblemente mal esto) sí recuerdo mis fantasmas nocturnos. En el colegio, el instituto, la universidad, pasaba noches en vela acojonado por exámenes, la Selectividad, las prácticas de Programación Metódica... Pesadillas de un día que se repetían con diferente forma pero con el mismo fondo. Me engañaba pensando que cuando acabara todo aquello - febrero, junio y septiembre, la presión de los exámenes -, los fantasmas se irían por donde habían venido y que después de aquello mi último recuerdo al despertarme sería la cavernosa voz de Manolete elucubrando sobre los próximos fichajes del Atleti. Me engañaba…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El miedo no desparece cuando finalizan los exámenes, los madrugones, el café y el repaso de última hora. Cuando esos fantasmas se marchan, salta al campo el equipo titular de nuestras pesadillas. Los fantasmas que asustan de verdad, que tienen la fea costumbre de no desaparecer al despertar y de hacernos compañía en el desayuno, en el trabajo, en el bar. Me van a echar del curro, sigo en casa de mis padres con casi 30 tacos, mi novia va a abandonarme, no tengo ni un puto duro ahorrado, ¿dónde se han ido algunos de mis amigos? ¿cuándo se irán los que se han quedado?... Fantasmas que vuelan en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;business&lt;/span&gt;  que dejan a aquellos monstruos infantiles como meros aficionados, problemas de diván de psicólogo difíciles de erradicar.&lt;br /&gt;Echo de menos aquellos &lt;span style="font-style:italic;" alt="Allí · Ismael Serrano" title="Allí · Ismael Serrano"&gt;horrorosos monstruos, fantasmas, más dulces que los que ahora por las noches nos asaltan&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br/&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;—¿No has visto &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Atracción Fatal&lt;/span&gt;?&lt;br /&gt;—No, no me dejaste.&lt;br /&gt;—Pues yo la he visto y me cagó de miedo. Hizo cagarse de miedo a todos los hombres de América.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Sam Baldwin (Tom Hanks) · Algo para recordar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Tags para Tecnhorati&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;a href="http://technorati.com/tag/fantasmas" rel="tag"&gt;Fantasmas&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;a href="http://technorati.com/tag/Monstruos" rel="tag"&gt;Monstruos&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;a href="http://technorati.com/tag/Miedos" rel="tag"&gt;Miedos&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-115955165475124476?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/115955165475124476/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=115955165475124476' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/115955165475124476'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/115955165475124476'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2006/09/horrorosos-monstruos-fantasmas.html' title='Horrorosos monstruos, fantasmas'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-115912184725794334</id><published>2006-09-24T20:04:00.000+02:00</published><updated>2006-09-25T09:29:25.973+02:00</updated><title type='text'>¿Quién dijo que la belleza está en el interior?</title><content type='html'>Más de mil chicas se han presentado al &lt;i style=""&gt;casting&lt;/i&gt; de Supermodelo 2006, el nuevo concurso de Cuatro presentado por Judit Mascó, cuyo eslogan es (o fue) precisamente la pregunta que da título a esta nota. Dejando de lado el tufo a tele-bodrio que despide el programa, o la polémica generada por el dichoso eslogan que finalmente ha sido cambiado por el más ligero “Porque la belleza no sólo está en el interior”, es curioso como en prácticamente todos los aspectos de nuestra vida, el exterior influye. Y mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuentan que una de las claves del éxito de Coca-Cola reside en la curiosa forma de su botella, similar (dicen) al cuerpo de una mujer. &lt;i&gt;Packaging&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;re-styling&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;branding&lt;/i&gt;… y una recua de feos anglicismos pululan por las oficinas demostrando que eso de la belleza interior es un cuento chino con que lavan el cerebro a los patitos feos. Tónicos, hidratantes, exfoliantes, tratamientos antienvejecimiento, contorno de ojos y un sinfín de potingues se amontonan en los armarios del baño. ¡Dios qué tetas tiene aquella pava! El más feo para ti, bonita.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo jodido del caso es que esta cultura de la primera impresión, de lo exterior, me empieza a afectar incluso a la hora de elegir algo tan ajeno a ella, al menos en principio, como un libro o una película. “Los tipos duros no bailan”, Norman Mailer. “Que se mueran los feos”, Boris Vian. ¿Por qué elegí dos libros con títulos tan originales? ¿Coincidencia? Ir de caza por la FNAC sin ningún objetivo claro, nos conduce irremisiblemente a la sección de libros de bolsillo. Una vez allí, si bien revisas los títulos de tus editoriales favoritas, acabas echándole un ojo a la sinopsis de todo aquello que te llama la atención. Así fue como encontré “El caballero de la armadura oxidada”. Un bonito título. Un libro que podría comprar. Afortunadamente, no siempre te dejas llevar por este primer impulso y leí el resumen. Un primer párrafo con varios conceptos éticos y filosóficos me llevó a comprender que no era la novela ligera que andaba buscando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el cine me ocurre algo parecido. Me gustan las películas de Isabel Coixet. Pero cuando se estrenó “La vida secreta de las palabras” casi me impulsó más a verla el título que el hecho de que fuera la última de la directora catalana, o que el siempre genial Tim Robbins apareciera en ella. El caso de la Coixet es curioso. Quien haya visto “Mi vida sin mí” se dará cuenta de que es imposible encontrar un título mejor; “Cosas que nunca te dije” es otro título, que además de encajar con la película como un guante, te llama la atención desde el momento en que lo escuchas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero los títulos no siempre nos atraen. Gracias a ellos, también huimos como de la peste de cintas como “Furia total”, “Esperanza completa”… Es decir, los manidos títulos con la estructura SUSTANTIVO + ADJETIVO, tan típicos de los bodrios de sobremesa de Antena 3, generalmente &lt;i&gt;based on a true story.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría encontrar el título perfecto para cada ocasión. Pero jamás. Ni el cerebro más retorcido. Ni la más compleja de las ecuaciones. Ni en un millón de años. Jamás se logrará idear un título tan redondo, para una película, una novela, un producto o el titular de una noticia, como el de aquella mítica película de los ochenta: “El fontanero, su mujer… y otras cosas de meter”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/1600/sex_fontaner.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/sex_fontaner.jpg" alt="El fontanero, su mujer... y otras cosas de meter" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;—¿De dónde eres recluta?&lt;br /&gt;—¡Señor, de Texas Señor!&lt;br /&gt;—¡En Texas sólo hay vacas y maricones cowboy! ¡Y no veo cuernos! Así que ya sabemos qué eres.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Sargento Hartman (R. Lee Ermey) · La chaqueta metálica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Tags para Tecnhorati&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;a href="http://technorati.com/tag/Supermodelo+2006" rel="tag"&gt;Supermodelo 2006&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;a href="http://technorati.com/tag/Belleza+interior" rel="tag"&gt;Belleza interior&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;a href="http://technorati.com/tag/Isabel+Coixet" rel="tag"&gt;Isabel Coixet&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;a href="http://technorati.com/tag/El+fontanero+su+mujer+y+otras+cosas+de+meter" rel="tag"&gt;El fontanero, su mujer... y otras cosas de meter&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-115912184725794334?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/115912184725794334/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=115912184725794334' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/115912184725794334'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/115912184725794334'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2006/09/quin-dijo-que-la-belleza-est-en-el.html' title='¿Quién dijo que la belleza está en el interior?'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-115819313815479506</id><published>2006-09-14T02:04:00.000+02:00</published><updated>2006-09-14T21:01:00.390+02:00</updated><title type='text'>Con Sinatra de fondo en el Korova</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/7443/3527/1600/clive%20owen.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 0pt 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/7443/3527/320/clive%20owen.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Que Arthur era un tipo especial era tan obvio como que el agua moja y las putas cobran. Es difícil no ser especial cuando se nace en un barrio como el suyo, donde si te colgaban los mocos más de la cuenta los robaban para comérselos. Pero eso no molestó a nadie en el Korova.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esquivó al destino creciendo todo lo fuerte y sano que es posible en una familia en lo que había tanto hambre que sus digestiones más largas duraban apenas unos minutos. Algunas noches, su padre, cuando llegaba borracho a casa, lo mandaba a la calle para que volviera con comida o una pulmonía, a elegir, mientras apuraba el fondo de una botella. Si bien estas penurias no acabaron con él, si dejaron herido algo en su interior que nunca se recuperó. Gus Revert, el viejo profesor, me lo explicó una noche en el Korova hablándome de Darwin: los hombres son como animales, lo que no acaba con ellos los hace más fuertes….y más animales.&lt;br /&gt;Consiguió su primera pistola a los trece años, en un claro caso de matón vocacional, y en lugar de agua la llenó de balas. La tarde que volvió a casa y encontró a su madre llorando, manchadas las sábanas de sangre y mierda, se acercó a su padre y le descerrajó el cargador entero. Se acercó a él, mucho, lo bastante para asegurarse de que le salpicara en la cara. Cuando llegaron los policías le preguntaron porqué no había huido. Por qué no me oyó entrar, le disparé por la espalda, ¿no se nota?, les respondió molesto por tener que explicar lo evidente.&lt;br /&gt;Cuando salió de la cárcel era una leyenda. Había peleado con guardas, funcionarios y psicólogos. Hasta los barrotes de la prisión le respetaban. Con los presos no tuvo problemas. La primera semana se le acercaron dos tipos con intención de hacerle un tacto rectal y Arthur se tomó la molestia de explicarles que de su culo se salía, no se entraba. Para hacérselo entender le reventó los testículos a uno y le metió la pata de una cama por el culo al otro. Tan adentro, que los médicos tardaron semanas en decidir por donde debían sacársela. Esas cosas ayudan bastante a que te respeten.&lt;br /&gt;Los capos de la ciudad no tardaron en contratarle. Se unió a la banda de Paolo Torrisi, otro habitual del Korova, y comenzó una prometedora carrera como matón a sueldo. Era tan admirado que las noches que pasaba por el bar, Dave le tenía preparada una mesa de espaldas a la pared, su mejor whisky y dos chicas hábiles y complacientes muy del gusto de Arthur y, por qué coño engañarnos, de cualquier ser con algo vivo entre las piernas. Lo de las chicas era innecesario, porque como decía Peter Cost “a las mujeres solo les atraen dos cosas: los problemas y el dinero. Y no necesariamente en ese orden”. La reputación precedía a Arthur y ya ganaba más dinero del que le daba tiempo a gastar.&lt;br /&gt;Era discreto y pulcro en su trabajo como un joyero judío. Y la gente válida siempre tuvo sitio al lado de Torrisi. Pronto hizo carrera y pasó de sacudirle a tipos de poca monta, a cobrar a los corredores de apuestas que se hacían los remolones. Cuando le vieron madera de tipo duro le destinaron a golpes más selectos. Eran los buenos tiempos en los que resarcirse del pasado, en los que con cada cena pedía tres postres.&lt;br /&gt;Así le llegó su gran día. Le encargaron borrar a un tipo que debía pasta a Torrisi. La bomba que Arthur puso bajo su coche lo levantó tan arriba que indignó a algunos pájaros. Del tipo no quedó nada. Tuvieron que recoger su trozo más grande con pinzas. Estaba tan hecho trizas que el forense solo pudo certificar el fallecimiento del diez por ciento de su cuerpo.&lt;br /&gt;Pero bastó para que la pasma reconociera a uno de los suyos. No les hizo gracia que el coche de su compañero quedara a puertas de bautizarlo como nuevo cuerpo celeste. Apretaron un poco las tuercas a algunos tipos y no tardaron en saber que ese coche había despegado sin autorización porque su dueño debía dinero.&lt;br /&gt;Muchacho, el miedo se huele antes que la mierda le dijo Torrisi, lárgate de la ciudad antes de que alguien se vaya de la lengua.&lt;br /&gt;Torrisi le envió unos meses al casino de unos amigos en Las Vegas a descansar, mientras le daba escolta a un italiano que retomaba su carrera de cantante por allí, un tal Franki Sinatra. Pero Arthur regresó en cuanto pudo. Pike, me dijo, he vivido siempre en las calles de esta ciudad. Lo mucho o nada que soy ahora mismo se lo debo. Dejarme matar en otro sitio es algo que no me podría perdonar. Esta ciudad es lo único en mi vida que me ha cuidado.&lt;br /&gt;Me lo dijo una noche en el Korova mientras agarraba a una de las camareras de Dave, oyendo de fondo una canción de aquel italiano.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Es hora de demostrar a tu gente lo que vales, algunas veces eso implica morir, otras matar a mucha gente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Dwight McCarthy (Clive Owen) · Sin City&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-115819313815479506?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/115819313815479506/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=115819313815479506' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/115819313815479506'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/115819313815479506'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2006/09/con-sinatra-de-fondo-en-el-korova.html' title='Con Sinatra de fondo en el Korova'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-115676278015871502</id><published>2006-08-28T12:57:00.000+02:00</published><updated>2006-09-14T02:22:36.753+02:00</updated><title type='text'>Korova's Bar</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/7443/3527/1600/nicholasCage.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: pointer; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/7443/3527/320/nicholasCage.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Hace ya tiempo que alguien me dijo en la barra del Korova que las putas, a la larga, salen mucho más baratas que un matrimonio. Aquel tipo, cuando terminó de emborracharse fue a su casa a meterse en la cama con su tercera mujer, lo que decía mucho de su experiencia y no gran cosa de sus principios.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;No sé si Tim estuvo aquella noche en el bar o si tal vez oyó la frase, pero algo así debió pensar cuando decidió que había llegado el momento de retirar a Lorraine del oficio y quedarse como cliente en solitario. Y lo realmente extraño es que lo hiciera él, que siempre se preocupó más de acertar con la marca del whisky que con las mujeres porque sabía que el amor si se paga al contado es la mejor forma de ahorrar.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Tim había recibido tantas puñaladas que su espalda ya era capaz de reconocer la marca del acero. Por eso la idea de su matrimonio nunca me gustó. Y era una corazonada más allá del egoísmo personal de ver como una profesional dejaba su oficio –de escuela clásica, muy técnica, pero sin alardes. Impecable en ciertas facetas-.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Sabía que Tim era de los que pensaban que enamorarse no es uno de los 20 motivos para casarse, y que el amor está muy lejos de otros motivos realmente importantes como un embarazo o el dinero. Sabía que ella estaba tan cansada de provocar demandas de divorcio que cuando negociaba el precio te aplicaba descuentos si estabas casado.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Veía el hilo de aquella relación como el argumento de una película porno: obvio y muy frágil. Porque hay relaciones tan lógicas que solo pueden acabar en el psiquiátrico o en la cama. Una noche traté de explicárselo. Le dije que aquello no le convenía, que el matrimonio es una oposición al absurdo, una borrachera en la que la resaca no se acaba nunca. Pero él sólo sabía curar una resaca pidiendo otra ronda. Yo le entendía, quien no ha pensado que una chica es la mujer de tu vida cuando te acaba de hacer una mamada….&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;Peter Cost, un director de cine porno retirado habitual del Korova, me lo dijo una madrugada. Entre el quinto y el sexto gintonic me explicó que a Tim le atraía el sexo como la luz a los mosquitos antes de quedarse fritos. Que cuando terminara la luz, habrían yogures con más caducidad que aquella pareja. &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;Pasaron un par de meses hasta que Tim volvió la primera vez por el Korova. Poco a poco volvió a ser un habitual y, en unas semanas, ya era el mismo taciturno de siempre que pedía los martinis con dos aceitunas para tener compañía. No tardó mucho más en extenderse por el bar el rumor de que Lorriane había vuelto al trabajo.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;A Tim lo encontraron la semana pasada sentado en la taza del water de su casa. Se había puesto su anillo de boda en la boca y en lugar de ayudarse a tragarlo con un buen whisky prefirió alojárselo en medio del cerebro con la bala de un Colt 45 con el número de serie borrado. A nadie en el bar le extrañó. Tim podía soportar muchas cosas, pero no era tan duro como para entender que las putas, a la larga, salen mucho más baratas que un matrimonio.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Si quieres que te diga la verdad...no sé si mi mujer me dejó porque bebía, o bebo porque mi mujer me dejó.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Ben Sanderson (Nicolas Cage) · Leaving Las Vegas&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-115676278015871502?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/115676278015871502/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=115676278015871502' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/115676278015871502'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/115676278015871502'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2006/08/korovas-bar.html' title='Korova&apos;s Bar'/><author><name>Pike Bishop</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17530003447171357184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://hunch.club.fr/quickdead/images/personnalites/sam_peckinpah3-0.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32292793.post-115489208455868161</id><published>2006-08-06T20:56:00.000+02:00</published><updated>2006-08-06T21:21:24.566+02:00</updated><title type='text'>Los tipos duros no bailan</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Uno de los gangsters más importantes, Frank Costello, estaba sentado en un club nocturno, en compañía de su rubia, una chavala muy guapa, y en su mesa estaban también Rocky Marciano, Tony Canzoneri y "Dos Toneladas" Tony Galento. Una reunión de italianos. La orquesta tocaba. Y Frank va y le dice a Galento:&lt;br /&gt;- Anda, baila con Gloria.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Esto pone nervioso a "Dos Toneladas". No le gusta  bailar con la chica del gran hombre. ¿Y si la rubia se le arrima demasiado? Así que le dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;- Bueno, señor Costello, ya sabe que no soy un gran bailarín - y Frank le contesta:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;- Y una mierda, bailas muy bien. Baila con Gloria.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El caso es que se levanta y da un par de vueltas por la pista con la muchacha manteniéndola muy alejada y cuando vuelve con la chica a la mesa, Costello le pide lo mismo a Canzoneri. Tony saca a bailar a la rubia. Luego le llega el turno a Rocky Marciano. Este es el único que se considera lo bastante importante para llamar a Costello por el nombre de pila y le dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;- Señor Frank, ya se sabe que los pesos pesados no nos lucimos en una pista de baile - Frank Costello le contesta:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;- Sal a la pista y baila con Gloria.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Mientras bailan, Gloria aprovecha la ocasión para decirle al oido:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;- Oye, hazme un favor. A ver si consigues que el tío Frank dé unos pasitos conmigo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Terminado el baile, Rocky lleva a la chica a la mesa, sintiéndose un poco más relajado, en tanto que los demás ya se han tranquilizado. Comienzan a pinchar al gran hombre, con mucho cuidado, bromeando un poco. "Venga señor Costello..." "Vamos señor Costello, complazca a la señorita..." "Ahora le toca a usted, señor Frank".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Pero Costello niega con la cabeza y dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;- Los tipos duros no bailan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/1600/frank.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/frank.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Norman Mailer, "Los tipos duros no bailan"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32292793-115489208455868161?l=lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/feeds/115489208455868161/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32292793&amp;postID=115489208455868161' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/115489208455868161'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32292793/posts/default/115489208455868161'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lostiposdurosnoescribenblogs.blogspot.com/2006/08/los-tipos-duros-no-bailan.html' title='Los tipos duros no bailan'/><author><name>Jake Gittes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07446275364108285640</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5238/3527/320/perfil.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
